Tengo toda la noche en las venas
te he contemplado
y todo debo adivinarlo
me siento seguro en las tinieblas
con ellas tengo el poder de sacudirte
 y el deseo de vivir
y de que vivas
en mi inmovilidad sin tregua
El poder de revelarte
de liberarte o de perderte
igual que la llama invisible
en las horas del sol.
Si te vas, la puerta se abre hacia el día
se cierra hacia mí mismo
y por primera vez
nos deseamos
 solos
al alba 
el uno al otro
separados.
Inédito 2008