Uncategorized, Notas sobre libros, EnsayoJanuary 19, 2012 8:34 pm

CARMEN CRISTINA WOLF: SAGRADA AMOROSIDAD

Por Alfredo Pérez Alencart

Salamanca, Madrid 

¿FE RELIGIOSA O FE POÉTICA?

Tiempo maravillado o júbilo incesante cuando un ser humano quita telarañas y descubre la identidad incandescente del Cristo que quita la sed desde el Principio del connubio. Nobilísima asunción de un Amor al que ya ninguna tormenta desprenderá del corazón creyente. En poesía el Amor invoca o vendimia, pero a veces no puede desdoblarse.

Entonces es usual que surjan divergencias, éxodos hacia uno u otro altar donde ofrendar la mejor plegaria. ¿Fe religiosa o fe poética?, he ahí el dilema que resuelve, de forma novedosa, la poeta venezolana Carmen Cristina Wolf:

Un día te dije:
amo la poesía
tanto como te amo a Ti.

Y Tú me contestaste:
Yo Soy la Poesía.

Así, afirmando que de Cristo brota la Poesía, no hace sino inscribir acta de religación a lo que muchos escribientes saben o intuyen: que Jesús fue, es y será el más profundo Poeta de todos los tiempos, no sólo por ser el Verbo hecho carne. También porque las metáforas de sus parábolas, unidas a la temperatura de su vida (revolucionando a contracorriente de poderes políticos y religiosos) lo tornan en el Creador del canto mejor tensado de la historia. Jesús, el que propicia colmadas primicias, es referencia inequívoca de la autora caraqueña:Cristo./ Que todas nuestras palabras sean/ a semejanza de las tuyas”. Carmen Cristina Wolf traspasa la comparación de Bécquer, aún sin obviarla, y también va más allá de la atractiva frase de mi recordado amigo Eugenio Montejo: La poesía es la última religión que nos queda”, asociada por él a lo sagrado primigenio. Ése Yo Soy la Poesía” constituye una Voz alimenticia para todo poeta creyente. Y así es como redondea su Conocimiento del Señor:

Escribes la Historia
de la eternidad
y nos invitas
a escribir contigo
la historia del Tiempo.

Conozco el evangelio del Amor.

 TRÍPTICO DE UNA RELACIÓN
Nacida en una tierra de magníficos poetas, Carmen Cristina Wolf (abogada, actual presidenta del Círculo de Escritores de Venezuela y directora de Cármina Editores), sigue la estela dejada por otras mujeres de Palabra mayor en la lírica venezolana: Enriqueta Arvelo Larriva (1886-1962), Luz Machado (1916-1999), Ana Enriqueta Terán (1918), Elizabeth Schön (1921-2007) o Ida Gramcko (1924-1994), por mencionar sólo parte de una nómina más amplia. Aquí transcribimos tres poemas suyos:

Te imagino
pescando en las orillas del mar de Galilea,
tallando la madera
con tus manos de bosque repartido
y un halo de aserrín en los cabellos.

Cristo
de la cosecha y de la siembra.

Cristo
del pensamiento y la batalla.

Cristo
del vino y la vendimia.

Cristo
del ideal y la palabra.

Cristo
de la esperanza y de los sueños.

***

Señor,
tú no estuviste sólo
en la Pasión;
el hombre lleva siglos
con su indigencia a cuestas,
con la sangre a cuestas
y carga con la muerte.

El hombre lleva siglos

 

muriendo contigo en la cruz.

Y tú, lirio coronado de espinas
rosa clavada en el madero,
cáliz derramado en el polvo,
todo el dolor
de los hombres del mundo
se llagó en tus heridas.

Tú eres la Rosa en el desierto,
la rosa única.
La rosa intemporal.

***

Miles de hojas caídas desde el Génesis
me acercan a tus pasos.

Voy por la senda de llegar a ser,
y sólo llegaré a ser
si soy Contigo

Y seré Contigo en tu alegría.

TESTIMONIO INÉDITO

 

Si el poeta está vivo y uno tiene comunicación directa, lo cierto es que tal realidad resulta de incuestionable ventaja para completar esta labor recopilatoria sin tener que pergeñar demasiadas conjeturas.

En este caso, mantengo amistad desde hace algunos años con Carmen Cristina y, por ello, me permití preguntarle sobre los pasajes de la vida de Jesús que más le marcaron. Aquí su testimonio, inédito hasta hoy:

Sobre la vida 
 de Jesús me conmueve la humildad de su acercamiento a Juan el Bautista, cuando le pide que lo bautice. Juan le expresa que él no es quien para bautizar a su Señor, pero Jesús le recuerda que es preciso que se cumpla toda justicia. Luego, la elección de sus Apóstoles entre los más humildes y pecadores, como fue el caso de Mateo el Publicano. A su casa fue a parar Jesús, sometido a la incredulidad y a la crítica del resto de sus amigos. Me conmueve, por ejemplo, la resurrección de Lázaro. La parte humana de Jesús sufre por la muerte de su amigo, pero puede más su fe absoluta en el Padre, se sobrepone y saca a Lázaro de la oscuridad.

 Son numerosos los pasajes de la vida de Jesús que me conmueven profundamente. Y de sus palabras, por ejemplo: “Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre, que está en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos y llueve sobre justos e injustos”.

No es fácil seguir estas palabras, a menos que recordemos que las almas pertenecen a Dios, y que el verdadero enemigo es el Mal. ¿Qué mérito tiene amar a quienes nos aman, a os que son amables y justos con nosotros? La fuerza de la oración es inmensa, y si oramos por aquellos que están ciegos, es posible que nuestro amor derrita la dureza de sus corazones y descienda sobre ellos la Gracia.

La parábola de la oveja perdida es otro de los pasajes extraordinarios. El pastor deja las otras y se va a buscar a la oveja extraviada.
Los cambios profundos de personas que han estado extraviadas, por haber cometido delitos, por las drogas y la corrupción, y se transforman, tienen generalmente una causa: el encuentro con Cristo.

 

 

Carmen Cristina Wolf, quien hizo estudios superiores en Literatura Hispanoamericana, tiene publicados los siguientes poemarios: Canto al Amor Divino (1998), Prisión Abierta (2002), Atavíos (2007) y Huésped del Amanecer (2008), además del libro de aforismos titulado La llama incesante (2010).

En su poesía podemos atisbar buena dosis de Pasión hacia lo Divino (“Señor, quiero escribir cantos para ti que echen a andar por el mundo, con palabras de cristal, de madera, de fuego transitivo” ). Fuego transitivo, pasión hacia el Amado galileo, en la mejor vertiente de Teresa de Cepeda y Ahumada. Y así, tan hermosamente, lo pregona:

 Amado,
no tendré sed
mientras tu vino
esté servido en mi mesa.

Bastan esos unos breves versos para decir mucho de lo profundamente sentido. Les dejo otra prueba más, extraída de otro poema suyo, donde la voz final vuelve a ser la de su Amado.:

 Porque nos hemos amado tanto.
 Porque nos amamos tanto.

 Porque nos amaremos tanto
e n nuestro último amanecer,
 Señor, Tú nos dirás también:
 Hoy estarás conmigo en el Paraíso.

 
AFORISMOS CRISTIANOS
Conviene, al no ser de fácil consulta, acopiar una amplia muestra de sus aforismos cristianos contenidos en La llama incesante,  libro que también está impregnado de pensamientos éticos, de rescate de los valores morales. Carmen Cristina Wolf tiene muy presente esta deflación moral y batalla a diario contra ella. Baste leer el epígrafe que siempre sale al final de sus correos electrónicos, a modo de pie de página: “La vida es un desafío ético permanente”. Y ya, entrando en su sentimiento más propio de los Evangelios, dice: “Al dejar de contemplarme veo al otro”.

No he logrado atrapar a Dios en una forma. Gracias a Dios.

Vivo en tu misterio y permanezco en ti. Lleva mi ser al centro de tu Ser, quema mi alma en el fuego de tu Alma.

 

Como flechas ataviadas de su propio blanco, nosotros viajamos de Ti mismo hacia Ti.

Somos los invitados a la comunión del Verbo: amar por el amor de amar y ser por la pasión del ser.

Cristo, eres el corazón del universo.

Siendo infinitamente inocente cargaste sobre ti con los pecados de tus amigos. Y de tus enemigos.

Lirio coronado de espinas, rosa clavada en el madero, cáliz derramado en el polvo, todo el dolor de la humanidad se llagó en tus heridas.

Señor, quiero encontrarme con todos mis hermanos y descubrirte en ellos. Quiero cargar con ellos sus dolores para que no les pesen tanto.

Dios camina conmigo a todas partes. Cuando lo olvido soy el vacío de su ausencia.

Señor, deseo amarte más de lo que puede soportar mi corazón.

Aunque nadie me espere, Dios me espera siempre.

Si llegara a tener todo cuanto deseo, no tendría paz por temor a perderlo. Sólo Dios es plenitud.

Dios, cuando mi mente se cruza con la tuya, te saludo en el mismo idioma.

No encuentra el corazón descanso hasta emprender el camino de retorno al hogar del Padre.

El misterio tiembla en todas partes y sobre todo en lo más simple.

Cuando dejo de ser la protagonista, encuentro lo sagrado.

A la sombra de un árbol o en un soplo de brisa está tu nombre grabado, Señor.

 RESPUESTAS A DOS PREGUNTAS
En su libro Canto al Amor Divino hay una cita de San Juan y otra de Rabindranath Tagore, que anoto: “Un día, un viajero de un país inmortal vino/ A traernos palabras de sus moradas eternas/ Jesús, Tú eres todo nuestro”.

Por ello quise preguntarle si fue el Amor lo que llevó a publicar poemas dedicados a Cristo. Esta su respuesta: “Sí, el amor que sentí por Él desde cuando era niña, así como el recuerdo del fervor y la gran felicidad que hoy ello me producía, fue una de las razones que me movió a escribir Canto al Amor Divino.  También me sentí movida por el amor del amigo poeta Luis Alberto Machado, que escribió un libro llamado Canto a Dios, poemas más teológicos, porque él estudió teología. Pero su gran entusiasmo por este poemario, me impulsó a escribir mis experiencias y vivencias. Él se sintió muy feliz con mi libro y me apoyó para publicarlo. Un amigo creyente es un verdadero tesoro”.

La última pregunta se centró en si no temía cierto rechazo o desdén desde el mundo literario, muchas veces contrarios o intolerantes hacia la poesía mística o religiosa. Ella no titubea en la respuesta: “No pensé en la acogida que tendría el libro en la sociedad de mi tiempo. Fue una necesidad y una alegría del corazón escribirlo”.

 NUNCA UN ADIÓS 
A Cristo nunca le dice adiós. Le dice: “Deseo aprender de Ti/ el lenguaje del alma”. Le dice:

 Quiero vivir
 prisionera de tu Libertad.

 Hoy dejo el Libro abierto.

 Voy a buscarte:
 lo inmortal me llama.

 

Autor: Alfredo Pérez Alencart

Fuente: www.protestantedigital.com

Poesía InternacionalJanuary 18, 2012 11:55 pm

Reverdy…el soñante con los ojos abiertos

En el ensayo del escritor venezolano Edgar Vidaurre, publicado en su página EL LUGAR MÁS SOSEGADO, leemos un fragmento acerca de las fuerzas del inconsciente que se manifiestan en los poetas soñadores, que escriben sus poemas como en un estado de trance, y no se atienen a la razón ni a las convenciones literarias o sociales:

…¨En 1924, Breton pedía el reconocimiento de las fuerzas del inconsciente

y del sueño como realización de las verdades humanas naturales,

ilógicas, ocultas, secretas. Haciéndose eco de Freud, Breton establece que

es a través del sueño “Vía Regia hacia el inconsciente” que encontramos

esas fuerzas.

“Quizá haya llegado el momento – continua Breton – en que la

imaginación este próxima a recuperar los derechos que le corresponden.

Si las profundidades de nuestros espíritu ocultan extrañas fuerzas

capaces de aumentar aquellas que se advierten en la superficie, o de

luchar victoriosamente contra ellas, es del mayor interés captar esas

fuerzas, captarlas ante todo…”.

Los primeros poetas surrealistas, aquellos soñadores que mediante el

dictado mágico proveniente del inconsciente, producían sus poemas en

estado de trance, sin atenerse a convenciones lógicas, literarias o

sociales, cambiaron la vida, cambiaron el arte o más bien lo rescataron,

reencontrándolo a través de los sueños, para llenar el mundo con” Las

bellas imágenes” y aunque inclinaron en demasía la balanza humana en

contra de lo que ven nuestros ojos abiertos, en contra de la experiencia y

la razón, su actitud apasionada hizo con el arte y con el hombre, lo que

hoy llamamos justicia poética. ¨

Mi mujer de cabellera de fuego de madera

De pensamientos de relámpagos de calor

De cintura de reloj de arena

Mi mujer de cintura de nutria entre los dientes de un tigre

Mi mujer de boca de escarapela y de ramo de estrellas de ultima magnitud

De dientes de huella de ratón blanco sobre la tierra blanca

De lengua de ámbar y de vidrio frotado

Mi mujer de lengua de ostia apuñalada

De lengua de muñeca que cierra y abre los ojos

De lengua de piedra increíble

Mi mujer de pestañas de palotes de escritura infantil

De cejas de borde de nido de golondrinas

Mi mujer de sienes de pizarra de techo de invernadero

Y de vaho en los vidrios

Mi mujer de hombros de champaña

Y de fuente con cabezas de delfines bajo el hielo

Mi mujer de muñecas de cerillos

Mi mujer de dedos de azar y de as de corazones

De dedos de heno cortado

Mi mujer de axilas de marta y de hayucos

De noches de San Juan

De ligustro y de nido de escalares

De brazos de espuma de mar y de esclusa

Y de mezcla del trigo y del molino

Mi mujer de piernas de cohete

De movimientos de relojería y de desesperación

Mi mujer de pantorrillas de medula de sauco

Mi mujer de pies de iniciales

De pies de llaveros de pies de calafates que beben

Mi mujer de cuello de cebada no perlada

Mi mujer de garganta de valle de oro

De cita en el lecho mismo de torrente

De pechos de noche

Mi mujer de pechos de topera marina

Mi mujer de pechos de crisol de rubíes

De pechos de espectro de la rosa bajo el rocío

Mi mujer de vientre de despliegue de abanico de los días

De vientre de garra gigante

Mi mujer de espalda de pájaro que huye vertical

De espalda de azogue

De espalda de luz

De nuca de canto rodado

Y de tiza rodada

Y de caída de un vaso en el que se acaba de beberse

Mi mujer de caderas de barquillas

De caderas de lustro y de penas de flecha

Y de tronco de plumas de pavorreal blanco

De balanza insensible

Mi mujer de nalgas de asperón y de amianto

Mi mujer de nalgas de espalda de cisne

Mi mujer de nalgas de primavera

De sexo de gladiolo

Mi mujer de sexo de yacimiento de oro y ornitorrinco

Mi mujer de sexo de alga y de bombones antiguos

Mi mujer de sexo de espejo

Mi mujer de ojos llenos de lágrimas

De ojos de panoplia violeta y de aguja imantada

Mi mujer de ojos de sabana

Mi mujer de ojos de agua para beber en la cárcel

Mi mujer de ojos de madera siempre bajo el hacha

De ojos de nivel de agua de nivel de aire de tierra y de fuego

ANDRE BRETON – La unión libre (selecció)

Uncategorized, EnsayoJanuary 13, 2012 2:51 am

Recomendamos la página EL LUGAR MÁS SOSEGADO, del escritor venezolano Edgar Vidaurre Miranda.Contiene la Biografía, Crónicas, Ensayos y Poemas del autor. Y una selección de música bellísima, entre la que que figuran piezas interpretadas al piano por el escritor, y fotos de sus viajes. 

www.edgarvidaurre.net

 

Tu visión devendrá más clara

Solamente cuando mires dentro de tu corazón…

Aquel que mira afuera, sueña.

Quién mira en su interior, despierta.

C.G.Jung C.W.

vol II

Acerca de la psicología de la religión occidental

y de la religión oriental

Ustedes se preguntarán que hace un poeta contemporáneo hablando en

la casa de los estudiosos de las ciencias del alma. Sin embargo estoy

aquí con el permiso expreso del Maestro Jung cuando en su libro El

hombre moderno en busca de su alma dijo que “el poeta ha extraído su

visión a través de las fuerzas curadoras y redentoras de la psiquis colectiva que

subyacen en el alma humana. Con su aislamiento y errores penosos ha

penetrado en esa matriz de vida en la que todos los hombres están incrustados,

la que imparte un ritmo común a toda la existencia humana y permite al

individuo comunicar sus sentimientos y luchas a toda la humanidad”. Y digo

ciencia con todo respeto, pues como poeta, mi admiración por Jung es

infinita. Haber encontrado el camino de llegada al centro del alma como

él lo hizo, es un hito para la humanidad entera, y aunque el encuentro

vital de su propia alma se produjo fundamentalmente a través de la

psicología como ciencia, el Maestro nunca desdeñó cualquier otra vía

álida para ello y aún más, recorrió casi todos los caminos (conocidos y

desconocidos) consustanciándose con todas las manifestaciones

humanas que explican al mundo y al alma universal, como la Alquimia

y sus símbolos, los mitos, la religión y el arte. Pero con certeza, el logro

verdadero, -más que llegar al centro del alma y ver ella los elementos

universales que nos constituyen- fue el de encontrar el camino de

regreso para regalarnos su visión y abrir esas puertas comunicantes

entre los elementos universales y nuestra conciencia. Bajo este sentir,

estoy muy honrado por la invitación del Centro de Estudios Junguianos

a dar estas charlas que he resumido en una visión integral del alma,

como la unión dinámica de todos los fenómenos mentales -tanto

conscientes como inconscientes- y el proceso de transmutación e

individuación en el ser humano hacia lo trascendente, utilizando como

vía regia esta vez, a la poesía y sus manifestaciones sonoras (la música y

la palabra) y su revelación a través del mito de la creación, el mito

poético, la imagen y los símbolos, en siete charlas principales y una

charla final de cierre.

Dichas estas palabras de rigor, y como en las charlas siguientes

fundamentalmente hablaré de manera muy libre, pura (y personal)

sobre el fenómeno poético y musical como expresiones del alma,

quisiera nombrar (y me perdonan el atrevimiento) algunos sentires

sobre la influencia que el maestro Jung, ha tallado de manera indeleble

en mi alma de poeta y músico, en especial sobre el centro de esta y de

todas las charlas, que no es otro que El Alma.

Si bien afirmó Jung que durante y a resultas de sus investigaciones se

vio obligado a establecer distinciones conceptuales entre alma y psique; siendo psique la totalidad de los fenómenos mentales tanto conscientes

como inconscientes, las leyes que los rigen y sus manifestaciones,

hablándonos a su vez del alma como un complejo de funciones que se

pueden caracterizar bajo la denominación de "Personalidad", desde otro

punto de vista pareciera haber devuelto a sus orígenes míticos y válidos

el concepto Griego de "Psiquis" (ψυχής) en donde mente y alma

constituyen una totalidad intrínseca en el ser humano… una intrínseca

totalidad que incluyendo lo individual, se extiende hasta lo

transpersonal de manera amplia y abarcante (en el caso de los griegos y

por la tradición Órfica, la dualidad humana estaba constituida por

cuerpo-alma). Dentro de nosotros, en el alma, según Jung (y el

hermetismo) se halla también la totalidad del universo, y aunque en

principio lo ignoramos, "algo" nos impulsa a la integración consciente de

nuestros componentes hasta alcanzar lo trascendente. El estadio

correspondiente a la obtención y consustanciación de y con el Espíritu

como logro del ser humano, fue denominado por Jung "Individuación”.

Siendo así, cabe preguntarse ¿es Alma sinónimo de Espíritu? Según la

filosofía hermética (y Jung fue un hermetista) El Alma, del latín

"Anima", no ha perdido su condición animal, y no es por tanto Espíritu

(del griego ánimus άνεμος) pero sí un primer paso hacia lo sutilizado

desde la materia que nos constituye y a partir de la cual podemos

obtener diversos grados de trasmutación, paso por cierto nada

intrascendente. Nuevamente nos preguntamos bajo el concepto de alma

explicitado por Jung bajo la nominación de "Personalidad" ¿qué es la

personalidad Junguiana?, ¿en qué consiste? ¿qué es la psiquis para

Jung?: de manera por demás atrevida, y de lo sentido en las lecturas del

maestro, diríamos que La Personalidad es la unificación, el abrazo de

todo pensamiento, sentimiento y conducta tanto consciente como inconsciente,

la guía que regula y adapta a cada individuo a su ambiente

externo, las energías que la activan y su distribución entre los diversos

componentes de la misma y cuyos cambios tienen lugar dentro del

transcurso de la vida del ser humano. Podríamos afirmar que la

Personalidad es aquello a partir de lo cual nos convertimos en

"Personas". La Persona no es en este caso un conglomerado de partes

añadidas por aprendizajes o experiencias, sino la recuperación de una

totalidad originaria. No lucha el hombre para integrarse… ya la posee la

integración, nació con ella. Lo que debe hacer es desarrollarla hasta el

máximo grado de coherencia y armonía. El logro de una especie de

psico-síntesis…

Nos sentimos tentados a continuar diciendo….qué "a diferencia de los

animales" (como si no fuésemos nosotros mismos animales ¿les suena el

fonema ánima?), el hombre tiene el extraordinario poder de concebirse y

construirse a sí mismo y de cambiar también al mundo que le rodea,

pues al fin y al cabo, el mundo es como es "porque el hombre lo ha

concebido así". Respondiendo al principio de correspondencia

(Kybalion) porta el hombre el extraordinario poder de hacer realidad

aquello que sucede "en nuestro arriba": las simples ideas de nuestra

mente finita correspondiendo al reflejo de un Orden Universal e Infinito

constituyendo síntesis idénticas, difiriendo apenas en su grado de

"manifestación". Manifestando en el "abajo", dentro del plano de

nuestra realidad material y "Creando" y reflejando ése mismo orden

Celeste o creando a partir de una idea sutil en nuestra mente algo

tangible, comprobable ya sea en el plano físico, en el mental o en el

espiritual. Esta dinámica hará posible el cambio de un estado de

consciencia a otro a voluntad. La mente como una otra cualquiera

manifestación emanada a partir de lo Divino creado a partir de su sí

mismo (Dios, Creador o simplemente Ser). En otras palabras nos

remitimos a plantear la mente como cualquier otro objeto creado a partir

de las emanaciones surgidas según el nivel vibracional de lo "creante".

En consecuencia planteamos su necesidad (la de la mente) o compulsión

a convertirse en su esencia definitiva, a su casi obligatoriedad de

transcurrir de un acontecer transmutante a otra transmutación. La

filosofía hermética junto a sus otras ciencias aledañas, no sólo aportan

conocimientos al intelecto, sino que tienen además la cualidad inherente

de transmutar, de cambiar al buscador a medida que se adentra en éstos

conocimientos. Esa es la verdadera esencia de la filosofía hermética, de

la auténtica Alquimia Espiritual: aquella que nos permite reconciliar los

opuestos dentro nosotros mismos, tal y como lo planteo Jung.

Las enseñanzas herméticas nos dicen que el hombre puede construir a través

de las creaciones mentales…. allí donde no necesitamos ningún tipo de

material, herramientas o utensilios, donde la idea permanece pura y

perfecta antes de manifestarse en la materia. Aún en lo social, tras cada

manifestación en la que exista "un orden" está detrás la mente humana.

El ser humano siempre ha tratado de vivir dentro de un orden contrario

al caos. Cuando no existe un orden, es imposible la evolución: la social,

la cultural, aún la humana, teniendo la capacidad incluso de auto

destruirse. Pero la mente así como cualquier otro metal y demás

elementos, puede ser trasmutada de estado en estado, de grado en

grado, de condición a condición, de vibración en vibración: "La

verdadera transmutación hermética es una práctica, un método, un arte

mental" (El Kybalion). El concepto de trasmutación mental que nos

propone la filosofía hermética (en consecuencia la Junguiana) es la de

asumir conscientemente expansiones y aberturas que nos lleven a la

integración de qué y quienes somos, que nos eleven al encuentro de

nuestros verdaderos y compartidos sí mismos… paso a paso, crisol a

crisol.

Jung, se dio a sí mismo una profunda mirada interior para ver, para

despertar (aunque el sueño fue contradictoriamente la vía principal), y

aunque como dijimos, transitó durante largos años por los caminos de la

Alquimia y sus símbolos, la religión y el arte, de manera inicial y al igual

que los antiguos poetas, salió en busca del Mito como explicación válida

y total del mundo, como el sustrato más hondo de sí mismo y al mismo

tiempo universal para vincularse a lo trascendente, empezando por el

mito primario, El Mito de la Creación, pues este no es otra cosa que la

búsqueda del origen: la creación es origen. De manera permanente y

simultánea, los seres humanos somos creadores y creación; el origen, el

punto de inicio, es único y común para todo lo creado y es allí, donde la

vinculación se hace patente… somos apenas una instancia de la

transformación, del sacrificio del Ser. No existe la unión de opuestos ni

contrarios, pues los opuestos no existen… en el mejor de los casos (para

no hablar de la capacidad desintegradora del hombre) estos son una

ilusión. En consecuencia, no existe un movimiento perpetuo de creacióndestrucción

en donde ambos eventos se suceden permanentemente.

Existe un solo y único evento: La Transformación.

Con esta revelación y para terminar la primera parte de la charla inicial,

podríamos añadir nuestro asombro y nuestra interpretación (igualmente

muy libre y personal) de lo dicho por el Maestro Jung sobre El Sacrificio

en su libro Transformaciones y Símbolos de la Libido, como elemento

primordial en los procesos de metamorfosis y transformación. Los símbolos

del incesto, separación, sacrificio y diferenciación, son

reinterpretados de una manera extraordinaria como el proceso

indispensable del ser humano para alcanzar la conciencia total. Para ello

es necesario enamorarse del origen, salir en la busca del origen perdido,

que en este caso es la madre universal. Dicho en otras palabras ir en

busca enamorada del origen es incesto, (aunque sea en términos

simbólicos un incesto universal). Vincularse con aquello que nos originó,

que nos creo. Pero en este caso se trata precisamente del hecho

restitutorio de aquello que perdimos con la primera separación, de la

diferenciación de la consciencia individual del hombre que se siente

inicialmente desvinculada de esa madre universal. El segundo paso para

re-vincularse con esa madre universal que debe dar el ser humano, es el

diferenciarse de la fuerza activa, del Padre Universal, una especie de

Caín a la manera poética como lo describe Luc Estang, en su libro “Le

Jour de Caïn” o “El día de Caín”: Caín es hombre desprendido de su madre

inicialmente y posteriormente de su padre. El primer errante en busca de tierra

fértil y el primer constructor de ciudades, es también el hombre señalado por

Dios para que no lo maten. Es en definitiva el primer hombre que se aleja de la

presencia de Dios y anda sin fin hacia el sol naciente, hacia nuevas auroras. La

aventura es de una grandeza sin par, la del hombre librado a sí mismo,

asumiendo valientemente todo el riesgo de la existencia y la consecuencia de sus

actos. Caín es el símbolo de la auténtica naturaleza humana en sí misma y en

toda su expresión. Es así, que desprendido de la madre y rompiendo con

el padre (matando simbólicamente la figura arquetípica de ambos), el ser

humano puede alcanzar aquello totalizador que trasciende a estas

figuras. Al contrario de Sigmund Freud, para Jung el asesinato simbólico

del padre no constituía un aspecto destructivo impulsado por la Libido

en el contexto de la rivalidad y el odio hacia éste, sino una ruptura previa,

indispensable, imperiosa y a la vez constructiva de

individualizarse de constituirse a sí mismo para ver, entender y colmar

la necesidad del retorno al origen bajo la figura extraordinaria de la

Resurrección o el nuevo nacimiento, de entrar una vez más al seno de la

Madre para ser dado a luz nuevamente por ella, y mantenerse ligado, esta

vez conscientemente a esa fuerza nutricia incomparable. Curiosamente

esta revelación le constó a Jung, el rompimiento con el padre que lo

iniciara en el camino hacia el alma humana a través de la psicología,

pero en contrapartida lo puso frente a frente con la experiencia y el

encuentro directo y definitivo con su propia alma y el Alma Universal

Este proceso de diferenciación y separación inicial, es el primer paso a la

integración en la consciencia de los sustratos universales (incluyendo al

bien y al mal, a la sombra y a la luz) y esto no se logra sin dolor y

sacrificio. Por último, no podemos dejar de decir que la representación

de estos aspectos simbólicos en el mito de Edipo, alcanzan realmente

una magnitud dramática cuando este queda ciego, es decir cuando

dirige su mirada hacia adentro, cuando prescinde de ver el afuera para

experimentar lo que llamamos “la mirada interior”. La transformación

es entonces sacrificio y así nos lo revela el Maestro Jung: No hay llegada al

consciente sin dolor.

II

“No salgas de ti, retorna a ti mismo,

en el interior del hombre habita la verdad;y si encontraras Transfigurada tu naturaleza,

trascenderías tú mismo también …”

San Agustín

De vera religióne.*39

En estas charlas, hablaremos como dijimos, de una manera muy pura,

libre y estrictamente personal sobre la poesía (palabra y música) como

manifestaciones del alma y como vía válida para llegar a su verdad.

Hemos tomado como hilo conductor en esta segunda parte de la charla

inicial, lo aprehendido en la cercanía de la que considero mi madre

poética y mentora: la poeta Elizabeth Schön; por lo que hemos tomado

casi textualmente consideraciones que hemos venido elaborando a lo

largo de los años sobre su poética, y sobre todo, acogiéndonos a nuestro

sentir personal del poeta en cuanto a un ser místico. Y cuando decimos

místico, lo hacemos bajo la premisa de que para crear (y el poeta es un

creador) lo primero que debe hacer es enamorarse de lo trascendente.

Pero enamorarse de lo trascendente no es suficiente para ser creador…

se debe penetrar hasta el centro, recorrer el camino de entrada para

llegar a lo más hondo para luego regresar transformados a la luz…

citando una auto-entrevista del año 1993 sobre el fenómeno poético

decía que “enamorarse de lo trascendente no es suficiente… hay que dejar que

esa entidad superior nos posea, incluso que nos penetre…. cuando se trata del

alma, sólo el hombre que ha sido traspasado por "Ella" hasta confundirse en ese

"Ella" que acepta la penetración por Dios, el amor, o cualquier ente superior

que lo transcienda, será un creador, y eso es lo que constituye a un poeta y su esencialidad”

Se debe sufrir de una manera totalizadora el proceso de transmutación

espiritual para constituir ese esfuerzo en lenguaje que integre la visión

inicial. El creador, en este caso el poeta, a través de su esfuerzo hará que

los frutos del alma se manifiesten. Es la perfecta vinculación y

Asociación de aquellos elementos que se encuentran en lo más hondo

del alma y que a través del proceso creativo salen a la conciencia con

consistencia real y permanente. Sin embargo, como paso previo al

despliegue de lo creado por el hombre, debe producirse ese tornar a sí

mismo, mirar lo más hondo de sí en donde están en estado de pureza los

elementos abarcantes, totalizantes y vinculantes del alma universal… es

ese proceso de construir y asumir nuestra individualidad, con el solo

propósito de llevar a la conciencia la sensación de que pertenecemos a

una totalidad. En este estado, y aunque hemos dicho que en esta parte

de la charla inicial, explicaríamos puramente la representación del alma

a través de la poesía, no podemos menos que asombrarnos ante la

repetición exacta en este proceso creador, del proceso de transmutación

espiritual revelado por Jung, y aunque el mismo maestro en sus

conversaciones con Mirecea Eliade (quien aseveraba que Jung no

pretendía hacer ni teología ni filosofía de la religión) nos decía: “Yo soy

un psicólogo. No me ocupo de lo que trasciende el contenido psicológico de la

experiencia humana. Ni siquiera me planteo el problema de saber si es posible

semejante trascendencia, pues en todos los casos lo transpsicológico ya no es

asunto del psicólogo. Ahora bien, en el plano psicológico, me enfrento con

experiencias religiosas que poseen una estructura y un simbolismo susceptibles

de ser interpretados. Yo considero que la experiencia religiosa es real, es

verdadera. Compruebo que semejantes experiencias pueden «salvar» el alma,

pueden acelerar su integración e instaurar el equilibrio espiritual”, no

podemos menos que extrapolar aquí lo religioso con lo poético. Es por

ello que hemos querido por razones de resonancia traer el epígrafe del

santo-poeta. Y así nos devela San Agustín la Conciencia. Ese acto sagrado

de íntima pureza, ese replegarse sobre sí mismo: reflexión interior, cuya

mejor expresión (la del Alma) es inicialmente el silencio. La conciencia es

entonces el reconocimiento de la interioridad espiritual como camino

privilegiado de acceso a la propia realidad del alma. No se trata en este

caso de una separación o división entre el hombre y el mundo. Se trata

más bien del hombre que transido de mundo, retorna a sí mismo para

buscar la unión, la totalidad. Relación que también en este caso establece

el alma consigo misma, como cualidad intrínseca al hombre que deviene

interior o espiritual y por la cual puede conocer de otro modo, de un

modo inmediato. Después y sobre ese espacio continente llamado

silencio, advendrá el sonido, la palabra.

Es entonces ese camino de acceso a nuestra realidad más íntima, camino

que recorremos a través de una experiencia interior y la reflexión acerca

de esa interioridad, lo que se plantea en relación a la poesía como vía

válida para llegar al centro del alma, para ser puestas de manifiesto a

través de lo que las antiguas tradiciones del mito poético celta llamó las

Representaciones del Alma Esencial.

Será además el poeta de los sonidos, con la música, quien realizará el

logro más abstracto de representar esos arquetipos universales de la

creación a través del despliegue sonoro. El canto como manifestación

musical, traería la evidencia sonora a los sentidos del hombre y por ello

ese canto estaría sujeto al acaecer del tiempo, a la temporalidad rítmica que

rige y determina. Las teologías Celtas y Orientales, que también

consideran la dualidad cuerpo-alma del hombre y la impureza que esta

mezcla determina, sometían el proceso de purificación a la temporalidad

cíclica, circular de la reencarnación y sus cantos sagrados estarían también

sujetos a un poderoso influjo rítmico palpitante. Los instrumentos que

acompañan su clamor simbolizarán aquella dualidad (la percusión sobre la

piel de los animales marcando el ritmo cesante de nuestra carnalidad y los

instrumentos por donde pasa el viento como el espíritu divino y su

revelación melódica incesante e infinita.)

Al igual que los Celtas y los Orientales, ya los griegos se asombraron ante

esta revelación. La idea pitagórica de la música, como aquella

representación del orden divino que rige tanto a nuestra alma como a ese

universo; o dicho de otro modo, aquella combinación sensible y sonora,

que al contener la relación numérica del orden universal, nos lleva al

conocimiento o más bien al RECONOCIMIENTO del origen de nuestra

alma y de su concierto con el resto de las cosas que están sujetas a esa ley

formal universal.

Citando un ensayo sobre el alma humana y universo, decíamos que El

pitagorismo, a más de haber traído desde el oriente, la noción de la

transmigración de las almas (es decir, aquella otra parte trascendente de

nuestra condición humana, y que se contrapone a nuestra fugaz y

contingente corporalidad) y el de la música de las esferas, nos reveló el

más asombroso conocimiento: La estructura armónica, La Armonía. El

descubrimiento de la relación 3:4:5, que constituye el acorde perfecto, y el

placer de las almas humanas al percibir dicha relación, tendría un carácter de

revelación divina, el reconocimiento intuitivo e inconsciente de haberse

conectado con la ley divina que organiza el universo. Nuestra alma

procedente de las regiones celestes, al percibir a través del aire, la música y su

relación armónica, se transportaría a su lugar de origen, la instauración de

un recuerdo con carácter de éxtasis y embriaguez; música por supuesto

danzada, seguida por todo nuestro cuerpo, haciéndonos salir del encierro

de la carne, del encierro del instante, del aquí, del ahora, y literalmente

endiosarse. A este proceso arrebatado que conlleva la disolución del Yo,

del Ego, le sigue y contrapone el de la serenidad y la templanza que

produce el equilibrio armónico. La armonía pues, es la expresión o

representación si se quiere, de la ley básica del universo, que traducida a

través de la música, nos conduce a un estado de ánimo que ya no será

individual ni momentáneo, sino consecuencia de nuestro encuentro e

identificación con el principio ordenador del mundo. Música de las esferas

y armonía universal. Los planetas engastados en sus respectivas esferas,

midiendo las distancias entre sí, emiten una suave armonía inaudible, pues

es algo más que sonido; o tal vez porque oímos de otro modo, a esa música

no perecedera que es la fuente y la primera.

El poeta Jhon Keats en su Oda sobre una Urna Griega dice:

"A veces, la música imaginada es superior a la real:

Las melodías oídas son dulces, pero las no oídas

lo son más, por eso, dulces flautas, tocad;

no para el oído sencillo sino, más caro,

tocad, para los espíritus, sonsonetes sin tonos."

Thomas Mann en el Doctor Fausto dice:

"Pues escucha hasta el fin, escucha amigo: un grupo de instrumentos

después de otro se retira y lo que queda, mientras la obra se desvanece en el aire, es

el agudo sol de un cello, la última palabra, el último sonido que se diluye,

muriendo con lentitud en un pianissimo- fermata. Luego nada más: Silencio… y

noche. Pero ese tono que vibra en el silencio, que ya no está allí, el cual sólo el

espíritu oye y que era la voz de duelo, no es más así. Cambia su significado,

persiste y habita como una luz en la noche."

Por su parte Shelley nos regaló este hermoso poema:

La música, cuando mueren las suaves voces,

vibra en la memoria.

Los aromas, cuando enferman las dulces violetas,

viven en el sentido que ellas animan.

Los pétalos de rosa, cuando la rosa muere,

se esparcen sobre el lecho de la amada

y así tus pensamientos, cuando te hayas ido,

el propio amor lo soñará.

Wallace Stevens nos dice:

Así como mis dedos en estas teclas

hacen música, así los mismos sonidos

en mi espíritu hacen música también.

La música es entonces sentimiento y no sonido;

y tal es lo que yo sientoaquí en este cuarto, deseándote

pensando que tu seda de azuladas sombras

es música…

Música hecha por el hombre para ser oída por los hombres y música que

suena en el silencio interior de nuestra alma. Ya los orientales, en

contraposición al sentido utilitario, soberbio y aislado que tiene la música

en occidente, le dieron a esta última, esa connotación que la religa con el

acaecer del tiempo, con el ciclo de las estaciones, con la rosa de los doce

vientos, como algo sagrado y místico.

Rumi Divan-e Shams Tabriz nos lo dice así:

¡Qué maravilloso es nuestro amor, qué maravilloso es nuestro amor,

oh Dios mío!

…Gracias a él podemos danzar (frente a Ti)

y no por el sonido de la flauta, ni por el golpear de manos, ni por la

pandereta, ¡Oh Dios mío!

Tu mano ha perforado de tal forma la flauta de mi cuerpo que noche y

día llora y se lamenta ¡Oh Dios mío!

Esta pobre caña, ¿qué sabe de las gamas melódicas?

es el aliento del tocador de flauta el único que lo sabe y lo comprende ¡Oh

Dios mío!

Frente a la puerta del jardín de las rosas…qué luz, ¡Oh Dios mío!

Platón concibe la creación del mundo como una canción, y en su libro, EL

TIMEO, nos dice lo siguiente sobre la música y la armonía:"También la

música, en cuanto emplea sonido audible, fue concebida por la armonía.

Y la armonía, que tiene movimientos emparentados con las revoluciones del alma

interna a nosotros, le es dada por las musas al que hace uso inteligente de ellas,

cuando ésta ha perdido su armonía, ayudándole a que la restaure y ordene y esté en

concordancia consigo mismo."

Yéndonos aún más allá del fenómeno sonoro cono elemento constitutivo

de la creación, vemos como la expresión más acabada de la meditación

de los maestros yogis Hindúes, se encuetra en la Surat Shabd Yoga, o la

Yoga de la Celestial Corriente del Sonido. Esta senda espiritual que

conduce hacia el interior del hombre para fundirse allí con el Absoluto,

en Su estado pureza, desdoblándose hacia afuera para asumir dos

atributos primarios: Luz y Sonido. Los occidentales han querido

equiparar esta revelación al postulado judeo-cristiano del “Verbo” o

“Palabra”, sin embargo sin ser en lo absoluto eruditos en el tema,

sentimos por intiución que este camino luminoso de los sabios hindúes,

abarca en su contexto una dinámica de correspondencia entre el

absoluto y el hombre de connotaciones diferentes a la percepción (tal

vez más estática e inalcanzable) que tiene el Verbo para las religiones,

especialmente para la Judía. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con

Dios, y el Verbo era Dios. Dicen nuestros evangelios cristianos.

Igualmente, en los textos sagrados hindúes (en especial en los cantos

védicos) encontramos reitradamente el Aum: Palabra sagrada que

interpenetra simultanemanete lo físico, lo cosmico y lo fenomenológico:

La tierra y el firmamento no son sino Shabd (verbo).. Sólo del Shabd nació la

Luz, Sólo del Shabd surgió la creación, Shabd es el núcleo esencial en todo.

Shabd es el agente directivo de Dios, la causa de toda la creación.De una manera

muy cercana Los sufis através del místico Abdul Razaq

Kashi nos revela que: La creación empezó a existir por el Saut (Sonido o

Verbo) y del Saut se difundió toda la luz.

Vemos pues, cómo Pitágoras, Platón, las sabios Hindúes, los místicos

sufíes, los místicos occidentales, Frai Luis de León e incluso los románticos

alemanes nos hablan de la naturaleza acústica del alma, que puede

encontrar su resonancia en la música sonora audible hecha por el hombre,

o desembocar a través del silencio, en aquella otra, cuyo ritmo se mece al

compás de lo divino.

Esta explicación poética del mundo, de su origen, de su nacimiento, no

está ajena a la exigencia y a la vivencia del sacrificio. En este caso y bajo

la visión totalizadora de esta explicación poética del mundo, el sacrificio

tiene también dimensiones absolutas. Estaríamos hablando de un

sacrificio cósmico. Vale decir que el mundo, las formas y la materia que

lo compone sólo pueden existir por la gracia de la permanente e infinita

transformación del Ser o energía primordial, con todas las consecuencias

que este sacrificio aporta a nuestra humanidad. Esta es la gran visión

que nos otorga el mito poético, su visión del origen, del mundo, de la

materia, de las formas cambiantes, del mundo fenoménico, y del Ser por

cuyo sacrificio se sostuvo y se sostiene, pues del sacrificio cósmico, del

caos, del hundimiento del cielo, surgirá la rosa eterna ocupando espacio

a nuestros ojos, desplegándose en la realidad.

Dentro de nosotros mismos, la identificación del yo con el Ser en su

totalidad, sólo puede ocurrir en ese lugar imponderable, al que si no

llamáramos alma, no sabríamos que nombre darle. Ya Santa Teresa de

Jesús en sus “Moradas” nos revelaba que Dios y la totalidad del universo

por él creado, resonaban en lo más íntimo y recóndito de nuestro propio

ser: El Alma. Es allí dónde ubica a la trinidad, a las tres personas que

habitan en su ser para provocar la unidad del mismo. Sólo en el alma el

hombre encuentra la unidad. En el caso de los primeros poetas

místicos, estos ya nos revelaban igualmente, en dónde, en qué lugar

dentro de nosotros mismos se produce el entendimiento de este

mecanismo dinámico, entre la esencia y la existencia, que implica la

reunión en un sólo evento de todas la formas de manifestación

aparentemente opuestas, entre lo físico y mental, lo positivo y lo

negativo, lo masculino y lo femenino, la razón y la intuición, la altura y

la profundidad, la luz y la sombra, el bien y el mal, el expirar y el

inspirar, lo dinámico y lo estático, la acción y el pensamiento, la

atracción y la repulsión, la existencia y la no existencia, donde lo Uno da

lugar a lo múltiple y lo múltiple se disuelve finalmente en lo Uno.

Es en el Alma pues en donde se produce el entendimiento profundo de

que el tiempo no existe como lo percibimos, que la verdad está fuera del

tiempo, que no está en el futuro, sino en el aquí y el ahora, pues aquello

que está fuera del tiempo lineal, está libre de limitaciones y las

contradicciones internas; de ahí la unicidad de toda la experiencia

mística, una visión que transforma todo el entendimiento y lo eleva a un

nivel superior que nos enseña, que el Alma, el centro, no es un punto

geométrico inamovible, que el alma también es una experiencia, la

experiencia de esa búsqueda espiritual, el viaje de regreso al centro, el

retorno a la casa, la vuelta al corazón central que emprendieron Ulises,

Parsifal, los buscadores del Grial y como decía Eliot, viaje necesario a

través de largos caminos para encontrar el lugar que nunca se ha abandonado,

para verlo por primera vez.Gracias al Alma y dentro del alma, entenderemos que el vacío que

percibimos entre el arriba y el abajo, entre lo profundo y la superficie, (y

por qué no entre inconsciente y consciente) ya no será “ese lugar que se

produce por la pérdida de la sustancia necesaria para formar el cielo”,

asimilándose así al espacio continente, al espacio materno. Se trata de

una insurgencia, de una aparición, de una epifanía en la que irrumpe el

Caos, el Origen, la sustancia del mundo, la Magna Mater, la Protohylé, lo

que Platón llamó el Alma del Mundo, y donde se integran en disolución

indiferenciada todos los opuestos. Se establece entonces y teniendo al

hombre como mediador, una alianza dinámica entre esencia y

existencia, entre lo manifiesto y el origen, de la única forma en que es

posible hacerlo, en un lenguaje inédito y purificado por el magno

silencio de los cielos, reflejados en el aquí abajo en la tierra, bajo el canto

amplio y generoso que constituye lo que yo llamaría La Ética entre el

Hombre y su Alma, la unidad abarcante en el alma interior, en donde el

poeta -como diría el Maestro Jung- “ha extraído su visión a través de las

fuerzas curadoras y redentoras de la psiquis colectiva que subyacen en el alma

humana. Con su aislamiento y errores penosos ha penetrado en esa matriz de

vida en la que todos los hombres están incrustados, la que imparte un ritmo

común a toda la existencia humana y permite al individuo comunicar sus

sentimientos y luchas a toda la humanidad”

Edgar Vidaurre

&   &   &   &   &

 

Biografía de Edgar Vidaurre:

 

Tu visión devendrá más clara

Solamente cuando mires dentro de tu corazón…

Aquel que mira afuera, sueña.

Quién mira en su interior, despierta.

C.G.Jung C.W.

vol II

Acerca de la psicología de la religión occidental

y de la religión oriental

Ustedes se preguntarán que hace un poeta contemporáneo hablando en

la casa de los estudiosos de las ciencias del alma. Sin embargo estoy

aquí con el permiso expreso del Maestro Jung cuando en su libro El

hombre moderno en busca de su alma dijo que “el poeta ha extraído su

visión a través de las fuerzas curadoras y redentoras de la psiquis colectiva que

subyacen en el alma humana. Con su aislamiento y errores penosos ha

penetrado en esa matriz de vida en la que todos los hombres están incrustados,

la que imparte un ritmo común a toda la existencia humana y permite al

individuo comunicar sus sentimientos y luchas a toda la humanidad”. Y digo

ciencia con todo respeto, pues como poeta, mi admiración por Jung es

infinita. Haber encontrado el camino de llegada al centro del alma como

él lo hizo, es un hito para la humanidad entera, y aunque el encuentro

vital de su propia alma se produjo fundamentalmente a través de la

psicología como ciencia, el Maestro nunca desdeñó cualquier otra vía

álida para ello y aún más, recorrió casi todos los caminos (conocidos y

desconocidos) consustanciándose con todas las manifestaciones

humanas que explican al mundo y al alma universal, como la Alquimia

y sus símbolos, los mitos, la religión y el arte. Pero con certeza, el logro

verdadero, -más que llegar al centro del alma y ver ella los elementos

universales que nos constituyen- fue el de encontrar el camino de

regreso para regalarnos su visión y abrir esas puertas comunicantes

entre los elementos universales y nuestra conciencia. Bajo este sentir,

estoy muy honrado por la invitación del Centro de Estudios Junguianos

a dar estas charlas que he resumido en una visión integral del alma,

como la unión dinámica de todos los fenómenos mentales -tanto

conscientes como inconscientes- y el proceso de transmutación e

individuación en el ser humano hacia lo trascendente, utilizando como

vía regia esta vez, a la poesía y sus manifestaciones sonoras (la música y

la palabra) y su revelación a través del mito de la creación, el mito

poético, la imagen y los símbolos, en siete charlas principales y una

charla final de cierre.

Dichas estas palabras de rigor, y como en las charlas siguientes

fundamentalmente hablaré de manera muy libre, pura (y personal)

sobre el fenómeno poético y musical como expresiones del alma,

quisiera nombrar (y me perdonan el atrevimiento) algunos sentires

sobre la influencia que el maestro Jung, ha tallado de manera indeleble

en mi alma de poeta y músico, en especial sobre el centro de esta y de

todas las charlas, que no es otro que El Alma.

Si bien afirmó Jung que durante y a resultas de sus investigaciones se

vio obligado a establecer distinciones conceptuales entre alma y psique; siendo psique la totalidad de los fenómenos mentales tanto conscientes

como inconscientes, las leyes que los rigen y sus manifestaciones,

hablándonos a su vez del alma como un complejo de funciones que se

pueden caracterizar bajo la denominación de "Personalidad", desde otro

punto de vista pareciera haber devuelto a sus orígenes míticos y válidos

el concepto Griego de "Psiquis" (ψυχής) en donde mente y alma

constituyen una totalidad intrínseca en el ser humano… una intrínseca

totalidad que incluyendo lo individual, se extiende hasta lo

transpersonal de manera amplia y abarcante (en el caso de los griegos y

por la tradición Órfica, la dualidad humana estaba constituida por

cuerpo-alma). Dentro de nosotros, en el alma, según Jung (y el

hermetismo) se halla también la totalidad del universo, y aunque en

principio lo ignoramos, "algo" nos impulsa a la integración consciente de

nuestros componentes hasta alcanzar lo trascendente. El estadio

correspondiente a la obtención y consustanciación de y con el Espíritu

como logro del ser humano, fue denominado por Jung "Individuación”.

Siendo así, cabe preguntarse ¿es Alma sinónimo de Espíritu? Según la

filosofía hermética (y Jung fue un hermetista) El Alma, del latín

"Anima", no ha perdido su condición animal, y no es por tanto Espíritu

(del griego ánimus άνεμος) pero sí un primer paso hacia lo sutilizado

desde la materia que nos constituye y a partir de la cual podemos

obtener diversos grados de trasmutación, paso por cierto nada

intrascendente. Nuevamente nos preguntamos bajo el concepto de alma

explicitado por Jung bajo la nominación de "Personalidad" ¿qué es la

personalidad Junguiana?, ¿en qué consiste? ¿qué es la psiquis para

Jung?: de manera por demás atrevida, y de lo sentido en las lecturas del

maestro, diríamos que La Personalidad es la unificación, el abrazo de

todo pensamiento, sentimiento y conducta tanto consciente como inconsciente,

la guía que regula y adapta a cada individuo a su ambiente

externo, las energías que la activan y su distribución entre los diversos

componentes de la misma y cuyos cambios tienen lugar dentro del

transcurso de la vida del ser humano. Podríamos afirmar que la

Personalidad es aquello a partir de lo cual nos convertimos en

"Personas". La Persona no es en este caso un conglomerado de partes

añadidas por aprendizajes o experiencias, sino la recuperación de una

totalidad originaria. No lucha el hombre para integrarse… ya la posee la

integración, nació con ella. Lo que debe hacer es desarrollarla hasta el

máximo grado de coherencia y armonía. El logro de una especie de

psico-síntesis…

Nos sentimos tentados a continuar diciendo….qué "a diferencia de los

animales" (como si no fuésemos nosotros mismos animales ¿les suena el

fonema ánima?), el hombre tiene el extraordinario poder de concebirse y

construirse a sí mismo y de cambiar también al mundo que le rodea,

pues al fin y al cabo, el mundo es como es "porque el hombre lo ha

concebido así". Respondiendo al principio de correspondencia

(Kybalion) porta el hombre el extraordinario poder de hacer realidad

aquello que sucede "en nuestro arriba": las simples ideas de nuestra

mente finita correspondiendo al reflejo de un Orden Universal e Infinito

constituyendo síntesis idénticas, difiriendo apenas en su grado de

"manifestación". Manifestando en el "abajo", dentro del plano de

nuestra realidad material y "Creando" y reflejando ése mismo orden

Celeste o creando a partir de una idea sutil en nuestra mente algo

tangible, comprobable ya sea en el plano físico, en el mental o en el

espiritual. Esta dinámica hará posible el cambio de un estado de

consciencia a otro a voluntad. La mente como una otra cualquiera

manifestación emanada a partir de lo Divino creado a partir de su sí

mismo (Dios, Creador o simplemente Ser). En otras palabras nos

remitimos a plantear la mente como cualquier otro objeto creado a partir

de las emanaciones surgidas según el nivel vibracional de lo "creante".

En consecuencia planteamos su necesidad (la de la mente) o compulsión

a convertirse en su esencia definitiva, a su casi obligatoriedad de

transcurrir de un acontecer transmutante a otra transmutación. La

filosofía hermética junto a sus otras ciencias aledañas, no sólo aportan

conocimientos al intelecto, sino que tienen además la cualidad inherente

de transmutar, de cambiar al buscador a medida que se adentra en éstos

conocimientos. Esa es la verdadera esencia de la filosofía hermética, de

la auténtica Alquimia Espiritual: aquella que nos permite reconciliar los

opuestos dentro nosotros mismos, tal y como lo planteo Jung.

Las enseñanzas herméticas nos dicen que el hombre puede construir a través

de las creaciones mentales…. allí donde no necesitamos ningún tipo de

material, herramientas o utensilios, donde la idea permanece pura y

perfecta antes de manifestarse en la materia. Aún en lo social, tras cada

manifestación en la que exista "un orden" está detrás la mente humana.

El ser humano siempre ha tratado de vivir dentro de un orden contrario

al caos. Cuando no existe un orden, es imposible la evolución: la social,

la cultural, aún la humana, teniendo la capacidad incluso de auto

destruirse. Pero la mente así como cualquier otro metal y demás

elementos, puede ser trasmutada de estado en estado, de grado en

grado, de condición a condición, de vibración en vibración: "La

verdadera transmutación hermética es una práctica, un método, un arte

mental" (El Kybalion). El concepto de trasmutación mental que nos

propone la filosofía hermética (en consecuencia la Junguiana) es la de

asumir conscientemente expansiones y aberturas que nos lleven a la

integración de qué y quienes somos, que nos eleven al encuentro de

nuestros verdaderos y compartidos sí mismos… paso a paso, crisol a

crisol.

Jung, se dio a sí mismo una profunda mirada interior para ver, para

despertar (aunque el sueño fue contradictoriamente la vía principal), y

aunque como dijimos, transitó durante largos años por los caminos de la

Alquimia y sus símbolos, la religión y el arte, de manera inicial y al igual

que los antiguos poetas, salió en busca del Mito como explicación válida

y total del mundo, como el sustrato más hondo de sí mismo y al mismo

tiempo universal para vincularse a lo trascendente, empezando por el

mito primario, El Mito de la Creación, pues este no es otra cosa que la

búsqueda del origen: la creación es origen. De manera permanente y

simultánea, los seres humanos somos creadores y creación; el origen, el

punto de inicio, es único y común para todo lo creado y es allí, donde la

vinculación se hace patente… somos apenas una instancia de la

transformación, del sacrificio del Ser. No existe la unión de opuestos ni

contrarios, pues los opuestos no existen… en el mejor de los casos (para

no hablar de la capacidad desintegradora del hombre) estos son una

ilusión. En consecuencia, no existe un movimiento perpetuo de creacióndestrucción

en donde ambos eventos se suceden permanentemente.

Existe un solo y único evento: La Transformación.

Con esta revelación y para terminar la primera parte de la charla inicial,

podríamos añadir nuestro asombro y nuestra interpretación (igualmente

muy libre y personal) de lo dicho por el Maestro Jung sobre El Sacrificio

en su libro Transformaciones y Símbolos de la Libido, como elemento

primordial en los procesos de metamorfosis y transformación. Los símbolos

del incesto, separación, sacrificio y diferenciación, son

reinterpretados de una manera extraordinaria como el proceso

indispensable del ser humano para alcanzar la conciencia total. Para ello

es necesario enamorarse del origen, salir en la busca del origen perdido,

que en este caso es la madre universal. Dicho en otras palabras ir en

busca enamorada del origen es incesto, (aunque sea en términos

simbólicos un incesto universal). Vincularse con aquello que nos originó,

que nos creo. Pero en este caso se trata precisamente del hecho

restitutorio de aquello que perdimos con la primera separación, de la

diferenciación de la consciencia individual del hombre que se siente

inicialmente desvinculada de esa madre universal. El segundo paso para

re-vincularse con esa madre universal que debe dar el ser humano, es el

diferenciarse de la fuerza activa, del Padre Universal, una especie de

Caín a la manera poética como lo describe Luc Estang, en su libro “Le

Jour de Caïn” o “El día de Caín”: Caín es hombre desprendido de su madre

inicialmente y posteriormente de su padre. El primer errante en busca de tierra

fértil y el primer constructor de ciudades, es también el hombre señalado por

Dios para que no lo maten. Es en definitiva el primer hombre que se aleja de la

presencia de Dios y anda sin fin hacia el sol naciente, hacia nuevas auroras. La

aventura es de una grandeza sin par, la del hombre librado a sí mismo,

asumiendo valientemente todo el riesgo de la existencia y la consecuencia de sus

actos. Caín es el símbolo de la auténtica naturaleza humana en sí misma y en

toda su expresión. Es así, que desprendido de la madre y rompiendo con

el padre (matando simbólicamente la figura arquetípica de ambos), el ser

humano puede alcanzar aquello totalizador que trasciende a estas

figuras. Al contrario de Sigmund Freud, para Jung el asesinato simbólico

del padre no constituía un aspecto destructivo impulsado por la Libido

en el contexto de la rivalidad y el odio hacia éste, sino una ruptura previa,

indispensable, imperiosa y a la vez constructiva de

individualizarse de constituirse a sí mismo para ver, entender y colmar

la necesidad del retorno al origen bajo la figura extraordinaria de la

Resurrección o el nuevo nacimiento, de entrar una vez más al seno de la

Madre para ser dado a luz nuevamente por ella, y mantenerse ligado, esta

vez conscientemente a esa fuerza nutricia incomparable. Curiosamente

esta revelación le constó a Jung, el rompimiento con el padre que lo

iniciara en el camino hacia el alma humana a través de la psicología,

pero en contrapartida lo puso frente a frente con la experiencia y el

encuentro directo y definitivo con su propia alma y el Alma Universal

Este proceso de diferenciación y separación inicial, es el primer paso a la

integración en la consciencia de los sustratos universales (incluyendo al

bien y al mal, a la sombra y a la luz) y esto no se logra sin dolor y

sacrificio. Por último, no podemos dejar de decir que la representación

de estos aspectos simbólicos en el mito de Edipo, alcanzan realmente

una magnitud dramática cuando este queda ciego, es decir cuando

dirige su mirada hacia adentro, cuando prescinde de ver el afuera para

experimentar lo que llamamos “la mirada interior”. La transformación

es entonces sacrificio y así nos lo revela el Maestro Jung: No hay llegada al

consciente sin dolor.

II

“No salgas de ti, retorna a ti mismo,

en el interior del hombre habita la verdad;y si encontraras Transfigurada tu naturaleza,

trascenderías tú mismo también …”

San Agustín

De vera religióne.*39

En estas charlas, hablaremos como dijimos, de una manera muy pura,

libre y estrictamente personal sobre la poesía (palabra y música) como

manifestaciones del alma y como vía válida para llegar a su verdad.

Hemos tomado como hilo conductor en esta segunda parte de la charla

inicial, lo aprehendido en la cercanía de la que considero mi madre

poética y mentora: la poeta Elizabeth Schön; por lo que hemos tomado

casi textualmente consideraciones que hemos venido elaborando a lo

largo de los años sobre su poética, y sobre todo, acogiéndonos a nuestro

sentir personal del poeta en cuanto a un ser místico. Y cuando decimos

místico, lo hacemos bajo la premisa de que para crear (y el poeta es un

creador) lo primero que debe hacer es enamorarse de lo trascendente.

Pero enamorarse de lo trascendente no es suficiente para ser creador…

se debe penetrar hasta el centro, recorrer el camino de entrada para

llegar a lo más hondo para luego regresar transformados a la luz…

citando una auto-entrevista del año 1993 sobre el fenómeno poético

decía que “enamorarse de lo trascendente no es suficiente… hay que dejar que

esa entidad superior nos posea, incluso que nos penetre…. cuando se trata del

alma, sólo el hombre que ha sido traspasado por "Ella" hasta confundirse en ese

"Ella" que acepta la penetración por Dios, el amor, o cualquier ente superior

que lo transcienda, será un creador, y eso es lo que constituye a un poeta y su esencialidad”

Se debe sufrir de una manera totalizadora el proceso de transmutación

espiritual para constituir ese esfuerzo en lenguaje que integre la visión

inicial. El creador, en este caso el poeta, a través de su esfuerzo hará que

los frutos del alma se manifiesten. Es la perfecta vinculación y

Asociación de aquellos elementos que se encuentran en lo más hondo

del alma y que a través del proceso creativo salen a la conciencia con

consistencia real y permanente. Sin embargo, como paso previo al

despliegue de lo creado por el hombre, debe producirse ese tornar a sí

mismo, mirar lo más hondo de sí en donde están en estado de pureza los

elementos abarcantes, totalizantes y vinculantes del alma universal… es

ese proceso de construir y asumir nuestra individualidad, con el solo

propósito de llevar a la conciencia la sensación de que pertenecemos a

una totalidad. En este estado, y aunque hemos dicho que en esta parte

de la charla inicial, explicaríamos puramente la representación del alma

a través de la poesía, no podemos menos que asombrarnos ante la

repetición exacta en este proceso creador, del proceso de transmutación

espiritual revelado por Jung, y aunque el mismo maestro en sus

conversaciones con Mirecea Eliade (quien aseveraba que Jung no

pretendía hacer ni teología ni filosofía de la religión) nos decía: “Yo soy

un psicólogo. No me ocupo de lo que trasciende el contenido psicológico de la

experiencia humana. Ni siquiera me planteo el problema de saber si es posible

semejante trascendencia, pues en todos los casos lo transpsicológico ya no es

asunto del psicólogo. Ahora bien, en el plano psicológico, me enfrento con

experiencias religiosas que poseen una estructura y un simbolismo susceptibles

de ser interpretados. Yo considero que la experiencia religiosa es real, es

verdadera. Compruebo que semejantes experiencias pueden «salvar» el alma,

pueden acelerar su integración e instaurar el equilibrio espiritual”, no

podemos menos que extrapolar aquí lo religioso con lo poético. Es por

ello que hemos querido por razones de resonancia traer el epígrafe del

santo-poeta. Y así nos devela San Agustín la Conciencia. Ese acto sagrado

de íntima pureza, ese replegarse sobre sí mismo: reflexión interior, cuya

mejor expresión (la del Alma) es inicialmente el silencio. La conciencia es

entonces el reconocimiento de la interioridad espiritual como camino

privilegiado de acceso a la propia realidad del alma. No se trata en este

caso de una separación o división entre el hombre y el mundo. Se trata

más bien del hombre que transido de mundo, retorna a sí mismo para

buscar la unión, la totalidad. Relación que también en este caso establece

el alma consigo misma, como cualidad intrínseca al hombre que deviene

interior o espiritual y por la cual puede conocer de otro modo, de un

modo inmediato. Después y sobre ese espacio continente llamado

silencio, advendrá el sonido, la palabra.

Es entonces ese camino de acceso a nuestra realidad más íntima, camino

que recorremos a través de una experiencia interior y la reflexión acerca

de esa interioridad, lo que se plantea en relación a la poesía como vía

válida para llegar al centro del alma, para ser puestas de manifiesto a

través de lo que las antiguas tradiciones del mito poético celta llamó las

Representaciones del Alma Esencial.

Será además el poeta de los sonidos, con la música, quien realizará el

logro más abstracto de representar esos arquetipos universales de la

creación a través del despliegue sonoro. El canto como manifestación

musical, traería la evidencia sonora a los sentidos del hombre y por ello

ese canto estaría sujeto al acaecer del tiempo, a la temporalidad rítmica que

rige y determina. Las teologías Celtas y Orientales, que también

consideran la dualidad cuerpo-alma del hombre y la impureza que esta

mezcla determina, sometían el proceso de purificación a la temporalidad

cíclica, circular de la reencarnación y sus cantos sagrados estarían también

sujetos a un poderoso influjo rítmico palpitante. Los instrumentos que

acompañan su clamor simbolizarán aquella dualidad (la percusión sobre la

piel de los animales marcando el ritmo cesante de nuestra carnalidad y los

instrumentos por donde pasa el viento como el espíritu divino y su

revelación melódica incesante e infinita.)

Al igual que los Celtas y los Orientales, ya los griegos se asombraron ante

esta revelación. La idea pitagórica de la música, como aquella

representación del orden divino que rige tanto a nuestra alma como a ese

universo; o dicho de otro modo, aquella combinación sensible y sonora,

que al contener la relación numérica del orden universal, nos lleva al

conocimiento o más bien al RECONOCIMIENTO del origen de nuestra

alma y de su concierto con el resto de las cosas que están sujetas a esa ley

formal universal.

Citando un ensayo sobre el alma humana y universo, decíamos que El

pitagorismo, a más de haber traído desde el oriente, la noción de la

transmigración de las almas (es decir, aquella otra parte trascendente de

nuestra condición humana, y que se contrapone a nuestra fugaz y

contingente corporalidad) y el de la música de las esferas, nos reveló el

más asombroso conocimiento: La estructura armónica, La Armonía. El

descubrimiento de la relación 3:4:5, que constituye el acorde perfecto, y el

placer de las almas humanas al percibir dicha relación, tendría un carácter de

revelación divina, el reconocimiento intuitivo e inconsciente de haberse

conectado con la ley divina que organiza el universo. Nuestra alma

procedente de las regiones celestes, al percibir a través del aire, la música y su

relación armónica, se transportaría a su lugar de origen, la instauración de

un recuerdo con carácter de éxtasis y embriaguez; música por supuesto

danzada, seguida por todo nuestro cuerpo, haciéndonos salir del encierro

de la carne, del encierro del instante, del aquí, del ahora, y literalmente

endiosarse. A este proceso arrebatado que conlleva la disolución del Yo,

del Ego, le sigue y contrapone el de la serenidad y la templanza que

produce el equilibrio armónico. La armonía pues, es la expresión o

representación si se quiere, de la ley básica del universo, que traducida a

través de la música, nos conduce a un estado de ánimo que ya no será

individual ni momentáneo, sino consecuencia de nuestro encuentro e

identificación con el principio ordenador del mundo. Música de las esferas

y armonía universal. Los planetas engastados en sus respectivas esferas,

midiendo las distancias entre sí, emiten una suave armonía inaudible, pues

es algo más que sonido; o tal vez porque oímos de otro modo, a esa música

no perecedera que es la fuente y la primera.

El poeta Jhon Keats en su Oda sobre una Urna Griega dice:

"A veces, la música imaginada es superior a la real:

Las melodías oídas son dulces, pero las no oídas

lo son más, por eso, dulces flautas, tocad;

no para el oído sencillo sino, más caro,

tocad, para los espíritus, sonsonetes sin tonos."

Thomas Mann en el Doctor Fausto dice:

"Pues escucha hasta el fin, escucha amigo: un grupo de instrumentos

después de otro se retira y lo que queda, mientras la obra se desvanece en el aire, es

el agudo sol de un cello, la última palabra, el último sonido que se diluye,

muriendo con lentitud en un pianissimo- fermata. Luego nada más: Silencio… y

noche. Pero ese tono que vibra en el silencio, que ya no está allí, el cual sólo el

espíritu oye y que era la voz de duelo, no es más así. Cambia su significado,

persiste y habita como una luz en la noche."

Por su parte Shelley nos regaló este hermoso poema:

La música, cuando mueren las suaves voces,

vibra en la memoria.

Los aromas, cuando enferman las dulces violetas,

viven en el sentido que ellas animan.

Los pétalos de rosa, cuando la rosa muere,

se esparcen sobre el lecho de la amada

y así tus pensamientos, cuando te hayas ido,

el propio amor lo soñará.

Wallace Stevens nos dice:

Así como mis dedos en estas teclas

hacen música, así los mismos sonidos

en mi espíritu hacen música también.

La música es entonces sentimiento y no sonido;

y tal es lo que yo sientoaquí en este cuarto, deseándote

pensando que tu seda de azuladas sombras

es música…

Música hecha por el hombre para ser oída por los hombres y música que

suena en el silencio interior de nuestra alma. Ya los orientales, en

contraposición al sentido utilitario, soberbio y aislado que tiene la música

en occidente, le dieron a esta última, esa connotación que la religa con el

acaecer del tiempo, con el ciclo de las estaciones, con la rosa de los doce

vientos, como algo sagrado y místico.

Rumi Divan-e Shams Tabriz nos lo dice así:

¡Qué maravilloso es nuestro amor, qué maravilloso es nuestro amor,

oh Dios mío!

…Gracias a él podemos danzar (frente a Ti)

y no por el sonido de la flauta, ni por el golpear de manos, ni por la

pandereta, ¡Oh Dios mío!

Tu mano ha perforado de tal forma la flauta de mi cuerpo que noche y

día llora y se lamenta ¡Oh Dios mío!

Esta pobre caña, ¿qué sabe de las gamas melódicas?

es el aliento del tocador de flauta el único que lo sabe y lo comprende ¡Oh

Dios mío!

Frente a la puerta del jardín de las rosas…qué luz, ¡Oh Dios mío!

Platón concibe la creación del mundo como una canción, y en su libro, EL

TIMEO, nos dice lo siguiente sobre la música y la armonía:"También la

música, en cuanto emplea sonido audible, fue concebida por la armonía.

Y la armonía, que tiene movimientos emparentados con las revoluciones del alma

interna a nosotros, le es dada por las musas al que hace uso inteligente de ellas,

cuando ésta ha perdido su armonía, ayudándole a que la restaure y ordene y esté en

concordancia consigo mismo."

Yéndonos aún más allá del fenómeno sonoro cono elemento constitutivo

de la creación, vemos como la expresión más acabada de la meditación

de los maestros yogis Hindúes, se encuetra en la Surat Shabd Yoga, o la

Yoga de la Celestial Corriente del Sonido. Esta senda espiritual que

conduce hacia el interior del hombre para fundirse allí con el Absoluto,

en Su estado pureza, desdoblándose hacia afuera para asumir dos

atributos primarios: Luz y Sonido. Los occidentales han querido

equiparar esta revelación al postulado judeo-cristiano del “Verbo” o

“Palabra”, sin embargo sin ser en lo absoluto eruditos en el tema,

sentimos por intiución que este camino luminoso de los sabios hindúes,

abarca en su contexto una dinámica de correspondencia entre el

absoluto y el hombre de connotaciones diferentes a la percepción (tal

vez más estática e inalcanzable) que tiene el Verbo para las religiones,

especialmente para la Judía. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con

Dios, y el Verbo era Dios. Dicen nuestros evangelios cristianos.

Igualmente, en los textos sagrados hindúes (en especial en los cantos

védicos) encontramos reitradamente el Aum: Palabra sagrada que

interpenetra simultanemanete lo físico, lo cosmico y lo fenomenológico:

La tierra y el firmamento no son sino Shabd (verbo).. Sólo del Shabd nació la

Luz, Sólo del Shabd surgió la creación, Shabd es el núcleo esencial en todo.

Shabd es el agente directivo de Dios, la causa de toda la creación.De una manera

muy cercana Los sufis através del místico Abdul Razaq

Kashi nos revela que: La creación empezó a existir por el Saut (Sonido o

Verbo) y del Saut se difundió toda la luz.

Vemos pues, cómo Pitágoras, Platón, las sabios Hindúes, los místicos

sufíes, los místicos occidentales, Frai Luis de León e incluso los románticos

alemanes nos hablan de la naturaleza acústica del alma, que puede

encontrar su resonancia en la música sonora audible hecha por el hombre,

o desembocar a través del silencio, en aquella otra, cuyo ritmo se mece al

compás de lo divino.

Esta explicación poética del mundo, de su origen, de su nacimiento, no

está ajena a la exigencia y a la vivencia del sacrificio. En este caso y bajo

la visión totalizadora de esta explicación poética del mundo, el sacrificio

tiene también dimensiones absolutas. Estaríamos hablando de un

sacrificio cósmico. Vale decir que el mundo, las formas y la materia que

lo compone sólo pueden existir por la gracia de la permanente e infinita

transformación del Ser o energía primordial, con todas las consecuencias

que este sacrificio aporta a nuestra humanidad. Esta es la gran visión

que nos otorga el mito poético, su visión del origen, del mundo, de la

materia, de las formas cambiantes, del mundo fenoménico, y del Ser por

cuyo sacrificio se sostuvo y se sostiene, pues del sacrificio cósmico, del

caos, del hundimiento del cielo, surgirá la rosa eterna ocupando espacio

a nuestros ojos, desplegándose en la realidad.

Dentro de nosotros mismos, la identificación del yo con el Ser en su

totalidad, sólo puede ocurrir en ese lugar imponderable, al que si no

llamáramos alma, no sabríamos que nombre darle. Ya Santa Teresa de

Jesús en sus “Moradas” nos revelaba que Dios y la totalidad del universo

por él creado, resonaban en lo más íntimo y recóndito de nuestro propio

ser: El Alma. Es allí dónde ubica a la trinidad, a las tres personas que

habitan en su ser para provocar la unidad del mismo. Sólo en el alma el

hombre encuentra la unidad. En el caso de los primeros poetas

místicos, estos ya nos revelaban igualmente, en dónde, en qué lugar

dentro de nosotros mismos se produce el entendimiento de este

mecanismo dinámico, entre la esencia y la existencia, que implica la

reunión en un sólo evento de todas la formas de manifestación

aparentemente opuestas, entre lo físico y mental, lo positivo y lo

negativo, lo masculino y lo femenino, la razón y la intuición, la altura y

la profundidad, la luz y la sombra, el bien y el mal, el expirar y el

inspirar, lo dinámico y lo estático, la acción y el pensamiento, la

atracción y la repulsión, la existencia y la no existencia, donde lo Uno da

lugar a lo múltiple y lo múltiple se disuelve finalmente en lo Uno.

Es en el Alma pues en donde se produce el entendimiento profundo de

que el tiempo no existe como lo percibimos, que la verdad está fuera del

tiempo, que no está en el futuro, sino en el aquí y el ahora, pues aquello

que está fuera del tiempo lineal, está libre de limitaciones y las

contradicciones internas; de ahí la unicidad de toda la experiencia

mística, una visión que transforma todo el entendimiento y lo eleva a un

nivel superior que nos enseña, que el Alma, el centro, no es un punto

geométrico inamovible, que el alma también es una experiencia, la

experiencia de esa búsqueda espiritual, el viaje de regreso al centro, el

retorno a la casa, la vuelta al corazón central que emprendieron Ulises,

Parsifal, los buscadores del Grial y como decía Eliot, viaje necesario a

través de largos caminos para encontrar el lugar que nunca se ha abandonado,

para verlo por primera vez.Gracias al Alma y dentro del alma, entenderemos que el vacío que

percibimos entre el arriba y el abajo, entre lo profundo y la superficie, (y

por qué no entre inconsciente y consciente) ya no será “ese lugar que se

produce por la pérdida de la sustancia necesaria para formar el cielo”,

asimilándose así al espacio continente, al espacio materno. Se trata de

una insurgencia, de una aparición, de una epifanía en la que irrumpe el

Caos, el Origen, la sustancia del mundo, la Magna Mater, la Protohylé, lo

que Platón llamó el Alma del Mundo, y donde se integran en disolución

indiferenciada todos los opuestos. Se establece entonces y teniendo al

hombre como mediador, una alianza dinámica entre esencia y

existencia, entre lo manifiesto y el origen, de la única forma en que es

posible hacerlo, en un lenguaje inédito y purificado por el magno

silencio de los cielos, reflejados en el aquí abajo en la tierra, bajo el canto

amplio y generoso que constituye lo que yo llamaría La Ética entre el

Hombre y su Alma, la unidad abarcante en el alma interior, en donde el

poeta -como diría el Maestro Jung- “ha extraído su visión a través de las

fuerzas curadoras y redentoras de la psiquis colectiva que subyacen en el alma

humana. Con su aislamiento y errores penosos ha penetrado en esa matriz de

vida en la que todos los hombres están incrustados, la que imparte un ritmo

común a toda la existencia humana y permite al individuo comunicar sus

sentimientos y luchas a toda la humanidad”

Edgar Vidaurre

Poesía Venezolana ContemporáneaJanuary 10, 2012 5:59 pm

Por Edgar Vidaurre Miranda

 

En un bello intercambio de soledades y secretos con la también bella poetisa puertorriqueña Mairym Cruz-Bernal, ella me hablaba de cómo, en la noche, su soledad estremecida ante la inmensidad del cosmos, se mecía acompasada por los astros (especialmente por la luna). Dándole la razón, yo le agregaba que la fuerza que regía a esos astros era la misma fuerza que nos regía a nosotros. Que cómo ellos estábamos sometidos a esa irresistible gravitación y que también como ellos brillamos en soledad. De alguna manera en ese momento evoqué una cita conmovedora de Aldous Huxley que conseguí en el libro El Arte de mi amigo Alejo Urdaneta: “Los mártires entran en el circo tomados de la mano, pero son crucificados asiladamente. Abrazados, los amantes tratan desesperadamente de fusionar sus aislados éxtasis en una sola autotrascendencia; pero es en vano. Por su misma naturaleza, cada espíritu con una encarnación, está condenado a padecer y gozar en soledad…”

A mi llegada de un viaje a Praga y Budapest, y por la magia de esas sincronías celestes, compartí la sensación plena de la soledad con las poetisas Carmen Cristina Wolf y Beatriz Alicia García a través de la canción de Purcell: Oh! Solitude escrita sobre un poema de Katherine Philips. Igualmente le comentaba en estos días a la poetisa Gabriela Lovera Montero a razón de su estupendo poema-juego “Elección Multiple: en que se asemejan el amor y la muerte?” que ambos se asemejaban en la certeza de que serán padecidos en soledad. Por último y desde su infinita soledad, la poetisa Mariela Casal en diciembre pasado, me bautizó con la belleza de su gesto cuando me regaló el exquisito libro sobre los grandes solitarios.

Como pueden ver, el brillo de estos sentires solitarios, ha estado siempre y contradictoriamente, profundamente acompañado, y bajo el influjo de esa fuerza (hoy es luna llena) y como epílogo de esta crónica concurrida sobre la soledad, anoche estuve soñando con el maestro Oswaldo Vigas; con su presencia sensible y convocante de todo aquello que justamente nos hace brillar. El año pasado había estado en su casa almorzando, gracias a la invitación y a la compañía de Carmen Cristina Wolf. Aún resuena nuestra conversación sobre Dios, la fe, el hombre y su incertidumbre. Me acuerdo que el Maestro se conmovió cuando hablábamos de Palestrina y su Missa Nigra Sum (…Morena soy… del Cantar de los Cantares), y ante mi pregunta sobre si Dios estaría oyendo esa alabanza, o que por el contrario era en vano todo ese esfuerzo y toda esa belleza que arrojábamos al vacío… de aquel silencio elocuente donde no cabía una respuesta bajo el contexto de la razón, nos surgió de manera revelada, la convicción de que Dios si escuchaba a través de nosotros… que nosotros no éramos nosotros sino el universo haciéndose auto-conciente de sí mismo en estos fugaces y frágiles cuerpos… que el hombre no era una individualidad ni una carnalidad en si-misma, si no el producto conciente, la conciencia de ese universo… y he aquí que me encuentro esta noche leyendo el poema  del Maestro Vigas sobre la soledad, llenando con él mi propia soledad con esas aguas que brotan quien sabe de donde ni porqué… entendiendo de otro modo esa verdad: que no somos individuales, que a medida que vivimos nos vamos despojando de todo, para brillar solitarios…

Mirando sobre el horizonte a la estrella Aldebarán de la constelación del Toro, y ante el sentido lamento del Maestro Vigas por no saber comunicar debidamente sus afectos, quisiera en este instante abrazarlo. Decirle que brilla esplendorosamente, que su brillo nos abarca y nos guía, que me he sentido inmensamente acompañado… que él nos ha dado todo, que se ha entregado y gastado en el nombre de la belleza… y que no ha sido en vano. Que hoy, esta noche, solo, profundamente solo, también quisiera despojarme y detenerme junto a él, quedarme quieto saboreando la soledad que me rodea, cerrar todas las puertas y abrir hacia mi patio una sola ventana para que las ranitas japonesas llenen mi soledad con su canción… esta vez llena de sentido, de conciencia , de verdad y de la fuerza acompasada del universo…

 Poemas de Oswaldo Vigas:

Desde hace mucho tiempo

me estoy quedando solo sin darme cuenta.

Las reuniones sociales no me interesan

ni las cenas, los matrimonios en las sinagogas,

los vernisages, los bautizos literarios.

Las gentes que me observan actúan en consecuencia.

Ese es un hombre solo

tiene los ademanes de quien se ha pasado la vida

caminando en el desierto entre lagartijas

perros abandonados y serpientes.

Miran y desconfían porque saben

que aunque ahora simula estar acompañado

de optimistas ideas

ya saldó todas sus cuentas.

 

Me estoy quedando solo

y tampoco los otros

los que me han comentado del amor

de la amistad y el sexo que no aparenta soledades

se dan cuenta.

Me han dicho que tengo muy bien organizados

todos mis movimientos

mi vida planificada, ordenada y aséptica

pero no es cierto,

no sé comunicar como es debido mis afectos

me quedo entre dos aguas como un pez en la arena

respirando dificultosamente

me voy hasta mi patio con un bello proyecto

pero los diminutos batracios

las ranas japonesas

no tienen sentimientos

y yo que los tengo en abundancia

no sé comunicar cuánto de mí se espera

estoy siempre en retardo

siempre diciendo lo que no estaba en el libreto

un cuarto de hora en el pasado

actuando en otra pieza.

Me estoy quedando solo sin contratos

organizando encuentros

representaciones

fiestas

quisiera detenerme

quedarme quieto saboreando la soledad que me rodea

cerrar todas las puertas

y abrir hacia mi patio una sola ventana

para que las ranitas japonesas llenen mi soledad

con su canción sin sentimientos…

 

Fuente: www.edgarvidaurre.com

  

CrónicasJanuary 5, 2012 4:29 pm

Por Carmen Cristina Wolf

               Estos días de Año Nuevo se prestan para la unión de las familias y de los amigos, pero también para la reflexión. He  estado leyendo a uno de mis autores favoritos, se trata de Eckart Tole, un alemán que ha escrito El Poder del ahora y Una Nueva Tierra. Nos recuerda que los propósitos externos son el tener, el hacer y el lograr. A os seres humanos se nos va la existencia en ello, y nunca nos sentimos plenos y en paz. Porque no nos ocupamos de nuestro propósito interno, que es Ser. Una preocupación se sucede a la otra, y la mente repite de manera automática pensamientos que nos causan angustia y stress. Despertar de este temor constante hacia el futuro, de toda esta insatisfacción, tiene que ver con reconocer la importancia de la Conciencia. En lugar de vivir perdidos en nuestros pensamientos que dominan nuestra existencia, y ser esclavos de ellos, el despertar consiste en vivir desde la conciencia, en conexión consciente con la inteligencia universal. Vivir en el aquí y en ahora, como decía Krisnamurti, y ser testigos de nuestros pensamientos, de la locura insensata de la mente, siendo observadores serenos de todo cuanto acontece. 

             A todos mis amigos y amables lectores les deseo se cumplan sus mejores propósitos externos, sin perder jamás lo más importante de nuestras vidas: NUESTRO PROPÓSITO INTERNO, LA CONCIENCIA, VIVIR APASIONADAMENTE EN EL PRESENTE. 

            Eso nos permitirá ser mas compasivos, generosos y comprensivos. Podemos honrar y respetar el mundo de las cosas, sin identificarnos ni aferrarnos a ellas. Cada cosa es una forma temporal que tiene una cualidad del Ser. Mas la mayoría de la gente agota su vida en una excesiva preocupación por obtener más dinero,  exito, gratificación,  objetos materiales. Seamos desprendidos, porque lo que nos otorga la cualidad de Ser es la energía interior. La verdadera paz es la identificación con la Conciencia de Ser. 

 

 

 

        

        

Uncategorized, Literatura Femenina, Ensayo 4:03 pm

MARISOL MARRERO: UNA VENEZOLANA CANARIA

Fuente: http://blancamiosi.blogspot.com 

Por Blanca Miosi

Esta primera entrada del año la quiero dedicar a una autora venezolana: Marisol Marrero.  Pocas veces he tenido oportunidad de leer a escritores venezolanos, no porque no los haya; hay muchos y muy buenos, según las críticas y los círculos literarios del país. Tal vez sea enteramente mi culpa el no buscarlos debido a la mala suerte que he tenido con las editoriales venezolanas.

Pero ahora no se trata de hablar de mí sino de Marisol Marrero, cuya primera novela: Lotte von Indien, La coloniera de Tovar, tuvo tal éxito que ahora publica por Planeta, y la saga continúa, pues es una trilogía de la que no me pienso perder la última, apenas salida del horno.

En Caracas existe un clima muy agradable, estamos a una altura de novecientos metros sobre el nivel del mar, de manera que pese a estar en una zona caribeña no existe un calor excesivo, pero si uno recorre por sus montañas, las cuales rodean productid="la Gran" w:st="on"la Gran Caracas, especialmente la cordillera que nos separa de la costa, encontraremos que el clima es tan frío como en cualquier lugar de Europa en otoño o principios de invierno.  

Lotte, diminutivo de Carlotte, es la protagonista de esta primera parte llamada Lotte von Indien.  Vino con su familia desde la Alemania de los años 1840, en un barco junto a un grupo de inmigrantes alemanes de productid="la Selva" w:st="on"la Selva Negra, atraídos por la propaganda que de la Venezuela de entonces se hacía.  Una niña soñadora, a la que le gustaba leer e inventar historias.  Sin embargo, Lotte es una protagonista dura, hermosa y muy apasionada, y es aquí donde la maestría de Marisol Marrero nos envuelve, pues transforma momentos álgidos en sueños sofocantes, y utiliza una prosa a la que pocas veces como lectora he tenido acceso.  

La novela que le sigue a la niñez y juventud de Lotte es Niebla de Pasiones. En ella va quedando atrás la niña de las preguntas sin respuestas, de los amores equivocados, para rendirse a la evidencia de que está enamorada, y se va descubriendo capa tras capa como si estuviéramos ante una cebolla, y con cada capa nos enfrentamos a situaciones que ni siquiera habían cruzado por nuestra mente, vamos descubriendo secretos, mentiras, infamias, amores, y tal como el título Niebla de pasiones,quedamos envueltos en una bruma que por momentos no es la que enturbia La Neblina, el lugar donde ocurren la mayoría de los hechos, allá en las sierras de la Colonia Tovar, a solo treinta minutos de Caracas, la capital.  Es la de nuestros corazones. Entonces el tiempo se contaba de otra manera, no había caminos, ni existían las facilidades de transporte de hoy.  Por otro lado Venezuela estaba siempre convulsionada por alguna revuelta, un golpe de estado, un levantamiento o una guerra civil, de manera que los tranquilos colonos alemanes no comprendían dónde se hallaba aquel paraíso que les habían descrito cuando se animaron a mudarse de continente.

Los datos históricos acerca de las revueltas y saqueos de Ezequiel Zamora, sus pleitos con Páez y la figura paciente y conciliadora de Guzmán Blanco se ven reflejados como si la autora hubiese conversado con ellos.  Lotte se ve envuelta en rebeliones y amores en viajes de regreso a Europa convertida ya en una hacendada que con sus propias manos levantó los cafetales que aprendió de un personaje que llegó a ser presidente de Venezuela por poco tiempo. Me encantaría poder develar más detalles pero entonces restaría el placer a los lectores, de encontrarlos.  Solo puedo decir que nada es lo que parece ni todo lo que brilla es oro. A veces es más que eso. El erotismo que se respira es profundo, deja huella, Marisol es una maestra describiendo la pasión, mientras juega con nuestra propia mente.

La lectura de estas dos primeras partes me ha dejado una niebla en el alma, y eso solo es posible cuando la comunión entre lector-escritor se da por completo.

Marisol Marrero vino a Venezuela muy pequeña procedente de las Islas Canarias. Es socióloga egresada de la Universidad Central de Venezuela, tiene una maestría en Psicología Social y ha sido profesora universitaria. Ha publicado doce libros de poesía y dos ensayos. En narrativa: Las brujas modernas vuelan en la red, y Alonso e Isabel, además de esta trilogía,

Es Miembro del Consejo Consultivo del Círculo de Escritores de Venezuela y del Pen Club de Venezuela.

Uncategorized, Poesía Venezolana ContemporáneaDecember 27, 2011 5:22 pm

Selección de poemas del libro Canto al Amor Divino, de la autora venezolana Carmen Cristina Wolf, Editorial Cármina, Caracas 1998.

 

  

I

 

 

 

Miles  de hojas caídas desde el Génesis

me acercan a tus pasos.

 

Voy por la senda de llegar a ser

y sólo llegaré a ser

si soy Contigo

 

Y seré Contigo en tu alegría.

 

*   *   *

II

Te imagino

pescando en las orillas del mar de Galilea,

tallando la madera

con tus manos de bosque repartido

y un halo de aserrín en los cabellos.

 

Cristo

de la cosecha y de la siembra.

 

Cristo

del pensamiento y la batalla.

 

Cristo

del vino y la vendimia.

 

Cristo

del ideal y la palabra.

 

Cristo

de la esperanza y de los sueños.

*   *   *

 

III

Hay un instante

entre el atardecer y la ternura

en que el tiempo se va lejos de mí

y doy gracias al tiempo

por haberse marchado

y dejarme

en la eternidad

por algunos momentos.

 

 

Así

me voy acostumbrando.

 

Quiero  vivir

prisionera de tu Libertad,

hoy dejo el libro abierto.

 

Voy a buscarte

            lo inmortal me llama.

 

*   *   *

 

IV

Para hablar Contigo

no necesito más que la claridad

de una voz que atraviese el universo

y te cante.

 

Deseo aprender de Ti

el lenguaje del alma

 

Yo quiero escribir cantos para Ti.

que echen a andar por el mundo

escritos con palabras de cristal, de madera

de fuego transitivo

 

*   *   *

 

 

Uncategorized, Derechos humanosDecember 23, 2011 4:30 pm

Analítica.com Viernes, 23 de Diciembre de 2011

 

Amnistía

Como estamos en la víspera de la Navidad nos unimos a tantos otros que  piden y aspiran a que el  Presidente de muestras de concordia y decrete un amnistía a los presos políticos para  que la familia venezolana inicie el camino del reencuentro y de la paz

La compasión no es una virtud que caracterice  a los miembros del llamado proceso revolucionario. A pesar de las  reiteradas solicitudes hechas por el antiguo compañero de ruta, Noam Chomsky , no parece existir la menor disposición por liberar a la juez Afiuni .

Pero ¿quién se acuerda fuera de nuestro país  de exigir la libertad de tantos otros presos políticos que, o están injustamente condenados por algún obsecuente tribunal, o esperan que algún día algún magistrado se digne a sentenciarlos mientras pasa el tiempo y ellos siguen detenidos sin que se aplique aquel principio general del derecho penal que presume la inocencia del reo hasta tanto no sea judicialmente condenado.?

Cuando se realizaron los juicios de Moscú, en los años treinta muchos  fuera de la URSS  creyeron que  los antiguos líderes bolcheviques que  se  confesaban culpables de  ser contrarevolucionarios lo  eran de verdad y no como se supo luego que esas declaraciones públicas fueron producto de torturas físicas o psicológicas. Lo mismo ocurrió, aunque en menor escala, en La Habana basta recordar el caso Padilla o más recientemente el del General Ochoa.

Los regímenes comunistas son especialistas en los montajes publicitarios y  por lo general  han logrado, al menos por un tiempo, confundir a la opinión pública internacional.

Como estamos en la víspera de la Navidad nos unimos a tantos otros que  piden y aspiran a que el  Presidente de muestras de concordia y decrete un amnistía a los presos políticos para  que la familia venezolana inicie el camino del reencuentro y de la paz.

Uncategorized, Narraciones, Literatura FemeninaDecember 11, 2011 1:37 pm

Salió, aspiró profundamente, olió la tarde… olía a Capínmelao, ese pasto rosado y de agradable olor que sólo se aprecia en los cerros de Caracas en el mes de diciembre.  Estaba la tarde soleada…espléndida y soleada! Había decidido ir a comprar un tarro de mermelada a un pueblo cercano  -  podía disponer de todo el tiempo que quisiera – no tenía prisa - toda la tardla tenía para ella.  Apretó el acelerador de su carro, ese carro que tanto le gustaba…que tanto disfrutaba y que le parecía tan bello! Amaba su carro aunque pareciera una frivolidad. Enfiló por la autopista hasta llegar al sitio deseado. Estacionaba, cuando, de pronto, al tratar de salir,  un tremendo empujón la volvió a su puesto.  ¿Qué pasa?  ¡Qué horror!  De inmediato y con gran brusquedad la empujaron más adentro y por las otras puertas entraron “ellos”, dos hombres. Un intenso olor a perfume barato y a cigarrillo entró con ellos – la invadió. “No voltees”. No le permitieron alzar  la cabeza, “ni verlos”  -si nos miras te matamos aquí mismo, le dijeron, “aunque de todas todas” te vamos a matar.  No decían palabras obscenas, “palabrotas”, iban normalmente vestidos, limpios; eso hizo que su terror se fuera disipando (jóvenes ellos) ¿qué deseaban?  Al principio, una ola de pavor la había invadido, pero se aliviaba a medida que el carro mal guiado daba “eses” por esa carretera de curvas que le parecían infinitas, interminables!!!  La golpearon.  Volvían a golpearla a cada rato, “por sus respuestas”, a golpear su cabeza con el arma que llevaban y con la que no dejaban de apuntarla !!No dolía!!    ¡¡Ni siquiera sentía que la golpearan!!   ¡¡No sentía!!   Se dio cuenta de repente que ¡¡Era ella!!  No una película!!  Era imposible que ¡¡ella!! ¡¡ella!!  Estuviese viviendo esa extrañísima experiencia. El que manejaba le quitó un anillo que llevaba: para mi novia, dijo; no supo ni cuándo ni cómo lo recuperó  -  ¡¡se lo había quitado e él!!!  -  lo llevaba colocado en su dedo meñique, que levantaba al manejar; lo escondió en su pecho  -  ¡¡loca!!;  se dijo ¿eres tú?  Era ella.  Le amarraron por el cuello el cable del teléfono celular que iba conectado. Apretaban… Recordó como “flash” películas de ahorcados!!  ¡¡No!!  les gritó como pudo y con una voz tan débil que no reconocía…ahorcada no…prefiero un tiro!!!.  Pudo oír sus exclamaciones de asombro y comenzaron a darle una charla sobre la riqueza y la pobreza, según sus ideales…… Trató de hacerles comprender que estaban errados, pero nada convincente salía de su boca, nada se le ocurría. Su voz era apenas audible.  Ellos querían el carro y de paso su muerte para que no los delatara.  En ese instante, se sintió anestesiada;  parecía  una película con otra protagonista, pasada ante sus ojos y “ella” sólo era una espectadora.  Pero sintió que en verdad en esos momentos había vencido al miedo y buscaba la manera de salirse por las buenas: con  vida y con su carro, de la situación -  ¡¡Nada!!  Ningún argumento o táctica acudía a su mente.  Morirse, estaría muerta?  No, no lo creía; así la amenazaran  y estuviese corriendo en su propio carro en manos delincuentes hacia la muerte, no lo creía.  ¿Estaba muerta ya?  No sentía  angustia,  ni miedo, ni dolor; no  tenía sentimientos  en ese momento.  Estaba como anestesiada.  Volteó hacia el chofer; se cruzaron sus miradas por un instante…. Ya de esos ojos había desaparecido el mal  - o así le pareció-  Le ofrecieron dinero para que tomara un taxi  ¡¡UN TAXI!!  ¡¡en  aquellos parajes!!… ¡¡en aquella soledad!!… prefiero ir con ustedes, les dijo…sentía pavor de aquel sitio oscuro, solo, desconocido”  Se abrió la puerta de su lado de repente, redujeron la velocidad y de un empujón… o patada?? fue sacada del carro -  allí la dejaron -  tendida sin poder moverse del aporreo y del miedo; en ese suelo duro que olía a humedad, a tierra, a sucio…..  ¡!Dios¡¡  ¿qué haría?  Ahora allí estaba… tendida sin esos hombres que la querían matar -  sin su carro  -  con el sonido de los grillos atormentándola, pero aliviada después de todo! Con un fajo de billetes sudados apretados en la mano y lo que para ella era peor: La profunda oscuridad de esa noche. Después de cierto tiempo oyó el sonido de un carro con las luces apagadas que se acercaba por la trocha…    

 *Josefina León Ponte, escritora venezolana

 

Opinión, Derechos humanosSeptember 22, 2011 3:56 pm

 Este es un breve resumen de la biografía de María Corona Machado, a quien admiro profundamente por su honestidad, valores, inteligencia, preparación, coraje  y sensibilidad ante los problemas de mi país, Venezuela. Y considero que tiene las cualidades y el perfil idóneo  para ser Presidente de la República.

Carmen Cristina Wolf 

María Corina Machado Parisca, nacida el 7 de octubre de 1967, es una política venezolana, co-fundadora de la asociación civil Súmate y diputada electa a la Asamblea Nacional de Venezuela por el Estado Miranda, cargo que ejerce desde el 5 de enero de 2011.

María Corina es hija del empresario Enrique Machado Zuloaga y de la psicóloga Corina Parisca Pérez, tataranieta del escritor venezolano Eduardo Blanco y familiar de Armando Zuloaga Blanco (tío abuelo), quien murió en un levantamiento en 1929 contra el dictador Juan Vicente Gómez.

El 11 de febrero de 2010, Machado renunció a la presidencia de Súmate,  siete días después se postuló como candidata a la Asamblea Nacional de Venezuela y ganó un curul, siendo la diputada electa con más votos en todo el país en las elecciones parlamentarias de Venezuela de 2010 el 26 de septiembre de 2010.

La Destacada líder de la oposición venezolana, el 17 de julio de 2011 realizó su postulación a las elecciones primarias de la Mesa de la Unidad a la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela del 12 de febrero de 2012.

Resumen tomado de wikipedia