Rezagado entre el bosque y los fusiles
por Carmen Cristina WOLF
Desde hace cuánto tiempo
no sé lo que es un pan que no sepa a guijarro
un mantel, una rosa, unos ojos sin culpa
No recuerdo la voz de mi familia
aunque a veces, en las heladas noches de la selva
el viento, entre las ramas, parece una canción
adormece los dolores del alma
y de mis pies heridos
Para olvidar la cárcel en que muero
imagino una playa en Cartagena
amplia, de naves ataviadas con velas libertarias
Así no pienso nada, olvido el hambre
el dolor en el pecho y la cadena
las palabras de ofensa y el maltrato
Un rumor atraviesa la cárcel con un canto
el colibrí anuncia, en las ramas más altas
que liberaron algunos compañeros
Entonces, con las últimas fuerzas que me quedan
susurro alguna frase al ángel de la guarda
rezagado entre el bosque y los fusiles
asustado de tanto maleficio
para que no me olvide
Poema inédito, Caracas, Febrero 2008
