Portada Pagina     D. H. Lawrence (1885 - 1930) escribió una obra extensa y plena de riqueza de pensamiento y de estilo. Se anticipó a los temas que hoy forman parte de nuestro entorno cultural, pero que en su época le valieron la incompresión y el rechazo. Su mérito fue exponer asusntos que aún eran tabú para sus contemporáneos. Sufrió el destino de numerosos visionarios que ponen el dedo en la llaga de su tiempo y denuncian la hipocresía imperante, que mucha veces justifica la vida de la mayoría y que conforma su estilo de existencia. Y D. H. Lawrence puso en evidencia lo que en aquel momento no podía ni debía ponerse en tela de juicio: la doble moral en el terreno sexual, la idea del progreso, la dinámica de la civilización industrial, la degradación de la naturaleza…Su actitud, que hoy al menos sería más aceptada y compartida, hizo que le considerasen un ser extravagante y molesto. El resultado fue su marginación de los cenáculos literarios y sociales y el escándalo en que se vio envuelta  su existencia creativa. Esta traducción se debe al poeta venezolano Rafael Cadenas, y está recogida en el librop El taller de al lado, Traducciones, publicado por bid & co editor 2005.

CORAJE
Lo que hace a la gente descontenta
es que acepta mentiras.
Si tuviera coraje y rechazara las mentiras
y descubriera lo que realmente siente y quiere
y actuara en consecuencia,
De cada experiencia extraería el aceite esencial
y como avellanas en otoño, al fin
serían dulces y sólidas.
Y los jóvenes entre los viejos
serían como los bosques de avellanas en setiembre
recogiendo nueces de madura experiencia.
En vez de eso, lo más que los viejos pueden ofrecer
son frutos ácidos, amargos, carcomidos por mentiras.
***
TRIUNFO
Me parece  que durante cinco mil años por lo menos
los hombres han querido triunfar, triunfar, triunfar
triunfar sobre sus semejantes, triunfar sobre obstáculos, triunfar
sobre el mal,
hasta que ahora la palabra misma es asqueante, no la podemos oír
Más.
Si miráramos en nuestros corazones, veríamos
que detestamos la idea de triunfo,
estamos hartos de eso.
                   ***
NO ES NADA BUENO

No es nada bueno, las mujeres están en erupción
 aquellas que han sido buenas
Ahora comienzan a humear siniestramente
y si pasan de cuarenta y cinco lanzan grandes piedras al aire
y  es probable que te golpeen en la cabeza mientras te sientas
en las faldas mismas de la montaña matrimonial
donde te has sentado pacíficamente todos estos años.
La venganza es mía, dijo el Señor,
pero las mujeres son mis favoritos vasos de cólera.