Huésped del amanecer
Inventaremos viajes con la punta de un lápiz en el atlas.
Jugaremos a descifrar el enigma
con el coraje de los ríos que no confunden sus riberas
Compartiremos la visibilidad del pensamiento.
Seremos súbditos del sueño y la grandeza
Emprende conmigo la travesía en el límite de la noche
 llevado por  oleajes extremos
            Sembré de tréboles las calles
 y habité la ciudad sobre las colinas de fuego.

 

Te  esperaba en el umbral del mundo
tejiendo alfombras de praderas para que no tuvieras frío                            

 

Como una mínima corola, en el ala de un pájaro 
busco la huella que marcaron tus pies.

 

Escucho tus palabras humedecidas de mar y de tiempo
            el sol dibuja medallas en nuestras sábanas
mientras el alba extiende sus jaguares todavía entre las sombras
          

 

 

En el huerto cerrado me circundas
            Hoy escribimos la belleza de mañana
en el líquido gramatical sobre la arena
           
Un río de almendras ha caído en el instante del verso
encendiendo el fogaril de lo habitado.
La palabra palpita como una llamarada en el vacío
y rompe la soledad del aire

 

            Carmen Cristina Wolf. Poemario “Canto al Hombre”3ª. edición Cármina  Editores Caracas, 1997
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