Poesía de SiempreMarch 30, 2009 5:02 pm

         A mi abuelo Benito Losada Azócar (Paco-tillero1898 ), lingüista, maestro de gramática, poeta, fundador de la Asociación Venezolana de Esperanto, dedico este poema de sl que fue se amigo Félix Antonio Calderón. Y a toda la familia Losada, mi familia:

LA VOZ DEL ANTRO

¡Salud, quien quiera que tú seas, viajero!
¿Eres acaso de región extraña?
Yo soy la maravilla del sendero
que resiste en su dorso la montaña…

¿Te amedrenta el negror, frío y severo?
yo no guardo en mi seno la alimaña,
ni el hirsuto leon, ni el lobo fiero
ni el ángel infernal que el alma empaña.

Penetra sin temblar hasta mi fondo,
en donde el alma del silencio escondo,
y aunque el misterio el corazón te asombre,

Haz como Humboldt, el barón valiente,
que en mis entrañas esculpió su nombre
¡Y con mis linfas se signó en la frente!

Félix Antonio Calderón
http://pacotillero.blogspot.com/

Félix Antonio Calderón: poeta, agricultor y comerciante. Nació en Caripe, Estado Monagas el 24-04-1890. Escribió  el soneto LA VOZ DEL ANTRO, su poema mas conocido, dedicado a la Cueva del Guacharo, el cual está grabado en una placa de mármol en la entrada de ese monumento nacional

*Barón Alejandro de Humboldt, Científico alemán, Naturalista (Botánico, geógrafo, físico, químico, meteorólogo, climatólogo)

UncategorizedMarch 19, 2009 4:01 pm
Por Carmen Cristina Wolf

 

 

 

        Del 2 al 4 de marzo de 2009 asistimos al Curso de Mahamudra impartido po el Lama Ole Nidahl, maestro budista reconocido tanto por el mundo tibetano como por occidente. Nació en 1941 en Dinamarca, “en una amorosa familia de académicos y escritores”. Su biografía nos cuenta que en la niñez tenía sueños y recuerdos de combates con soldados chinos, y protegía a la población del este del Tibet. Ole se graduó en filosofía en la Universidad de Copenhague, habla varios idiomas y realizó su doctorado sobre la obra de Aldous Huxley.

 

            Ole ha sido  reconocido por el XVI Karmapa Rangjung Dorje (lider espiritual de una de las escuelas más importantes del budismo tibetano),  como un antiguo protector y lama del linaje Karma Kaqyu. El Lama Ole siendo muy joven meditó durante tres años en Los Himalayas. Posteriormente el Karmapa lo envió a Europa a impartir las enseñanzas budistas y ha fundado más de 500 centros del linaje Karma Kaqyu en todo el mundo. Es autor de media docena de libros traducidos en varios idiomas, visita los centros de meditación que ha fundado y transmite profundas enseñanzas como el Mahamudra “Gran Sello” y el Phowa traducido como el “morir consciente”, que apuntan a la naturaleza de la mente. Recordemos que “Buda” significa Aquél que despertó, el que eliminó todos los velos de la mente.

 

            Aproximadamente doscientas personas nos reunimos en el Centro de Convenciones Pozo de Rosas a escuchar al Lama las enseñanzas del Mahamudra, transmitidas por el Karmapa Rangjung Dorje. Es importante, para comprender la finalidad de esta enseñanza, conocer las siguientes palabras del Karmapa: “Absorber las enseñanzas del Buda y su lógica libera de los velos de la no comprensión. Examinar estas instrucciones esenciales conquista la oscuridad de la duda. Mediante la luz producida por la meditación se reconoce la esencia de todos los fenómenos, tal cual es.”  Es un asunto central para el budismo actuar en beneficio de todos los seres. Por eso en las sociedades donde existe mucha violencia física y verbal, la existencia de comunidades budistas es tan benéfica, pues es un ejemplo de tolerancia, solidaridad y ayuda a los necesitados, sin distinción de sexo, credo o cultura.

            Cuánto sufrimiento se ahorra el ser humano que acepta y comprende  la impermanencia y la ilusión del ego. Sin caer en el nihilismo de creer que nada existe, entender que todo lo que sucede dentro y fuera de nosotros es efímero, nos enseña a relativizar los obstáculos en el camino. Los fenómenos son manifestaciones de la mente. Mediante las prácticas de la meditación se puede llegar a comprender la naturaleza de la mente. Y puede obtenerse “la certeza en el verdadero significado úktimo. No se puede probar diciendo: `no es esto´. No se puede negar diciendo: ´no es esto´. La naturaleza de la verdad, más allá de los conceptos, es no compuesta” (Truth-nature, beyond concepts, is non-composite). Me permito hacer una interpretación según lo entiendo, y digo que tal vez esto podría traducirse en el sentido de la no-dualidad, algo así como: todo es conciencia ilimitada donde nada es o no es, porque hay que salir de los conceptos absolutos.

 

 

 

            Del Lama se desprende una fortaleza energía, una serenidad gozosa que se transmite a los otros con sencillez y belleza. Su delicadeza y fuerza de espíritu son notables y que nos hace sentir como si le conociéramos desde siempre. Es muy posible que así sea, tomando en cuenta la idea de la reencarnación. Sus palabras en inglés fueron traducidas al castellano con claridad y precisión por Dilia Navarro, una de las discípulas del Lama en Caracas.  Trató de los principios esenciales del budismo y se refirió a los problemas del mundo. Una de las afirmaciones sensibles de su prédica, fue la recomendación de que  cuando nos sintamos tristes y con tendencia a lamentarnos por situaciones personales,  recordemos a los millones de seres humanos que mueren de hambre en África, y también pensemos en las mujeres que viven oprimidas y son irrespetadas en algunas culturas  por causas religiosas. Me llamó mucho la atención la gran importancia que otorga el Lama Ole a la libertad de expresión y a la protección a las mujeres. Lo mencionó en varias oportunidades, y esto es algo que merece todo mi respeto y admiración, porque la esencia del ser humano es la libertad. Un gobierno puede ofrecer bienes materiales, seguridad y bienestar, mas si no se respeta la libertad, esa sociedad está oprimida y agonizante.

 

            De los conceptos escuchados, lo más relevante para mí, es la explicación de las causas del sufrimiento, el sueño colectivo en el que el ser humano se encuentra envuelto, el camino hacia la liberación y transformación mediante el desarrollo de la mente consciente. Buda comprendió que la principal causa del sufrimiento es la ignorancia, el no conocer la naturaleza de la mente e ignorar la impermanencia de las cosas. Cuando se acepta la transitoriedad de los fenómenos y se descubre que lo único real es la Conciencia, “el libre juego de la mente ilimitada”, la tendencia del ser humano de darle demasiada importancia a los pensamientos, sucesos y  sentimientos, desaparece.

 

            Lama Ole habló de que existe el mal, pero no un mal absoluto, pues una persona de la que solo se desprenda el mal recibiría el mismo mal con igual intensidad y fuerza, por tanto se autodestruiría. Las acciones perversas provienen de una ausencia de claridad y de amor. Las malas acciones provienen de la “estupidez”. Todos los pensamientos, palabras y acciones que provienen del orgullo, la ira, el odio, la avaricia, el apego, los celos, la aversión y la envidia  generan karma, una cadena de causas y efectos que producen dolor y daño a nosotros mismos y a los demás. Como consecuencia de comportamientos cargados de emociones perturbadoras se generan nuevos obstáculos, nuevos problemas según la ley de causa-efecto. En el libro de Lama Ole “Las cosas como son”, se lee lo siguiente:

 

            “Esto cambia también la apreciación del sufrimiento en el mundo, y uno puede explicarse mucho de lo que le pareciera injusto si pensara que solo hay una vida, pues hasta que se reconozca la ley de causa y efecto, los actos de vidas pasadas determinan considerablemente las condiciones de cada nueva vida.”

 

            El budismo nos muestra el camino para la liberación del sufrimiento, cuando se comprende la naturaleza ilusoria del ego  y  se entiende que todos somos mente ilimitada, lo que pasa es que no lo sabemos. Existe la posibilidad de lograr la iluminación, que consiste en permanecer sin esfuerzo y de manera consciente en el aquí y en el ahora, en la vivencia de unidad con todo. La naturaleza búdica, que es el potencial para la iluminación, está al alcance de todos los seres humanos si se comportan “conscientemente de otra manera”. El Lama advierte que para evitar la propia infelicidad, el Buda aconseja evitar “las diez acciones dañinas: matar, robar, causar sufrimiento sexual, mentir, calumniar, hablar en forma disparatada, , hablar en forma brusca e hiriente, la codicia, la malevolencia y difundir conceptos erróneos.”

 

            El Lama Ole se refirió a los distintos métodos que conducen a la comprensión y a la iluminación, tales como la meditación y el servicio desinteresado a los otros. También se refirió al filósofo griego Heráclito como el más sabio de su época, pues él no buscaba una fuente externa como causalidad de la existencia del universo, él entendió que el Espacio en sí mismo está preñado de todo cuanto existe.

 

 

 

Mi gratitud  al Lama Ole y a los organizadores del retiro,  por esta oportunidad y por su amorosa paciencia en la enseñanza a las personas de Venezuela. También a mi hija Lilian por haberme invitado. Estoy segura de que la senda del budismo es benéfica, no solo para cada uno de los discípulos que siguen sus principios éticos, sino  para las comunidades en todo el mundo.

 

 

 

Centro de Budismo del Camino del Diamante en Caracas: La Floresta, teléfonos 0212 284 95 14; 0414 239 64 65

 

 

 

  Lama Ole

Notas sobre librosMarch 16, 2009 2:47 pm

 

Sobre Cuentos de cuentos,
de Carmen Vincenti.

Caracas, Editorial Equinoccio - USB, 2008

Luz Marina Rivas

 

 

En el mismo río entramos y no entramos, pues somos y no somos (los mismos).

                               Heráclito

 

 

Las últimas décadas parecen estar marcadas por ser la era del lector. La figura del lector, especialmente crecida en el Lector in fabula de Umberto Eco, ha gobernado  buena parte de la crítica literaria de los últimos años, en detrimento de la figura del autor. Ahora bien, ¿qué sucede cuando el lector es también autor, cuando lectura y creación se funden en un proceso creativo que genera una nueva obra? Según Borges, de una u otra manera leemos los mismos libros; unas voces se apropian de otras voces.

            Así, Carmen Vincenti, febril lectora y crítica literaria en su vida anterior; prolífica narradora venezolana en este nuevo siglo, nos presenta hoy su Cuentos de cuentos, en la colección Papiros de la Editorial Equinoccio. En esta obra, con este llamativo título que evoca las cajas chinas o las muñecas rusas, imágenes de la crítica literaria que hablan de historias contenidas en otras historias, Carmen Vincenti hace de la escritura un instrumento lúdico para contestarse varias preguntas: ¿Qué hubiera pasado si la protagonista de Doña Flor y sus dos maridos hubiera sido un hombre? ¿Cómo se hubiera comportado su fantasma en femenino? o, ¿cómo se vería La Casa de Bernarda Alba, de Lorca, llena de hombres y no de mujeres, bajo el férreo gobierno de un Bernardo Alzaga? ¿Cómo hubiera escrito María Eugenia Alonso, o una sucesora de ella,  la carta a la amiga desde su edad madura varias décadas más tarde? ¿Y qué pasaría si la Historia de dos ciudades, de Dickens, incluyera a la Caracas contemporánea, violenta aunque añorada, dividida por las tensiones políticas? ¿Y si la hermosa Catherine Deneuve, la “Bella de día”, de Luis Buñuel  se convirtiera en una “Bella de noche” morena y criolla? Haciendo gala de su capacidad para la parodia y la ironía, Carmen Vincenti, re-lee en su obra creativa grandes obras del cine, de la canción popular (específicamente el bolero) y de la literatura, actualizándolas para nosotros, presentando sus re-lecturas, como las llamaría la Literatura Comparada, para aportar significaciones nuevas, enriquecer las posibilidades de interpretación, re-creaciones que se convierten en nuevas obras, cuentos de cuentos.

            Esta estrategia lúdica de Carmen Vincenti se percibe como una constante en su obra narrativa. Ya su primera novela En cristales de cuerdas de arena (2000), desde el título que apelaba a “Las ruinas circulares” de Borges, recurría a las recreaciones-relecturas. En cualquier párrafo asomaba un intertexto que se colaba huyendo de otra obra de algún autor o autora latinoamericanos a quien nuestra escritora rendía homenaje velado. En Cuentos de cuentos, en cambio, los artificios de la construcción están a la vista, desde cada uno de los epígrafes que acompañan cada relato y que invitan a los lectores a buscar los originales para leer con ellos los nuevos originales por ella producidos. También el juego se establece en el interior de los cuentos, como cuando en el “Diario de una señora que se fastidia” se menciona como chisme social la historia de la protagonista de la segunda novela de Vincenti, Y la sombra como siempre detrás de sí misma (2001), o en Mis ciudades se recurre a la estrategia de Noche oscura del alma (2005) de introducir noticias de prensa que contrastan los hechos ocurridos desde una perspectiva distante con las vivencias personales de los mismos hechos de los personajes involucrados.

            Llama la atención en estos cuentos las diferentes posibilidades narrativas exploradas. Así, en el cuento “Corazón herido”, que se apropia de la narrativa del bolero, se hace importante estructurar el texto a partir de imágenes prácticamente visuales, que resultan evocadas no por los textos de los boleros sino por sus “lectores” naturales, es decir, los oyentes que en el espacio de un bar se identifican con los sentimientos plasmados en las canciones. Se trata, entonces de imágenes masculinas sufrientes como las de las voces que narran la desdicha de los enamorados no correspondidos. Más difícil, por otro lado, resulta el diálogo intertextual entre el cuento  “La casa de Bernardo Alzaga” con una obra teatral como La casa de Bernarda Alba, pues ello supone la escenificación dentro del cuento de un guión, o la elaboración a la manera de la novela de Teresa de la Parra del “Diario de una señora que se fastidia”. Por ello, estos Cuentos de cuentos no sólo se construyen a través de diálogos intertextuales sino de diálogos intergenéricos, lo cual problematiza el género cuento. La autora explora de diferentes modos cómo hacer cuentos de textos que originalmente vienen de otros géneros. El modo más logrado es probablemente el del cuento “Desde mi ventana”, homenaje explícito a “La ventana indiscreta” de Alfred Hitchcock, cuento en el que la tensión producida por las imágenes se traslada a la tensión interior de la protagonista que observa y narra desde su intimidad las escenas observadas que construyen el misterio. La narración en primera persona que va dando cuenta de los acontecimientos en el mismo presente del personaje logra mantener en vilo al lector hasta el desconcertante final.

            Hace algunos años, en una de las célebres Bienales “Mariano Picón Salas”, de Mérida, Carlos Sandoval se preguntaba si los profesores de literatura que escribían obras de creación en sus horas libres podían llegan a ser buenos escritores. En aquel momento, pensé que había un gran peligro de no lograrlo, que estuviera en contra de la creación tanta contaminación de la tarea crítica, tanto diseccionar las obras de otros para explicitar cosas a través de sistemas que desconciertan con frecuencia a los escritores que no trabajan como académicos. En una ocasión una escritora, escuchando un trabajo sobre su obra que aplicaba la teoría de la narratología de Gérard Genette me preguntó mientras se desarrollaba la lectura, “¿diégetico, extradiégético? ¿Con qué se come eso?” Definitivamente,  aunque en su vida anterior Carmen Vincenti fue profesora y crítica con el alias de Carmen Bustillo, ello más bien ha nutrido su capacidad creadora y enriquecido su escritura.

            En esta nueva obra de Carmen Vincenti encontramos a una escritora madura, con un gran dominio del lenguaje narrativo, con una gran capacidad de hacer de su amplio bagaje de lecturas materia de creación literaria. Felicitémonos, pues, nosotros lectores. Es nuestra hora.

 

Palabras de presentación en Librería Alejandría 1, el 14 de marzo de 2009, en el marco de la 1ª Semana Equinoccial.