Carlos Rodríguez Ferrara: La lucidez de la eternidad como destino estético
María Cristina Solaeche Galera
el viento dijo:
-Yo soy todo de estrellas derretidas,
sangre del infinito.”
Federico García Lorca
(Carlos César Rodríguez, Calabozo, 28 de abril de 1984)
Escrita en verso libre, se trata de ochenta y cinco poemas, y desde los primeros versos, el poeta nos deja claro el tema central del poemario:
en el que se unen los vacíos y los sonidos
donde el viento es sordo,1
Escritos en primera persona la casi totalidad de sus poemas, nos presagia este poemario una migración por su mundo íntimo asaltado por la tribulación.
A nivel semántico destacan su simbolismo, las imágenes y la tonalidad melancólica, y por sobre todo, su propia voz.
Había un sauce triste
que pensaba cosas terribles.
Cosas como bañarse en un río
o comer flores rojas
de una trinitaria 2
El silencio
retumba en los oídos
anhelantes
de colores ingenuos.
a lugares remotos,
quizás entre
el río y las piedras,
para poder comprenderlo 3
Ayer
vi un camino
descendente.
Se oscurecía,
goteaba
hojas
temblaba
incluso hablaba
lenguas muertas.4
Soy,
desnudo
por primera vez ,
quien presiente
lo absurdo:
ese desapego
al horizonte de los ojos 5
Su poesía extraña a fastos pseudometafóricos, a ripios léxicos, en un “hablar silencioso”, austero, que no da cabida a la hipérbole, irrumpiendo el ritmo de la frase con encabalgamientos suaves, los que apenas se apoderan de la unidad de la expresión que continuará en el próximo verso. Abrevia, como dejando constancia, de que en cualquier instante puede romperse el hilo de la vida, a un ritmo que nos deja entrever como el hado le otorga inciertos sentidos a la existencia. Mesura en la disposición visual, con las líneas y espacios blancos bien diferenciados, con mayúsculas, minúsculas y signos de puntuación. Poemas con un protagonista, el poeta en camino a su inexorable destrucción.
Mi infancia huele a jazmines
En patios blanquecinos
y “Leticias” en los pasos
de flores aplastadas
…..
Libros empolvados en esquinas
Como “sostenidos” de los pianos 6
Presentes siempre la ausencia de la vida en la muerte y la traza continua y antitética de la muerte en la vida. Sin lamentos, sin quejidos, sin imprecaciones, sin histrionismo alguno, los versos se convierten en eslabones de esa cadena interior que crudamente espirala su ser; no hay rebeldía, el yo poético, ser sintiente, es espacio que alberga tormentos:
Más allá
de los espectros
se sienten
cosas:
pesadez en el alma
tristeza
por lo hermoso.
Y en los abismos de la duda y la culpa ¿Habrá que renunciar a la expectativa de lo absoluto? ¿Es permitida esta renuncia sin caer en el absurdo? ¿Es posible una sublimación no compulsiva? La apuesta del poema es darle la palabra a cada uno de los fragmentos de la subjetividad, a cada una de las voces que la constituyen, y en este poemario, el mar junto a la duda y la culpa, es una de las principales figuraciones de aquellos sus recuerdos agobiantes tras la puerta:
El mar no es misterioso
…..
Como un espejo
refleja lo que él quiere
que veamos,
y si nos acercamos
¡nos perdemos para siempre!
condenados y errantes.
El mar no tiene Virgilio 8.
de tus puertas
y cantes juegos en los patios
sin náusea en la garganta.9
se contentan al abrirnos
la Puerta infantil
llena de mar, sin soles de colores.10
No hay nada más tremendo
que la duda
alguien abre la puerta
para decirnos que ya no somos;11
Su voz poética testimonia la oscilación de la subjetividad entre el miedo y el desaliento; esta incertidumbre sin embargo, intenta alcanzar la tierra firme de alguna certeza; si se pudieran acoger la culpa y la duda, acaso sería posible conquistar “cierta transparencia digna” en vez del ocultamiento culposo. Pero, el desaliento reclama como una posibilidad más inmediata, como un modo de leer el propio ánimo que implica no sublevarse, no rebelarse, y la posibilidad de la lectura se ve cuestionada y difícil. Es, el origen en la historia de su verbo emotivo, en la frágil experiencia frente al mundo como un desierto, un medio hostil, recorrido por seres que se siguen unos a otros, pernoctando en endebles y provisionales moradas del pneuma, y, sin una alternativa distinta, el poeta sigue a esa caravana errante; lo hace, abrumado, gravitando con sus cavilaciones, vigilias y fantasías, con su desamparo frente al infinito.
Esa luz
es la muerte
que nos busca.
Viene,
traspasa cristales
y
se queda
al lado nuestro.12
dejo –cayendo,
bailando-
mortalmente
las hojas
y en esa ausencia
de colores
pega en el alma
tanto que duele.7
Tantas las agujas, las estatuas de Milán.
Tanto mármol de paredes
que se hundían.
Y un Leonardo en la Casa de las Voces.
Un cristo muerto de verdad
en un Brera escondido
con un cerdo de Florencia 13
los salones y las luces
en silencio.
Como hicieron en Venecia
Terrazas de leones
cogidos de las alas,
…..
Manchan las piedras de los suelos;
de los puentes;
los pies sucios de grises y tocino
como recuerdos de los fuegos embrujados
en las plazas de los duques 14
una plaza de campo,
desierta,
para perderse
entre sus ladrillos.
Tanta plaza?
en perro de bronce
para al menos sentir
algo fresco
en la garganta.15
Brazos hundidos en verduras
y fermentos.
Respiran todavía los tomates
y pescados apestosos
a vulgo de grama,
a espaldas cargadas
con tierras florecidas.
…..
Cada esquina con los ojos
angustiados de los campos,
-sudados a sucio-
…..
para oír sus cantos
llenar los aires de cansancio.16
Algunos dicen haberlos visto
en minas de cobre
chupando miel de las paredes:.
…..
Lirios temblantes,
delirantes en torres videntes.
Los consume el olor
a Cristos caídos;
…..
Llegué a pensar que eran inmortales,
musicales como días de fiesta,17
Una sucesión de personajes reales, míticos o soñados, protagonizan los últimos poemas: Madame Butterfly, Suor Angélica, Penélope, Ariadna, Apolo y Dafne, Minos y el Minotauro; todos ellos enriqueciendo su código literario.
Suor Angélica, poema inspirado en la ópera de Giacomo Puccini sobre un libreto de Giovacchino Forzano. La música de acentuada delicadeza y fina inspiración melódica; su acción se desarrolla en un convento italiano a fines del siglo XVII. Suor Angélica vive un exilio angustioso por órdenes de su familia, que desaprobó su relación extramatrimonial y trajo como consecuencia un hijo. Ella añora al hijo desconocido y aborrece a los causantes de su reclusión y el poeta, sabe ceñir la desesperación de la mujer por el hijo ausente, en un breve poema de solamente nueve versos:
Suor Angélica
y canta
Desea ver su hijo,
reconocer su rostro
entre fantasmas.
haberla visto
caminar
acompañada).18
Sentada
come flores
amarillas
sin presentir
su semejanza
con la hoja
…..
Después corre,
acosada
por el poseído
de terribles niños,
y bajo el puente
queda ella
-amada-
Deshojándose.19
Escaleras, ventanas…
¿Bicorne? ¿Cuadrúpedo?
De noche contemplas el baño láctico real
entre muros duros y obscuros, entre recuerdos de ofrendas
que aún yacen a tus pies.
Se proyecta la cara de la noche
a través del techo abierto.
La angustia palpita en los insomnios,
…..
¿De qué sirven estas columnas sino para
estrellar encéfalos?
Las escaleras infinitas, descendentes,
te alejan siempre más.
Entre delirios seguirás jugando en tu bella casa redonda.20
Recogido en sus poesías, el sentir de su existencia, al que el temperamento del autor se sincera totalmente expuesto en su sensibilidad, él, que vive más delicadamente acaso que muchos otros ese agotamiento de tanta conciencia de la muerte. Es Carlos Rodríguez Ferrara, un ser creado para respirar en un desasosiego elevado por sobre la crueldad del mundo, en un esfuerzo espiritual perpetuo para huir de todo aquello que impreca.
Ese es el lugar y la posición de este poeta que sabe, como todo es incierto, confuso y velado en la eternidad.
Evolucionamos
y
dejamos atrás
todo,
incluso la piedad
necesaria.
formas,
para mezclarlas
una y otra vez
y así poder
oír gotas
pesadas;
después, de la existencia. 21
- Nota: En el año 1988, se otorgó el I Premio Mucuglifo de Literatura “Carlos Rodríguez Ferrara”, en su mención poesía, en homenaje a su memoria.
La Autora: Profesora Titular a dedicación exclusiva .en la Universidad del Zulia. Miembro de la Sociedad de Escritores del Estado Zulia, de La Casa de la Poesía y de la Peña Literaria César David Rincón. Publicaciones Literarias: Un ceratias de Barro y Fuego ARTESA (1992); Omar Khayyam: las Matemáticas, la Nada, el Vino y la Amada (2002); Amor… asoma Antología Verano Encantado. Centro Estudios Poéticos, Madrid (2002) Colaboradora de la Revista SENSIBLES DEL SUR. Argentina. (2003);“Poemas” Revista Paradoja, West Virginia (2005); Poemario Un amor de Miel y Ajenjo EDILUZ (2003); Poemas Asperos y Oscuros Astro Data (2005).

Queridísima María Cristina:
Primero que nada, muchísimas gracias por compartir tus conocimientos y tu creatividad conmigo. Gracias por enviarme tu ensayo.
Debo decirte que no conozco al poeta y que ahora que lo veo a través de tus bellísimas palabras, me alcanza su luz, de modo que me encantaría tener en mis manos ese poemario.
Tu ensayo es como tú, querida, y como toda tu escritura, apasionado. A mí me gusta eso, porque creo que es la única manera de tratar con justicia a los poetas y a la poesía.
Me parece que has encontrado un estupendo equilibrio entre los elementos formales del poemario que comentas; la intensidad de la temática y otros detalles como los datos biográficos y eso.
Ya querría yo escribir un ensayo con la soltura con la cual lo abordas
Me gusta además, que, aún cuando no he leído el libro, pareces haber tenido el pulso para escoger los versos más representativos de ese pequeño universo, de ese magnífico universo que es el mundo del poeta.
Manejas también un equilibrio de acróbata entre los versos que comentas y el texto mismo del ensayo. De modo que dejas al lector con las propias ganas de acercarse a la fuente; habiéndole dado de beber, pero sin haberlo ahogado.Aprecio además, que en tu prosa no dejas de hacer poesía. En ti, eso es algo que sale por los poros. Es una emanación; y es un elemento lírico sobre el que descansa tu escritura, que va como bordando el propio razonar acerca de aquello sobre lo que escribes. En este caso el poemario, su autor y su temática.
Recibe un fuerte abrazo. Me encanta saber que sigue existiendo gente como tú, a quien le duele la poesía.
Comment by Julieta León — September 6, 2008 @ 6:00 pm
Gracias amada María Cristina: a nombre de esta tierra zuliana-maracaibera. Eres un orgullo para sus letras. Conozco de tus anteriores ensayospor terceras personas, más no los ví publicados en esta hermosa página que visito asiduamente. ¿Podrías enviarlos? , a través de ellos das a conocer de una forma tan literaria como sentida y hasta didáctica poetas venezolanos que generalmente no suelen ser muy frecuentemente nombrados.
Un hermosísimo aporte para la literatura, en particular para la poesía.
Vinicio Nava Urribarrí
ex- Presidente de la Academia de Historia del Estado Zulia (2005-2007).
Comment by Vinicio Nana Urribarrí — September 6, 2008 @ 6:06 pm