uno por uno, nos arrebata todos
los placeres: el vino entre los amigos,
las fiestas y el amor de las doncellas,
y ahora se esfuerza en alejarme
de la poesía. ¿Qué puedo hacer?
Una misma noche nos aguarda, el mar
ávido es la ruina del marinero,
nuestros caminos sepulturas son
de jóvenes y ancianos por igual.
en los parques la grama reverdece
y los árboles asoman sus botones;
la tierra cambia de apariencia
y los ríos, disminuidos en su flujo
ya no azotan las orillas con su fuerza.
Llega la primavera y sigue luego
el verano, el otoño y el invierno,
pero vano es que esperemos regresar
después de haber cruzado los umbrales
del Orco. Polvo y sombra somos, nada
sino el sueño de agotados dioses
¿Por qué, entonces, no glorificar
al padre Baco? ¿Por qué no abandonar
el trabajo de los días y quemar
incienso en la capilla de Venus?
en claros cristales de Tiffany’s,
sólo pide para tu vejez que no
te abandone ni el amor ni el canto.
a las astucias de su doble y borra
más que escribe, pero prefiero ser
considerado un necio antes que dejar
a los otros la censura de mis versos.
Cuadernos de Poesía
Selección de Carmen Cristina Wolf![]()
