Lucila Velásquez: Memoria de mis días
Memoria de mis días con Ruiz Pineda y Betancourt,
El Ché y Fidel
Por Carmen Cristina Wolf
Con el sello de Grijalbo, la poeta venezolana Lucila Velásquez publica Memoria de mis días, una crónica y un documento político imprescindible, donde hace un recuento de sus ideas y vivencias. Ella fue una luchadora de la resistencia en contra del gobierno de Marcos Pérez Jiménez. Vivió días de exilio en México, Panamá y Costa Rica. De allí nace su relación de amistad con los hermanos Castro. Narra su vida como escritora, poeta, promotora cultural, diplomática, entre cuyos resultados se encuentra la creación de la Galería de Arte Nacional junto con el Maestro Alirio Rodríguez; y su participación en la creación del Centro de Estudios Latinoamericamos Rómulo Gallegos. Esta mujer profundamente vital, inteligente, siempre elegante con sus sombreros europeos, es una de las voces fundamentales de la Poesía Hispanoamericana. Su extensa obra ha sido traducida en varios idiomas y publicada por importantes sellos editoriales. El Nacional celebra en su Sede de los Ruices, el jueves 23 de octubre a las 7 de la noche, la presentación de estas Memorias de una mujer llena de lucidez y coraje.
"Estas memorias fueron como una tela de Ariadna, tejer y destejer", explica Lucila Velásquez a la periodista de El Nacional Michelle Roche Rodríguez. Algunos de sus libros publicados: Poesía resiste, Cuadernos Americanos (UNAM) México 1955;
La Singularidad endecasílaba, Cuadernos Americanos 1995; Tarde o Temprano, Colección Punta Europa Madrid 1954; El Árbol de Chernobil (Der Baum von Tschernobyl), Colección Lírica “Fischer Verlag” Alemania 1991; Algo que transparece (Etwas, das
Durchsheint) 1994; Selección Antológica, Rassegna Interzazionale “Intermundia”, Roma 1993; Selección Antológica Colección Cienciapoesía, Instituto Internacional Ometeca, Rutgen University, New Jersey 1996.
Algunos de sus Poemarios publicados en Venezuela: Indagación del Día 1969; Acantilada en el tiempo 1982; La rosa cuántica 1992; El tiempo irreversible 1995; La próxima textura 1997; Se hace la luz 1999, publicado por la Colección Poesía del Círculo de Escritores de Venezuela, que está siendo traducido al inglés. Lucila Velásquez es Miembro Fundador del Círculo de Escritores de Venezuela.
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De El Árbol de Chernobyl, Crónica de aquella ucrania primavera:
"del Mar Mediterráneo este derrubio
ese viento mistral
esta altísima piedra
del oleaje de los Pirineos
debajo de la pluma radiactiva
donde apoyó su abismo
el ala invicta de la paloma de Picasso
a la caída del Icaro
propagada de aleros de Guernica
y paisajes de Horta de Ebro
con cráneos y guitarras
de la mujer que llora
naturaleza muertas
del Arbol de Chernobyl"

Apure Lucila
Olga Lucila Carmona Borjas
Lucila Velásquez
De la tierra su semilla
Llanos brisas es Lucila
Los poemas guardan ciclos
Son abiertos
Las lecturas
Con escritos de su vida.
En un tiempo fui su hijo
Todavía
En presente soy su hijo.
La recuerdo y la mantengo
Como otra madre querida.
Los años y desde muy lejos
Otro poeta escribía
Eso sí en pañales poesía
Aprendí la fuerza de sacrificios
Lo que realmente es la vida.
De Venezuela
El llamado nunca olvido
Del Alto Apure nacida.
El ingenuo de los Andes
Por carambola
Es nacido en Caracas.
Alza su voz de latino
Con la viva, viva,
Ahí que tristeza
Yo de lejos
Venezuela
El sentir
Esa es mi Patria querida.
Es abuela de Vanessa
Es mi hija cura dientes
Soy abuelo nieto bello.
La distancia y la nostalgia
Siempre las llevo en recuerdo.
Hugo A Valecillos La Riva
Un Poeta Ingenuo Latinoamericano
LUCILA VELASQUEZ
Soy inmigrante
hace poco una Rosa se me fue.
No pude salir en el pasado,
ni debo también en el presente.
El dolor quedó muy adentro.
Por la primera
Y sólo Dios:
En confesión lo entendió.
Hoy llegan noticias
la tristeza nuevamente me acobija.
La Lucila, suegra mía
anunciaba despedida.
Te fuiste, te fuiste,
igualmente, madre mía.
Yo si lloro
Son las lágrimas
de un Poeta de rodillas.
Siempre la admiración Poetisa
tantos años transcurridos.
y nunca olvido agradecido
que tu me decías:
Grito firme, hijo mío.
Alejado de la Patria
obligación de partida.
Me quedó lo que inculcabas:
Sin la libertad no vuelan las aves
y pueden callar mi boca,
en cualquier momento.
” Pero nunca mi corazón ”
La bendición en tu viaje al cielo
y yo desde aquí.
En mi refugio guerrero
para seguir escribiendo.
Gracias suegra mía.
Simplemente un Poeta de los dias.
Hugo A Valecillos La Riva
Un Poeta Ingenuo Latinoamericano
Comment by HUGO A VALECILLOS LA RIVA — October 9, 2009 @ 10:27 am