Desde mi casa he visitado el mundo

y navegué por mares como espejos

Atravesé mil puentes
recorrí los idiomas y los ritos
me asomé a los deseos de los hombres
Seguí incansable las huellas del  éxtasis
en los lugares y en los libros

Subí a lo alto de las catedrales
visité templos  centenarios
me adentré en viejos mapas
atravesé las estepas de América
pregunté al cóndor y al leopardo
todo cuanto miré se convirtió en memoria

¿Y la felicidad?
habitaba en los muros, las ventanas, las mesas
a veces se escondía detrás de un mueble
y sonreía al ver mi afán ingenuo

siempre esquiva, siempre más allá

A veces me acompañaba un rato

y se dejaba zarandear por el fuego

La felicidad estaba allí,
era un aroma mínimo

en el corazón de las cosas

"Escribe un poema para mí", Carmen Cristina Wolf.

Colección Voces Permanentes del Círculo de Escritores de Venezuela 2000