El sábado 28 de octubre a las 10 y media de la mañana en el Teatro Emil Friedman, se presenta la obra Destino de Unicornio, escrita por Enrique Vargas Ramirez, Embajador de Colombia en Venezuela. La puesta en escena la dirige José Tomás Angola con su grupo La Máquina Teatro.
 Los acontecimientos se desatan el 16 de agosto de 1936  en la casa del amigo de Lorca, el  poeta Luis Rosales,  en Granada. Ha estallado la guerra y Lorca se entera del asesinato de su cuñado en la cárcel. La atmósfera de terror que han creado los esbirros, el dolor por los desaparecidos y fusilados en medio del caos y la violencia envuelve las conversaciones de las mujeres de la casa con Federico, sus reflexiones con los amigos: Neruda, Salvador Dalí, Rafael Alberti, otros amigos poetas, profesores universitarios y políticos, enfrascados en acaloradas discusiones sobre el futuro de España. La mayoría de ellos lo animan para que emigre a América, saben del peligro que corre el poeta en este momento aciago. Estos son diálogos escritos con agudeza y conocimiento profundo de las ideas y tendencias de los intelectuales de la época, y generan en el público emociones y posiciones   totalmente vigentes en las sociedades del siglo XXI. Las tendencias fascistas, totalitarias y militaristas versus las posiciones de extrema izquierda, también dispuestas a valerse de la violencia y  la represión para imponer su ideología.
Una recreación imaginaria del autor nos conduce a las últimas horas de Lorca, sus presentimientos de tinieblas,  el dolor por todo lo que hubiese querido escribir aún, voces que le recuerdan el inexorable encuentro con el destino.
El acto final, doloroso y terrible, recrea lo que debió haber sido el plan de muerte de los asesinos de Lorca,  la crueldad y el ensañamiento se sus verdugos, y la voz de un joven que relata los últimos instantes:
“Se metieron por entre su vida y buscaron destruir al hombre, pisotearon su poesía como si se tratara de materia deleznable … Dejadle yacer bajo la vasta cripta del cielo de Granada, en su tumba escondida, cerca de su propia elegía, la que escribió para la muerte del torero:
No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce el niño ni la tarde
porque te has muerto para siempre.

Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen.
Y recuerdo una brisa triste por los olivos.

Destino de Unicornio es una obra que merece una reposición por su profundidad y por el trabajo de dirección que realiza José Tomás Angola, en el ciclo "Tres dramaturgos en  busca de espectador" del Círculo de Escritores de Venezuela.

*Del poema Alma ausente, llanto por Ignacio Sánchez Mejías

Carmen Cristina Wolf

carmencristiwolf@cantv.net