Rafael Cadenas obtiene el Premio Feria Internacional del Libro de Guadalajara
El Círculo de Escritores de Venezuela se une al regocijo por el Premio otorgado al escritor venezolano Rafael Cadenas, Feria Internacional del Libro de Guadalajara, conocido como Juan Rulfo.
Cadenas es Miembro Emérito del Círculo de Escritores de Venezuela,
y recibió la Medalla Internacional de Poesía Vicente Gerbasi en el 2005, otorgado por dicha Organización.
![]()
"Lúcido y vigilante, Cadenas no ha dudado en ir rompiendo con la forma, los géneros y los discursos más frecuentes dentro de la poesía moderna", apuntó el jurado en su dictamen, anunciado en una rueda de prensa en la ciudad mexicana de Guadalajara, en el occidente del país. " … Leer más en elnacional.com.
Respuestas al diario El Impulso en entrevista realizada a la escritora venezolana Carmen Cristina Wolf:1) A su juicio, ¿cuál ha sido el aporte de Rafael Cadenas a las letras venezolanas?
La voz poética de Cadenas es absolutamente auténtica, genuina, lúcida, penetrante. Recrea una visión del mundo fruto de un pensamiento de alcance universal.
2) En el trabajo poético que usted ha desarrollado, ¿ha tenido Cadenas alguna influencia o es su referencia profesional?
A raíz de haber estudiado su obra he aprendido a no traicionarme. Las reflexiones de Rafael Cadenas sobre el lenguaje, han calado muy hondo en el respeto y el cuidado que me merece el uso de la palabra. No es un asunto de afincarse en el sentido utilitario de dominar una lengua, más bien se trata del dolor que causa el incomprensible desprecio por aquello que nos es más ínsito. No amar el lenguaje es dejar de amarnos a nosotros mismos y es lo esencial que me ha enseñado Cadenas.
De su manera de ser, me encanta que se confiesa aprendiz, siempre joven ante el hallazgo que es la misma vida. A veces saluda con una secreta alegría y en ocasiones me parece que mira pero no me está viendo y hace un esfuerzo para saludar, como si no estuviera allí. Otro día vuelvo a encontrarle sentado en un quicio a la espera de que abran las puertas de algún teatro y nuevamente sonríe enigmático, juvenil, y sus ojos ámbar se vuelven claros como el color de su portafolio de cuero. Me recuerda unas líneas de El Lobo estepario: “él había pensado más que otros hombres, poseía en asuntos del espíritu aquella serena objetividad y sabiduría que sólo tienen las personas verdaderamente espirituales a las que falta toda ambición y nunca desean brillar, ni convencer a los demás, ni siquiera tener razón” (Hermann Hesse). Rafael Cadenas permanece siempre a contraluz, en los linderos del misterio, transformado día a día en la medida en que crece su obra. Su lenguaje se enriquece y se amplía su comprensión amorosa hacia el ser humano. Es lo que percibo en su poesía y siento que ninguno de sus poemas es prescindible, cosa poco frecuente en la obra de la mayoría de los escritores.
Su estar en el mundo inspira una gran paz. Él es un postigo entreabierto, un vértigo hondo de presencia, un ejemplo de ser humano auténtico, cuya escritura va unida a su ser y estar en el mundo.
Caracas, 2 de septiembre de 2009
