Mis poemasFebruary 22, 2008 4:12 pm

Del capítulo III Las huellas del éxtasis

19                                  
Desde mi casa he visitado el mundo
y navegué por mares como espejos de escarcha.
Atravesé mil puentes
recorrí los idiomas y los ritos
me asomé a los deseos de los hombres.

Seguí incansable las huellas del  éxtasis
en los lugares y en los libros.
Subí a lo alto de las catedrales
visité templos  centenarios
me adentré en viejos mapas
atravesé las estepas de América
pregunté al cóndor y al leopardo
todo cuanto miré se convirtió en memoria

20
¿Y la felicidad?
habitaba en los muros, las ventanas, las mesas
a veces se escondía detrás de un mueble
y sonreía al ver mi afán ingenuo
siempre esquiva, siempre más allá.
A veces me acompañaba un rato
y se dejaba zarandear por el fuego.

La felicidad estaba allí,
era un aroma mínimo
en el corazón de las cosas.

21

Una casa se crea
con unos cuantos libros
la mesa y unos lápices.
Si alguna vez tuviera que entregarlo todo
me será muy difícil no aferrarme a  mis libros.

Cuando salgo de viaje
mi casa  va conmigo.
Llevo también algunos versos
y amarro el corazón al equipaje
para que no se vaya repartiendo
en el corazón de los amigos 
o en algún lienzo del pintor.

22

Todos los días
mi casa va abriendo sus ventanas
hacia otras maneras de mirar.
Es un camino
que conduce a todas partes
y cuando estoy en ella  nunca sé
desde donde y hacia donde partir.

Escribe un poema para mí

Autora: Carmen Cristina Wolf

Ediciones del Círculo de Escritores de Venezuela

UncategorizedFebruary 19, 2008 11:10 pm

Con sorpresa he leído un Manifiesto o invitación para celebrar un día mundial en contra del Presidente de nuestro país. Aclaro que estoy absolutamente en desacuerdo con esta invitación, por cuanto sin mi consentimiento han utilizado un párrafo de un escrito mío publicado en Analítica.com, y lo colocan en forma tal que parece como si mi persona estuviera respaldando esta acción.

 

Mis creencias me impiden firmar un escrito de esta naturaleza. He  firmado varios manifiestos y reclamos políticos en estos 9 años de gobierno, y  ha sido siempre en defensa de los principios de Libertad, Democracia, respeto a los Derechos Humanos, o como crítica a una acción de gobierno que considero injusta o negativa. No obstante considero totalmente contraproducente este manifiesto. Es darle otro motivo para sentirse atacado.

No se necesita un día mundial en contra del Presidente, él dará cuenta según sus obras…

En Caracas, 20 de febrero de 2008
Carmen Cristina Wolf

CrónicasFebruary 18, 2008 11:51 pm

Por Carmen Cristina Wolf
El sábado 16 de febrero a las 7 de la noche nos encontramos, por aparente azar, en un lugar desconocido. En compañía de un personaje a quien suelen sucederle aventuras extraordinarias,  entré en un recinto intemporal,  que recibe al visitante con una mesa llena de libros dispuestos por alguna mano que conoce de disposiciones estéticas. Estanterías llenas de libros, al fondo un sillón antiguo y una mesita de patas torneadas, bromelias y rosas al pie de una escalera con pasamanos de madera. Nos recibe el dueño de la Librería Las Musas, David Malavé, un hombre alto, afable, con un rostro cuyas facciones hubiera elegido Miguel Ángel Buonarrotti para esculpir.
Se trataba de un encuentro con la poesía de Jacqueline Goldberg de quien había leído poemas y escritos hace ya tiempo, pero nunca la había visto. Una mujer joven vestida con sencillez y elegancia, de cutis y rostro renacentista. Luego de una conversación acerca de un viaje a Praga con el poeta, editor y pianista Edgar Vidaurre y dos hermosas damas checas, comienza la conversación con unas palabras introductorias de David Malavé, entusiasmado por la escritura de Jacqueline, y ella inicia con la lectura de unos poemas inéditos de su libro “Palabras mías, señoras del hombre” . Son poemas  que podría haber escrito Hanna Arendt en 1946, cuando ella cumplía 40 años, a través de los cuales  expresa sus pensamientos y emociones a raíz de la separación forzosa de su amado el filósofo Martin Heidegger. Jacqueline nos cuenta que ella ha imaginado la relación amor-odio entre Hanna y Heidegger, y escuchamos unos poemas magníficos, de los cuales anoto algunos versos, y que Dios me perdone algún error:
“Con sustantivos de amantes, muy cerca de la poesía” … “Viaje recriminatorio hacia el gran silencio” … “Canción venenosa que duerme a los críos” … “Corazón petrificado” … “oigo quebrarse a los míos” … “antigua es ya la felicidad de nuestros forcejeos” … “creo en una gracia que me desmemoriará para ser en ti” … “Exigiré que seas mi huésped” … “Para quien elige ser extranjero sólo hay un abismo” …”Escribo para dejar de pensar”. Desearía escribir sobre el torrente de emociones que me causaron los poemas: dolor, sosiego, comprensión, ternura, ira… Y sobre todo amor, porque vivimos con el propósito de alcanzar el amor, y aun los golpes más hondos hacen que irrumpa una pequeña luz allá, al final del túnel, para los seres humanos que no dejan petrificar su corazón: “perdonamos aquello que no sabemos castigar”.

Bebiendo nuestras copas de vino llegamos al final de la lectura y se oyeron voces que expresaban  reflexiones, preguntas, inquietudes, entre ellas la de los poetas Alexis Romero, Edgar Vidaurre, Ruth Hernández y Eleonora Requena, el amigo Oscar Arnal  y otras personas desconocidas e interesantes. Sentí que cada poema del libro inédito de Jacqueline es una unidad en sí mismo, pero el poemario tiene un hilo poético estructurado, porque a ella le gusta escribir  poemarios con una organicidad temática, más bien que poemas aislados que no tengan nada que ver unos con otros.
David Malavé se levantó del peldaño de la escalera que le sirvió de asiento, con una invitación a nuevos encuentros los sábados, uno de ellos con Antonio López Ortega, y un futuro bautizo de obras póstumas de Ida Gramcko y Elizabeth Schön.
Luego de comprar El cuaderno de Blas Coll de Eugenio Montejo y La noche todavía de Ada María Del Re, editados por bid & co. editor, salí a una calle de otra ciudad, en otro mundo, no sin antes prometerme volver a este lugar desde donde se ven  las cosas con ojos distintos.
A continuación un poema de A fuerza de ciudad de Jacqueline Goldberg:

hay un tiempo…

hay un tiempo
de esperas
y calles altas
un hombre
un ángel
un sueño
que escribo
desde siempre
en la madera
del deseo
en los últimos rincones
de lo que
            simplemente
no puedo decir

*Jacqueline Goldberg nació en Venezuela en 1966. y según la página Antología de Poesía Hispanoamericana (http://www.palabravirtual.com) ha publicado nueve libros de poemas, tres poemarios infantiles, un libro de narrativa, Carnadas, una obra de teatro, Zamuro a Miseria y otras obras de ensayo, haciéndose acreedora de varios premios y menciones honoríficas.

**Hanna Arendt, hija de padres judíos laicos, nació en Linden (hoy día parte de Hanóver) Estudió filosofía con Martin Heidegger en la Universidad de Marburgo, con quien tuvo una larga y esporádica relación romántica, lo que le valió críticas debido a las afinidades de él con el Partido Nacional Socialista. Durante uno de sus cortes de trato personal con Heidegger, Arendt se mudó a Heidelberg para escribir su tesis doctoral sobre el concepto de amor en el pensamiento de San Agustín, bajo la dirección del filósofo y psiquiatra existencialista Karl Jaspers. La tesis fue publicada en 1929, pero debido a su condición judía fue inhabilitada para el ejercicio de la enseñanza en universidades alemanas en 1933. Tuvo que trasladarse a París, donde conoció y entabló amistad con el crítico literario y místico  Walter Benjamin, y colaboró con la ayuda a refugiados judíos. Con la ocupación militar alemana de algunas partes de Francia que siguió a la declaración de guerra francesa durante la Segunda Guerra Mundial, y la deportación de judíos a campos de concentración, Hanna Arendt estuvo en el Campo de Gurs y tuvo que escapar de Francia.En 1940, se casó en segundas nupcias con el poeta y filósofo alemán Heinrich Blücher y emigró a los Estados Unidos. Después de la Segunda Guerra Mundial, retomó el contacto con Heidegger y testificó a su favor en el proceso de desnazificación de Alemania. Al respecto, véase: Hannah Arendt / Martin Heidegger: Correspondencia 1925-1975 y otros documentos de los legados, Editorial Herder, Barcelona, 2000. Traducción de Adan Kovacsics. En 1951 se nacionalizó estadounidense.Sus aportaciones sobre la naturaleza de la política en el siglo XX siguen siendo de referencia por su originalidad, su honradez y su falta de retórica propagandística. En sus trabajos, Arendt trata sobre la naturaleza del poder y temas como la política, la autoridad y el totalitarismo en general y sobre la Shoah. Sus finos análisis sobre la sociedad que la rodeaba la encumbran como una de las más grandes pensadoras de todos los tiempos. (Resumen de http://es.wikipedia.org)

 

Poesía de SiempreFebruary 9, 2008 4:11 pm

por Eduardo CASANOVA

Luis Alberto MachadoNo son muchos los ejemplos de hombres ligados al poder que hayan sido capaces de hacer buena poesía. Entre los más antiguos está Adriano, el emperador Publio Elio Adriano, nacido en Itálica, en la antigua Bética de los romanos, muy cerca de Sevilla, en el año 76 de la Era Cristiana, y muerto en Baia, cerca de Nápoles, a los sesenta y dos años, o sea, en 138. Fue, desde luego, el hombre más poderoso de su momento, y sin embargo tuvo el tiempo y el talento de escribir, poco antes de su muerte, una de las joyas de la lírica romana (Animula vagula, blandula, hospes comesque corporis…), un poema breve que con inigualable maestría trata de la nostalgia del tiempo ido, de ese devenir que muchos años después tocaría el también español Jorge Manrique en las “Coplas” que dedicó a su padre muerto. Un tercer español es el otro caso notabilísimo de hombre de poder que supo también ser poeta y humanista: Alfonso X el Sabio, nacido en Toledo en 1221 y muerto en Sevilla, muy cerca de donde nació Adriano, en 1284, a los sesenta y tres años. Del rey sabio se conocen cuatrocientas veinte “Cantigas” en gallego, entre las que se destacan las “Cantigas de Santa María”, dedicadas obviamente a la Virgen. También se le tiene como autor de varios libros jurídicos, científicos e históricos, aunque él mismo, en un arranque de algo que tampoco es muy frecuente entre los hombres poderosos, nos hace saber que buena parte de esas obras que se le atribuyen no son de él, cuando en la “General estoria” nos dice: “El rey faze un libro, non porque l’él lo escriua con sus manos, mas porque compone las razones dél, et las enmiendas et yegua e enderesça, e muestra la manera de cómo se deuen fazer, e desí escríuelas qui él manda; pero dezimos por esta razón que el rey faze el libro. Otrossí cuando dezimos “el rey faze un palacio", o alguna obra, non es dicho porque lo él fiziese con sus manos, mas porquel mandó fazer e dio las cosas que fueron mester pora ello; e qui esto cumple, aquel a nombre que faze la obra, e nos assí ueo que usamos de lo decir” (Citado por Francisco Rico en Alfonso el Sabio y la “General estoria”, Ediciones Ariel, Barcelona, España, 1972, p. 98). Curioso párrafo en el que el rey, sabio y modesto, mezcla el “nos", plural, con el “veo", singular, no para hacer gala de una licencia poética, sino quizá para que se entendiera que aunque estaba obligado a usar el pronombre plural de los reyes, se sentía igual a los demás seres humanos, a pesar de la inmensa cultura que lo distinguía de casi todos sus contemporáneos. Hay quien querría agregar a esta lista de dos al rey Shlomo, el rey Salomón, quizá el más grande de los reyes de Israel, que reinó entre el 974 y el 937 antes de Cristo y debe haber vivido unos sesenta años, pero en realidad los “Cantos del Rey Salomón” son de autor o autores anónimos, y la referencia al gran rey se debe a que fueron escritos, como canciones dedicadas a la unión perfecta entre el hombre y la mujer, durante su reinado, por lo que se le podría aplicar también aquello de cuando dezimos “el rey faze un palacio”, etcétera, etcétera, etcétera. Para ser coherentes, en este caso debemos entender y aceptar que, si seguimos el razonamiento de Alfonso X el Sabio, el poeta o los poetas que compusieron los versos salomónicos debían estar muy cerca del rey, y por ende eran o debían ser personas cercanas al poder.
Pero dejemos de lado el poder. Lo que interesa es la poesía, y para comentar muy brevemente el “Canto a la mujer”, de Luis Alberto Machado (Editorial Poiesis, Caracas, Venezuela, 1996. 120 páginas no foliadas), hay que pensar más en esos poetas cercanos a Salomón que en Adriano o Alfonso el Sabio. Aun cuando en la obra de Machado hay a la vez lírica y mística. Además de un sorprendente dominio del oficio de poeta. Pero es que en los cuarenta y nueve poemas que contiene el “Canto a la mujer” se nota una clara huella de los cantos bíblicos, aun sin que haya un ápice de imitación. Son cuarenta y nueve poemas de inmensa belleza, en los que el motivo, una mujer que es la mujer, brota desde todos los costados, omnipresente como la luz, como el sonido permanente que acompaña todo el tiempo las canciones del poeta enamorado. Desde los cinco primeros versos (Tú estabas allí / al principio, / cuando Dios creó / los cielos / y la tierra - Poema 1) se hace presente la combinación de amor y mística, de “Canto a la mujer” y adoración a Dios, que el poeta imprime a todos y cada uno de los poemas que ofrece al lector en este libro.
Siguiendo, como apunté, el ancho camino de los cantos bíblicos, Machado mezcla aforismos con metáforas que el lector debe descodificar para llegar a la profundidad de sus ideas. Hay en varios de los poemas un erotismo sublimado que recuerda a algunas figuras del Siglo de Oro español (y de nuevo nos topamos con la España de Adriano y de Alfonso el Sabio), pero no se trata del erotismo por sí mismo, sino de un claro sentido de lo trascendente (Ven conmigo / a sembrar / las semillas del mañana. / Incendiaremos la tierra / con los frutos / de la vida - Poema 4) que a veces se fija en ideas recurrentes (Todos los caminos / pasan / por las venas / de tus pies - Poema 18) o (Te vi venir / desde el principio / con la claridad de la noche / sobre tus huellas - Poema 22) hasta volverse plural (No dejemos / ninguna de nuestras obras / atrás - Poema 37) y llegar al paroxismo de ofrecer su propio sacrificio (Y desde ya / aquí / y ahora / frente al Diablo clamo / que yo / no quiero salvarme / si no estamos todos - Poema 44) como una clara renuncia al individualismo, al egoísmo que parece imponerse en estos tiempos, todo lo cual puede resumirse en un solo verso, el Juntos enterremos a la muerte con que termina el Poema 47 que bien podría ser el final del poemario, a no ser por la reiteración contenida en el 49 y la coda, puesta allí para que no haya duda de que el poeta quiere evocar la Biblia.
En resumen, “Canto a la mujer”, de Luis Alberto Machado, es un libro excelente, hecho por un hombre que conoce el poder, que ha sido y puede ser poderoso, pero que ha terminado por preferir la lírica, la inútil lírica que sólo sirve para demostrar que el ser humano no es un simple simio, sino que es capaz de utilizar la palabra y las ideas, y convertirlas en belleza, en expresión.
Luis Alberto Machado nació en Caracas el 21 de enero de 1932, lo que implica que, afortunadamente, ya ha superado los sesenta de Salomón, los sesenta y dos de Adriano y los sesenta y tres de Alfonso X. En el quinquenio 1969-1974 fue Secretario General de la Presidencia de la República, y en el quinquenio 1979-1984 fue Ministro de Estado para el Desarrollo de la Inteligencia, luego de haber publicado en España “La revolución de la inteligencia”, un libro que ha tenido gran repercusión en el mundo entero, y en el que sostiene que todo ser humano puede desarrollar su inteligencia hasta límites insospechados, y hasta puede llegar a ser un verdadero poeta. Para probarlo con su propia vida, publicó en 1976 su Canto a la materia, y ahora, veinte años después, ofrece al mundo este “Canto a la mujer”. No me atrevo a afirmar de manera categórica que así queda probada la tesis de Machado, pero sí me atrevo a asegurar que lo que queda probado, más allá de toda duda, es que Luis Alberto Machado es un auténtico poeta.

www.literanova.eduardocasanova.com

Poesía de SiempreFebruary 5, 2008 4:28 pm
A Enrique Gracia Trinidad.-
       
    Querido Enrique, ¡me encanta tu blog! es  interesante y está muy bien diagramado
Tu foto es genial. Ayer estuve leyendo poemas tuyos en La poética del vértigo de nuestro amigo Enrique Viloria, que bien sabe tomar el pulso a tu escritura.
   
    Me gusta muchísimo tu manera de escribir, ¿será que escribes con lápiz o con daga de acero?
Por ejemplo, releo La ciudad y la muerte:
        "La ciudad se construye con patios y preguntas …
        Y una muerte risueña de cartón
       sobrevive a su misma soledad, a su imagen de hueso
       y gasa oscura …"
        Es impresionante cómo tus versos me traen a la memoria episodios de mi experiencia. La otra noche pasé por una callecita cercana a mi casa. Me di de manos a boca con una silueta arrebujada en la acera. Hacía frío y pasé de largo, pero algo me hizo retroceder. Estacioné y bajé del automóvil con una chaqueta que me había regalado mi hija, Era un hombre joven, de facciones finas que dormía o al menos eso pense. Le puso la chaqueta encima cuidadosamente y con sigilo me retiré del lugar.
    Un impulso me hizo dar la vuelta y volver a pasar frente al hombre dormido, lo encontré sentado, sonriente. Abrí la ventanilla y lo saludé. Me dijo ¿Fuiste tú la que me dio la chaqueta?. Sí, fui yo, le contesté, y me fuí con una llamita encendida en el pecho. Y digo en voz alta tus versos de Paisaje humano:
    "He de restituir esta alegría
    ¡ya se sufre bastante!
    De la sonrisa y la palabra queda
    para todos
    …
    Y esta devolución sí me redime
    de la estúpida farsa de los días,
    de esta absurda avaricia por la idea
    que se le roba al sueño ajeno."
Poesía de SiempreFebruary 3, 2008 1:24 am

                                               Enrique Viloria Vera

                            a Gustavo Dudamel

Como pájaro
de inigualable trino
        vuelas
consagrando otras primaveras
en este trópico dual
aburrido      repetido
que conocía indiferente
  la desoladora sequía
el impertinente chubasco

 

 

 

Gustavo
       Cardenal sinfónico
       las flores de tu batuta
las incandescentes alas de tus brazos
           al mundo ofrendan
                         una humedad distinta
      como de lágrimas de alegría
que este poema        mi partitura
               mojan         empapan
 

 

Crónicas 1:19 am

 

 

                                                    Por  Enrique Viloria Vera

 

 

Con certero sentido histórico y muy acendrado conocimiento de las prioridades
de la bolivariana patria, el Líder ha convocado a los más reputados y conocidos detectives de la historia de la humanidad para que expongan sus hipótesis acerca de las posibles causas – the murder – de nuestro muy distinguido Libertador.

 

Ya el Secretario del Comité de la Verdá, verdaíta, el eficiente y saliente Ministro de Justicia y en interiores, ha podido revisar con calma llanera las hipótesis que le han venido llegando a su despacho en Barinitas.

 

Según fuentes confiables cercanas al desgobierno, los especialistas han avanzado los siguientes móviles para aclararle de una vez – si es que es posible – la mente al Líder invencible hasta el fatídico dos, ya que los trece le son propiciatorios y suficientes:

 

  • Sherlock Holmes le ha confiado a Watson que del análisis de unos pelos encontrados en el camisón del prócer, es probable que la asesina haya sido una blanca peninsular en franco desentendimiento amatorio con el pardo criollo.
  • Nero Wolfe, desde su ático en Manhattan, bien informado por Goodwin su asistente, ha precisado que, de acuerdo con el análisis fecal de las heces del insigne occiso, es posible que el arma asesina haya sido una empanada de bagre del Magdalena en mal estado que le mandó a preparar el bogotano de marras.
  • Jane Marple, tan perspicaz y observadora, informa que de los comentarios mujeriles escuchados, es probable que se trate de un crimen pasional, de un asesinato amoroso ejecutado por un sicario de Medellín contratado a tales fines por la amante inmortal.
  • Hércules Poirot, engominando su bigote, afirma que de la lectura de los archivos del ilustre se desprende que el acto criminal fue realizado por un canario, no un pájaro ni un blanco peninsular, en desagravio a la entrega de uno de sus paisanos por el occiso a los españoles en un puerto cabello que no es, afortunadamente, ascendiente familiar  del Dios dado.
  •  Philippe Malowe asegura, por su parte, que se trató de un ajuste de cuentas por motivo de una deuda de juego que el preclaro militar adquirió y no satisfizo luego de perder una partida de truco con un tal Morillo en Santa Ana.

 

En fin, las especulaciones son muchas, pero debemos esperar que el Sobresaliente, el Señalado, el Iluminado, el Resplandeciente,  suministre su sabio parecer y su siempre bien atinada e inapelable sentencia en uno de sus acostumbrados talk shows de alto rating de la popular emisora bolivariana TVES.         

Crónicas 12:23 am

Por María Antonieta Flores

Adriano González León (1931-2008), seguramente advertido por alguna musa piadosa, ha partido y nos ha dejado más huérfanos.

Estaba en un momento estelar creativo. Su último proyecto no lo aguardó: la edición de una selección de sus columnas que publicaba en el tradicional diario caraqueño El Nacional (www.el-nacional.com para la versión on line) todos los jueves.

Entre la imaginación y la realidad, ciudadano.

Hombre de izquierda, democrático y dialogante. Palabra acerada que no se curvaba y que, cuando era necesario, decía sin ambages lo que tenía que decir. Palabra que acompañaba los días cotidianos.

Palabra contenida y desbordada, erguida en la ebriedad dionisiaca.

Leer completo en El Cautivo   www.elcautivo.org