Círculo de Escritores de VenezuelaJune 21, 2008 2:05 pm

¡Bienvenidos, Integrantes y Amigos del Círculo de Escritores de Venezuela!

Incluimos en este Blog una Sección dedicada al Círculo de Escritores de Venezuela, entretanto culmima el trabajo de preparación de la revista digital.

CÍRCULO DE ESCRITORES DE VENEZUELA
POEMAS EN CÍRCULO
El jueves 10 de julio de 2008 a las 5 de la tarde se realizó la lectura de Poemas en Círculo, un momento íntimo y propicio para compartir Poemas en la Sala Cabrujas
del Centro de Cultura Chacao. La presentación estuvo a cargo de Carmen Cristina Wolf, con la participación de Carmen María Salge, fundadora del Café de Sócrates, José Tomás Angola,María Teresa Casas, Ligia Colmenares, Ana María Eiras, Eunice Escalona, Isabel Cecilia González, Ruth Hernández, Astrid Lander, Laura Leret, Luis Beltrán Mago, Inés Muñoz Aguirre, Rosa Melo, José Pulido, Teódulo López Meléndez, Magaly Salazar, Lidia Salas, Marcia Reverón, Alejo Urdaneta, Silene Sanabria, Ruth Vidaurre, Edgar Vidaurre y Frank Ziccarelli.
Se recordó al poeta Eugenio Montejo: "
El viaje definitivo del  poeta  Eugenio Montejo ha sido un duro golpe para Venezuela, una pérdida dolorosa e irreparable para todos. No lo olvidaremos, por eso él es el primer invitado en esta tarde, y queremos ofrendarle los poemas que hoy vamos a compartir, dichos en lugar de leídos en el silencio de nuestras casas, a la manera de la antigua tradición oral, para que no queden guardados en los estantes, sino que penetren en nuestros oídos y en nuestros corazones. Quiera la providencia que Eugenio Montejo nos impregne de su serena sabiduría y de la nobleza de su espíritu. En breve les anunciaremos la fecha del homenaje que estamos organizando con el PEN de Venezuela, en memoria de nuestro amigo por siempre, Eugenio Montejo."

Al finalizar el acto, los poetas firmaron sus libros. Este recital es el primero de un ciclo de lecturas de poesía hispanoamericana.

*   *   *

Alianza con Alfa Editorial
En el marco del Proyecto que adelanta Editorial Alfa para el segundo semestre de 2008, titulado Ideas en Obra, y que celebra con motivo del  50ª aniversario, presenta el Foro La Novela Histórica como clave del presente. El propósito de este ciclo es llevar los libros, sus autores y sus ideas al espacio deas al espacio público, para avivar la conversación cultural de una sociedad que ha despertado del sueño de la globalización y busca referentes locales que le permitan interpretar su propia circunstancia; y en diversos campos que incluyen la ficción, actualidad, historia, política, psicología, narrativa, filosofía, gastronomía y el humor;
Se pretende, además, afinar la comunicación entre autores y lectores, y convocar a todos aquellos que desde distintas aceras están, como nosotros, trabajando por un mismo fin: mientras los escritores organizan, traducen y plasman los anhelos e inquietudes del colectivo que los contiene; los lectores absorben, procesan e irradian nuevos estados de ánimo dando inicio a un nuevo ciclo.
FORO: La Novela histórica como clave del presente   
La coartada temporal: encontrar historias individuales con pasados colectivos
Moderador: Antonio López Ortega.
Lugar: Librería Alejandría. Fecha: 24 de julio de 2008
Dirigido a estudiantes universitarios de las carreras Letras, Comunicación Social, escritores, intelectuales, críticos literarios, lectores de narrativa bestseller, medios de comunicación de la fuente cultural, interesados en general. Ponentes: Atanasio Alegre. Psicólogo clínico, filósofo, novelista y ensayista. Profesor jubilado de la UCV. Se dedicó al pensamiento más o menos reflexivo a través del ensayo, pero su vena literaria afloró para dejar también un legado de novelas históricas.
Gisela Kozak Licenciada en Letras egresada por la UCV, Magíster en Literatura Latinoamericana y Doctora en Letras por la USB. Profesora de la Escuela de Letras y de la maestría en Estudios Literarios de la UCV.
Michaelle Ascencio: Venezolana, nacida en Puerto Príncipe, Haití. Su pasión por el Caribe deja huella en sus libros, así como los rastros antropológicos y etnológicos y el legado afroamericano en estas tierras. Licenciada en Letras por la UCV y en Etnología por la Université d´Etat d´Haiti, realizó su doctorado en Etnología y Antropología en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París.
Concepto: La novela histórica vive un auge en el mundo. Algunos plantean como hipótesis la necesidad que tiene el individuo de escapar a la realidad presente en períodos de crisis histórica como el que vivimos. Asimismo revela este ser una imperiosa necesidad de comprender la actualidad a través de la evocación de otras épocas. Igual que el Romanticismo, la Revolución Francesa y el hundimiento del antiguo régimen marcaron el nacimiento del género, hoy día con la Posmodernidad, la caída del muro y de las ideologías, surge nuevamente el momento propicio para escribir novelas históricas. ¿El lector venezolano siente esa necesidad de comprensión? ¿El autor local tiene esa inquietud literaria? ¿La ficción puede estar arraigada a un marco histórico? ¿Esta es la moderna máquina del tiempo o es la llegada del hiperrealismo?

JUNTA DIRECTIVA DEL CÍRCULO DE ESCRITORES DE VENEZUELA
Carmen Cristina Wolf, Presidenta; Atanasio Alegre, Vicepresidente;
Luis Beltrán Mago. Director General; Magaly Salazar, Directora de Relaciones Institucionales; Lidia Salas, Directora de Cultura; Edgar Vidaurre;
Director Editorial; Anabelle Aguilar,  Directora de Finanzas, Astrid Lander, Directora de Asuntos Internacionales; Isabel Cecilia González, Co-Directora de Asuntos Internacionales; Frank Ziccarelli, Director de Eventos; Carmen América Oropeza, Coordinadora de Medios
 
Coordinadores de Proyectos Especiales: Rosa Melo, Belkys Arredondo, Ligia Colmenares, Silene Sanabria, Enrique Bravo

Asesor Cultural: Carlos Alarico Gómez
Consejo Consultivo: Presidente: Alvaro Pérez Capiello; Vicepresidenta: Helena Sassone
Integrantes: Oscar Sambrano Urdaneta, Nora Bustamante, Ana Teresa Torres, Carlos Alarico Gómez,  Lucila Velásquez, Eduardo Casanova, Enrique Viloria Vera, José Pulido, José Tomás Angola, Alejo Urdaneta, Alejandro Lasser, Ana María Eiras, Carlos Gottberg, Raquel Moreno de Rojo, Luis Alberto Machado, Laura Febres, Garam Mattar.
Teléfono 0416 629 70 n62
              0212 234 43 07       

UncategorizedJune 18, 2008 1:08 am

La Fundación Conciencia Activa convoca al Concurso de literatura infantilTextos Literarios para Vivir y Convivir” 
Para impulsar el desarrollo de la creación literaria y promover los valores así como la integración de todas las personas desde la literatura, fortalecer el respeto al otro y los derechos de inserción a la vida y la convivencia de la población segregada, discapacitada o que posee condiciones y necesidades especiales, la Fundación Conciencia Activa invita a los escritores a participar en el  Concurso Textos Literarios para Vivir y Convivir, en el cual se privilegia la calidad literaria por encima del didactismo y de los convencionalismos adoctrinadores y moralizantes, a fin de que los textos propuestos para estos concursos permitan el acercamiento de los niños a la obra literaria a través del disfrute, del gozo y del placer que proporciona el elemento lúdico de la lectura. 
El concurso  está abierto a  escritores venezolanos o extranjeros radicados en el país, mayores de 18 años, que presenten un texto totalmente inédito y exclusivo para este concurso, que  atienda el concepto de la convocatoria y responda a uno de los dos temas solicitados  y cuya extensión esté entre  20 y 50 cuartillas.
Se otorgará un premio para la convocatoria literaria en textos referidos al tema de  valores para vivir y convivir y un premio para la convocatoria  en textos referidos a la aceptación de la diversidad e integración  de todas las personas, que en esta primera edición se convocan al unísono. Los premios consisten en la publicación de las obras ganadoras. El primer cuento premiado será publicado en junio de 2009 y el segundo en noviembre de 2009.
La presente convocatoria está abierta a partir del día 25 de abril 2008, hasta el 15 de septiembre del mismo año. El jurado estará conformado por escritores o especialistas en literatura infantil y su fallo será inapelable.
Las bases del concurso, así como los resultados, que serán anunciados la primera semana del mes de noviembre del 2008, pueden consultarse en  la página web de la Fundación Conciencia Activa (www.concienciactiva.org).

Círculo de Escritores de VenezuelaJune 14, 2008 12:04 am

 Por Carmen Victoria Méndez

Fuente: www.Talcualdigital.com
 

Valencia. Eugenio Montejo, uno de los poetas venezolanos más importantes de la contemporaneidad, no se equivocó cuando escribió: Dura menos un hombre que una vela / pero la tierra prefiere su lumbre / para seguir el paso de los astros.

El ganador del Premio Octavio Paz 2004 murió el pasado jueves en una clínica de la capital carabobeña, a los 70 años, víctima de un cáncer. Su partida fue súbita. Cuatro meses atrás, aún se le veía en encuentros literarios y librerías.

Asimismo, los entendidos en su obra consideran que Montejo se despidió en un momento cumbre de su quehacer literario.

La obra de Montejo abarca libros de poemas como Elegos (1967), Muerte y memoria (1972), Algunas palabras (1977), Terredad (1978), Trópico absoluto (1982) y Alfabeto del mundo (1986). Como ensayista produjo La ventana oblicua (1974), El taller blanco (1983) y El cuaderno de Blas Coll (1981).

Antología póstuma. La noticia de su muerte coincidió con la presentación en la Feria de Madrid de una antología de poemas venezolanos en la cual aparecen algunos de sus textos. Se trata del libro Conversación con la intemperie, donde figuran también José Antonio Ramos Sucre, Vicente Gerbasi, Juan Sánchez Peláez, Rafael Cadenas y Guillermo Sucre Los funerales de Montejo tuvieron lugar en Valencia, la ciudad donde este caraqueño (19382008) se radicó en la década de los sesenta. Allí estudió Derecho en la Universidad de Carabobo y fundó la revista Poesía. El "Caballero de las letras" fue despedido por importantes figuras del ámbito literario. El poeta Alejandro Oliveros recordó que cuando Montejo comenzó a publicar en Valencia, el país estaba sumido en la violencia política y verbal. "Eugenio y otros amigos como Teófilo Tortolero y J.M Villarroel París crearon un grupo que propuso hacer una poesía menos violenta y más clásica: poemas cortos, bien escritos, con temas universales. Esa manera de escribir, esa estética de un verso reflexivo influyó mucho en lo que se iba a conocer como los poetas de Valencia".

Montejo también contribuyó con la integración cultural de Valencia al mapa nacional. "Él combatió el aislacionismo, una suerte de parroquianismo que había en Valencia en los sesenta y setenta", dice Oliveros. El autor recuerda que en esa época la Bienal Rafael Pocaterra solo admitía a escritores carabobeños. "Eugenio fue una de las personas que luchó para que ese premio tuviera alcance nacional. Él comenzó a fomentar una especie de cultura más cosmopolita, de puertas abiertas".

A su llegada a Valencia, Montejo fundó la revista Azar Rey, como también se denominaba el grupo que conformó con Tortolero y Villarroel entre 1968 y 1969. Estos tres poetas erigieron una voz importante en la cultura local. Más tarde se les unieron Alejandro Oliveros, Reynaldo Pérez Só y Pepe Barrueta. Posteriomente, Montejo fue director de Monte Ávila y consejero cultural en la Embajada de Venezuela en Lisboa.

Las agencias internacionales lo recordaron el viernes como un autor que "defendió siempre que los escritores pertenecen más a una época que a una geografía".

Montejo fue cosmopolita e internacional. Así lo recuerda Daniel La Barca, presidente de Fundacine de Carabobo, quien también asistió al funeral. "Vivió un tiempo en nuestra casa en Londres. Era un hombre con una gran sensibilidad para su trabajo de la poesía y el ensayo, además era un gran caballero. Su vida giró en torno a quehacer de la palabra con pasión y rigurosidad".

El hito más grande de este quehacer fue la obtención del Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo en 2004. Montejo también es Premio Nacional de Literatura. Hace algunos años ingresó a la llamada cultura pop, cuando el cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu incluyó uno de sus poemas en la película 21 gramos. También es autor del libro Alirio Palacios, que recoge la obra del pintor de Tucupita. Palacios era a Montejo "lo que Auguste Rodin a Rainer Maria Rilke", dijo el poeta en la presentación de este volumen en 2006.

Su despedida congregó a amigos y familiares. Rafael Cadenas, Antonio López Ortega, Eduardo Liendo y Luis Alberto Crespo fueron algunos de los intelectuales que estuvieron presentes en su último adiós. Será recordado siempre por el valor de sus palabras.

Poesía de SiempreJune 13, 2008 4:40 pm

Domingo, 8 de junio de 2008


Quién podía imaginar que en la madrugada me enteraría de la partida definitiva del poeta y amigo Eugenio Montejo. Sentí frío, aún estoy aterida por su viaje hacia donde no hay aviones ni barcos, ni nada. Solamente la sombra de su ausencia y sus libros que siempre me rodearon.

En 1998 escribí una nota sobre el poemario Trópico Absoluto, uno de los libros que más he leído en mi vida. Vuelvo a las líneas que llevaban como título Al encuentro con lo sagrado: La poesía de Eugenio Montejo es una conversación, con su propio ser. Y es un viaje hacia su concepción del mundo, una re-creación del universo a través del lenguaje. Trópico Absoluto, un libro de cincuenta y cinco poemas, publicado por Fundarte en 1982, conduce a una ciudad presentida en medio de la vegetación cerrada verdinegra del trópico. Ciudad de muros que cuentan su historia entre millones y millones de árboles abrazados, frescos como las noches de primavera:

”No vi a Manoa, no hallé sus torres en el aire

seguí el cortejo de sombras ilusorias
que dibujan sus mapas

Nada vi parecido a Manoa
ni a su leyenda.
Anduve absorto detrás del arcoiris
que se curva hacia el sur y no se alcanza.
Manoa no estaba allí, quedaba a leguas de esos mundos,
_ siempre más lejos.”

Ciudad habitada por la luz de la palabra, entramada con versos vegetales:
”Me envuelven los ávidos anillos
de esta luz anaconda.

Sus lianas de cal van atando mis huesos. “

Luz, testigo del tiempo y espejo de otra luz que ilumina más allá de los sentidos, más allá de esta tierra de gracia y también de peligros:
”Me dejaron solo a la puerta del mundo
poeta expósito cantándome a mí mismo
… Mi único padre es el deseo
y mi madre la angustia del huérfano en la tierra.”

El ritmo en la poesía de Eugenio Montejo, tiende un puente al encuentro de su razón de ser en el mundo:
”No adivino mi origen, mi futuro
y aunque por sangre soy fiel a las palabras
puedo jurar que cuando escribo
proviene como yo de algo muy lejos…”

Estos versos revelan su misión de poeta. Confiesa que “soñó ser pájaro/ y no trajo las alas para el vuelo”. Se equivoca, él levanta vuelo sobre su propio ser y encuentra su propia luz que lo conduce a Manoa, la ciudad legendaria:
”Subo en las alas del pájaro que vuela
me oigo cantar en él más allá de la muerte…”

Escuchemos el canto antiguo del poeta, que no le pertenece porque nos pertenece a todos. En cada hombre hay un lugar que aún no hemos encontrado:

”Manoa no fue cantada como Troya
ni cayó en sitio
ni grabó sus paredes con hexámetros.”

Montejo ha descubierto que “Manoa no es un lugar/sino un sentimiento.” Es también la mujer amada:

“ La que amo duerme lejos, en otro país, en otro mundo
aunque su cuerpo al lado me acompaña.
Cierra los ojos y desaparece,
se va, la noche me la niega.”
El deseo del poeta es la alquimia que transforma a la ciudad en mujer: “Toda mujer que amamos se vuelve Manoa”, aquella sin la cual se es un cuerpo inerme, un universo detenido.

La fascinación que obra Aquello que nos falta, nos persigue desde la infancia, nos atrae como si estuviéramos incompletos. De pronto, aparece alguien a quien no habíamos visto jamás y ese ser se vuelve la parte de nuestro ser que andaba perdida. Desde ese instante, la persona encontrada se nos hace imprescindible, no podemos estar sin su presencia o, al menos, sin su memoria: “Descubre tu presencia/y máteme tu vista y hermosura;/mira que la dolencia/de amor, que no se cura/sino con la presencia y la figura” , dice San Juan de la Cruz en su Cántico Espiritual. ”No hay aviones que lleguen adonde se dirige/ninguna palabra me borra su silencio” dice Montejo. El ser amado no es sustituíble por nadie ni por nada.

Así Eugenio Montejo, encuentra a su amada transformada en sí mismo, confundida con la ciudad que soñó. Confiesa su experiencia con lo sagrado. Como él dice a Miguel Szinetar en una entrevista publicada en el diario El Nacional: “la poesía es una bendición, porque uno tiene la certeza, cuando se vincula con ella, incluso como lector, de que la poesía es la última religión que nos queda, substratum de lo que en un tiempo fue lo sagrado en la tierra.”

En el poema “La Durmiente” de Trópico Absoluto, el poeta es un testigo de la muerte transitoria: “La que amo duerme lejos, en otro país,/en otro mundo,/aunque su cuerpo al lado me acompaña. Montejo aguarda su regreso: “Su cuerpo está conmigo pero adentro ,no hay nadie/…una llama dorada titila/y nunca se apaga.

Poeta de alto vuelo, vuelo de águila hacia su propia alma, que se refleja a veces en un rostro, un río, un árbol: “En los llanos estuve
tierra adentro, hacia el alba de soles salvajes
donde la única montaña es uno mismo”

o su caballo.
”Es inútil resistirse. Aquello que anhelamos nos llama en las llanuras y en los mares, en las ciudades y en los bosques:
En las vastas planicies estuve
dejando que mi cuerpo se borrara en sus ríos
… Nada traigo conmigo
… salvo sensaciones,
asombros
poesía.”

Como los antiguos héroes, busca aquello que habita “en la otra luz del horizonte” y cuando está cerca, se extiende más allá, “al fin del arcoiris que nace en El Dorado”. ¿Qué es, si no, la vocación de plenitud sembrada en el espíritu, qué significa la vocación de ser, ser siempre? Algo muy adentro le habla de otra ciudad, de otro mundo:
”Cuando me vaya de la tierra dormido
todos mis poemas volarán por el aire
…retornaré al lugar donde me hallaba
antes de haber nacido.”
Montejo viaja con la punta de un lápiz en el atlas del universo:
”Si Dios no se moviera tanto
en las ondas del agua,
en el sol o en los cuerpos. …”
Eugenio, “no hay aviones que lleguen adonde se dirige”. El viaje de Eugenio Montejo con la punta de un làpiz por el atlas de Dios, al encuentro con lo sagrado.

Ahora tu viaje es para siempre. Ya nos veremos para que nos cuentes donde encontraste a Dios, ¿o lo llevabas en tu alma?

Carmen Cristina Wolf

e

Mis poemasJune 7, 2008 3:17 pm
EXTRAÑO SIN SU SOMBRA       
 A Eugenio Montejo

Corríjame si no, poeta, amigo

se debe usted sentir extraño sin su sombra

abiertos los portones de los huesos.

Habrá mucho por ver

sin la cárcel de piel y sin anteojos

Gran Sabana, Aponguao, praderas siderales

árboles centenarios, pensativos.

Y se enterará usted de los que han muerto

sin saberlo, porque no habrá    de preguntarse:

“Qué será de la vida de aquel hombre

que vendía quesos en la esquina. No he visto más

su silueta cansada ni escucho su pregón.

Habrá salido a recibirle

su hermano el rey Ricardo, sus ancestros

y los poetas, Ludovico, Adriano

Elízabeth y Hanni, ¿cuántos más?

Gerbasi, Octavio Paz, Elena Vera …

Ya podrá usted viajar a cualquier parte

sin cargar el paraguas.

El duende, se paseará por calles y ciudades

visitará Lisboa sin maletas

y Madrid, y Los Andes sin temer mal de páramo.

Aun así es invitado

a pasar por mi casa alguna vez

y sentarse a escuchar

al tordo en su ramaje que acostumbra.

 No encontrará mi casa con una silla ausente

porque estarán sus libros

 ajados  ya de tanto andar conmigo.

Es momento de abrir “Muerte y Memoria”

y detenerse donde dice

seré un cadáver fácil de llevar
 a través de los bosques y los mares …
seré un cadáver inocente, …
cavilador, absorto en lo sagrado,”

Podrá  venir tranquilo alguna vez

por el trinar de los turpiales

y el cristofué,   él  no falta a la cita en los jardines.

Están muy cerca el parque y la montaña

Usted me dirá cosas

con su voz matizada de viajes y de sueños

desde “Algunas palabras”

en “Trópico absoluto”

y seguiré soñando con Manoa

escucharé el murmullo de los árboles

aunque hablen poco y de eso usted sabía.

El duende se paseará por calles y ciudades

Lisboa, Madrid y Roma, Los Andes y Estambul

mientras su amiga emborrona cuartillas

sin lograr el milagro del poema

que la persigue siempre desde siempre.

Sepa usted que le debo

los instantes mejores de la noche

desde sus versos dichos de memoria.

Aprendo a desprenderme suavemente

de las lianas del mundo

para no pesar tanto

cuando sea el tiempo del no tiempo.

Me espera la Poesía

me espera Dios

¿o lo llevo conmigo?

Nos veremos poeta, no sé cuando.

Corríjame si no.

Carmen Cristina Wolf

Caracas, 7 de junio de 2008

Poesía de SiempreJune 6, 2008 1:52 pm

Eugenio Montejo al encuentro con lo sagrado 

Carmen Cristina Wolf   

Quién podía imaginar que en la madrugada me enteraría de la partida definitiva del poeta y amigo Eugenio Montejo. Sentí frío, aún estoy aterida por su viaje hacia donde no hay aviones ni barcos, ni nada. Solamente la sombra de su ausencia y sus libros que siempre me rodearon. 

En 1998 escribí una nota sobre el poemario Trópico Absoluto, uno de los libros que más he leído en mi vida. Vuelvo a las líneas que llevaban como título Al encuentro con lo sagrado: La poesía de Eugenio Montejo es una conversación, con su propio ser. Y es un viaje hacia su concepción del mundo, una re-creación del universo a través del lenguaje. Trópico Absoluto, un libro de cincuenta y cinco poemas, publicado por Fundarte en 1982,  conduce a una ciudad presentida en medio de la vegetación cerrada verdinegra del trópico.  Ciudad de muros que cuentan su historia entre millones y millones de árboles abrazados, frescos como las noches de primavera:
No vi a Manoa, no hallé sus torres en el aire


seguí el cortejo de sombras ilusorias
que dibujan sus mapas

Nada vi parecido a Manoa
ni a su leyenda.

 Anduve absorto detrás del arcoiris
que se curva hacia el sur y no se alcanza.
Manoa no estaba allí, quedaba a leguas de esos mundos,
_ siempre más lejos.”

 iudad habitada por la luz de la palabra,  entramada con versos vegetales:
Me envuelven los ávidos anillos
de esta luz anaconda.

Sus lianas de cal van atando mis huesos.

Luz, testigo del tiempo y espejo de otra luz que ilumina más allá de los sentidos, más allá de esta tierra de gracia y también de peligros:
Me dejaron solo a la puerta del mundo
 poeta expósito cantándome a mí mismo

Mi único padre es el deseo
y mi madre la angustia del huérfano en la tierra.”

El ritmo en la poesía de Eugenio Montejo, tiende un puente al encuentro de su razón de ser en el mundo:
No adivino mi origen, mi futuro
y aunque por sangre soy fiel a las palabras
puedo jurar que cuando escribo
proviene como yo de algo muy lejos…”

 Estos versos revelan su misión de poeta. Confiesa que “soñó ser pájaro/ y no trajo las alas para el vuelo”. Se equivoca, él levanta vuelo sobre su propio ser y encuentra su propia luz que lo conduce a Manoa, la ciudad legendaria:
Subo en las alas del pájaro que vuela

me oigo cantar en él más allá de la muerte…”

 Escuchemos el canto antiguo del poeta, que no le pertenece porque nos pertenece a todos. En cada hombre hay un lugar que aún no hemos encontrado:
Manoa no fue cantada como Troya

ni cayó en sitio
ni grabó sus paredes con hexámetros.”

 Montejo ha descubierto que “Manoa no es un lugar/sino un sentimiento.” Es también la mujer amada:

“ La que amo duerme lejos, en otro país, en otro mundo
aunque su cuerpo al lado me acompaña.
Cierra los ojos y desaparece,
se va, la noche me la niega.”

 El deseo del poeta es la alquimia que transforma a la ciudad en mujer: “Toda mujer que amamos se vuelve Manoa”, aquella sin la cual se es un cuerpo inerme, un universo detenido.
La fascinación que obra Aquello que nos falta, nos persigue desde  la infancia, nos atrae como si estuviéramos incompletos. De pronto, aparece alguien a quien no habíamos visto jamás y ese ser se vuelve la parte de nuestro ser que andaba perdida. Desde ese instante, la persona encontrada se nos hace imprescindible, no podemos estar sin su presencia o, al menos,
sin su memoria: “Descubre tu presencia/y máteme tu vista y hermosura;/mira que la dolencia/de amor, que no se cura/sino con la presencia y la figura” , dice San Juan de la Cruz en su Cántico Espiritual. ”No hay aviones que lleguen adonde se dirige/ninguna palabra me borra su silencio” dice Montejo. El ser amado no es sustituíble por nadie ni por nada.
Así Eugenio Montejo, encuentra a su amada transformada en sí mismo, confundida con la ciudad que soñó.  Confiesa su experiencia con lo sagrado. Como él dice a Miguel Szinetar en una entrevista publicada en el diario El Nacional: “la poesía es una bendición, porque uno tiene la certeza, cuando se vincula con ella, incluso como lector, de que la poesía es la última religión que nos queda, substratum de lo que en un tiempo fue lo sagrado en la tierra.”
                                     

 En el poema “La Durmiente” de Trópico Absoluto, el poeta es un testigo de la muerte transitoria: “La que amo duerme lejos, en otro país,/en otro mundo,/aunque su cuerpo al lado me acompaña. Montejo aguarda su regreso: “Su cuerpo está conmigo pero adentro ,no hay nadie/…una llama dorada titila/y nunca se apaga.

 Poeta de alto vuelo, vuelo de águila hacia su propia alma, que se refleja a veces en un rostro, un río, un árbol:

“En los llanos estuve

tierra adentro, hacia el alba de soles salvajes
donde la única montaña es uno mismo”
o su caballo.
Es inútil resistirse. Aquello que  anhelamos nos llama  en  las llanuras y en los mares, en las ciudades y en los bosques:   
En las vastas planicies estuve
dejando que mi cuerpo se borrara en sus ríos

Nada traigo conmigo

salvo sensaciones,
asombros
poesía.”
Como los antiguos héroes, busca aquello que habita “en la otra luz del horizonte” y cuando está cerca, se extiende más allá, “al fin del arcoiris que nace en El Dorado”. ¿Qué es, si no, la vocación de plenitud sembrada en el espíritu, qué significa la vocación de ser, ser siempre?
Algo muy adentro le habla de otra ciudad, de otro mundo:
Cuando me vaya de la tierra dormido
todos mis poemas volarán por el aire
…retornaré al lugar donde me hallaba
antes de haber nacido.”

 Montejo viaja con la punta de un lápiz en el atlas del universo:
Si Dios no se moviera tanto
en las ondas del agua,
en el sol o en los cuerpos.  …”

Eugenio, “no hay aviones que lleguen adonde se dirige”. El viaje de Eugenio Montejo con la punta de un làpiz por el atlas de Dios,  al encuentro con lo sagrado.

Ahora tu viaje es para siempre. Ya nos veremos para que nos cuentes donde encontraste a Dios, ¿o lo llevabas en tu alma?

Caracas, 06 de junio de 2008

Círculo de Escritores de VenezuelaJune 1, 2008 12:49 pm

Fundado en 1990

¡Bienvenidos, Integrantes y Amigos del Círculo de Escritores de Vnevuela!

Incluimos una Sección dedicada al Círculo de Escritores de Venezuela, entretanto culmima el trabajo de preparación de la página web, cuya elaboración está a cargo del escritor y editor Héctor Torres, de Ficción Breve Venezolana.

JUNTA DIRECTIVA DEL CÍRCULO DE ESCRITORES DE VENEZUELA
Carmen Cristina Wolf, Presidenta; Atanasio Alegre, Vicepresidente;
Luis Beltrán Mago. Director General; Magaly Salazar, Directora de Relaciones Institucionales; Lidia Salas, Directora de Cultura; Edgar Vidaurre; Director Editorial; Anabelle Aguilar,  Directora de Finanzas, Astrid Lander, Directora de Asuntos Internacionales; Isabel Cecilia González, Co-Directora de Asuntos Internacionales; Frank Ziccarelli, Director de Eventos; Carmen América Oropeza, Coordinadora de Medios
 
Coordinadores de Proyectos Especiales: Rosa Melo, Belkys Arredondo, Ligia Colmenares, Silene Sanabria, Enrique Bravo

 

Consejo Consultivo: Presidente: Alvaro Pérez Capiello; Vicepresidenta: Helena Sassone

Integrantes: Oscar Sambrano Urdaneta, Nora Bustamante, Ana Teresa Torres, Carlos Alarico Gómez,  Lucila Velásquez, Eduardo Casanova, Enrique Viloria Vera, José Pulido, José Tomás Angola, Alejo Urdaneta, Alejandro Lasser, Ana María Eiras, Carlos Gottberg, Raquel Moreno de Rojo, Luis Alberto Machado, Laura Febres, Garam Mattar.

En breve, aparecerá el listado de Miembros Activos, Honorarios y Correspondientes