Mis poemasFebruary 16, 2007 9:03 pm

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ATAVÍO DEL AMANTE

     No dejes caer la noche sin decírselo

la rosa no se avergüenza de opacar la lucidez del alba

    Es mejor un instante de atrevido sonrojo

que mil versos de sensata palidez

       Poema 1 de Atavíos ediciones El pez soluble 2006

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ROPAJE DE LA TIRANÍA

Estos versos  no son para la siembra

por eso vienen huérfanos

marcan rastros de sangre en este libro

y sería más amable si se hubieran borrado

     No he logrado arrancarlos de esta página

están aquí por todos aquellos ofendidos.

     El déspota no sabe el valor del silencio

no conoce el derecho a ser frágil

ni admite cercanía entre el clavel y el nardo

      Ha de arrasar los campos. borrar cualquier matiz

poner cercas de odio

cultivar la metralla

     Clonar gente con similar ropaje

que siempre doble el lomo y diga ¡sí!

Poema 8 de Atavíos, editado por El pez soluble Caracas 2006

Portal en:http://carmencristinawolf.laLupe.com

literaturayvida@yahoo.com

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Poesía de Siempre 1:17 am

         Lidia Salas, nacida en Colombia y residente en en Caracas desde hace muchos años, nuevamente nos seduce con el título “Sedas de otoño”, plaquette de 19 poemas editado por El pez soluble (Caracas 2006).
         Hoy elijo un poema agridulce, doloroso,  un reclamo del alma que deja constancia de los tiempos de oprobio por los que atravesamos los venezolanos. Aún así, el Ávila se empeña en lucir su entereza y los naranjos todavía reverdecen:
Heredad
Habitamos los días de la oquedad.
Horas de oscuro y de escorpiones.
Vivimos desahuciados del sueño. Cabizbajos.
En las alforjas nuestra razón de llanto
                            y de vergüenza.
Arriamos esta heredad de azahar y soledades.
El silencio es el lenguaje de los humillados.
En el azogue de su locuacidad no se refleja
la línea incierta de tanta quebradura
en sus espejos, los oropeles del poder
                            y de sus mercaderes.
El poeta atisba ese otro tiempo del mañana.
De tanta soberbia y tanto daño
sólo su nombre en la lista de tiranos
y el persistente
                   reverdecer de los naranjos.

*Lidia Salas nació en Barranquilla, es Magíster en Literatura de la Universidad Central de Venezuela, entre sus publicaciones se encuentra Arañando el silencio, Mambo Café, Venturosa, Luna de Tarot y Sedas de otoño.  Publica en revistas y diarios venezolanos y extranjeros.