LA SOCIEDAD CIVIL VENEZOLANA BURLADA
Un régimen militar totalitario con apariencia democrática.
Por Carmen Cristina Wolf
Como mujer venezolana, escritora y Abogado de la República, a título estrictamente personal, en esta hora tan grave que vive nuestro país me sumo a las valientes voces del Movimiento 2D, Democracia y Libertad. Mediante una treta seudo legal, se trata de imponer a través de 26 decretos “con rango y fuerza de ley”, el mismo proyecto de reforma constitucional que fue rechazado por la mayoría de los venezolanos el 2 de diciembre del 2007. No en vano el Presidente de la República amenazó, rodeado del Alto Mando Militar: “Prepárense, porque vendrá una segunda ofensiva rumbo a la reforma constitucional”, y anunció que crearía las “milicias bolivarianas” como un nuevo componente de la Fuerza Armada.
Con algunas reivindicaciones sociales que ya existían en la Constitución vigente, y tomando como bandera la seguridad social y el otorgamiento de mejores oportunidades de desarrollo, los 26 decretos del Presidente de la República, amparados en la Ley Habilitante, vulneran la esencia de los derechos civiles, se retrocede a “los tiempos del trueque” y, copiando los principales fundamentos del régimen cubano, se condena a la sociedad venezolana a un empobrecimiento general y paulatino, sin posibilidades ni estímulos para mejorar la economía de bienestar de las familias, bajo un supuesto “igualitarismo” que ha fracasado rotundamente en el sistema soviético y en el cubano, arrastrando a los países a la miseria. Solo el grupo que detenta el poder mantiene sus privilegios y dispone de los dineros del estado petrolero a su antojo, sin que medie instancia alguna para controlar los desmanes, la dilapidación y la incompetencia que reina desde hace 10 años en Venezuela.
No hay mejor medio para perpetuarse en el poder, a la mejor manera de Fidel Castro, que arruinar a la clase media y a la empresa privada y convertir a los ciudadanos en mendigos de las migajas que reparte “generosamente” el Jefe de Estado y sus complacientes colaboradores, que se dejan ofender e insultar por un ser humano que no guarda el menor respeto por sus ministros, por los diputados, gobernadores, mucho menos por sus adversarios políticos, porque cuándo se ha visto una tiranía con oposición o disidencia.
Deben saber los países que no son objeto de las “ayudas” y chantajes económicos del actual gobierno, que la supuesta democracia venezolana es un parapeto, y que estamos a merced de la voluntad y el capricho de un Jefe de Estado y de unos cuantos que rodeados por sus escoltas se pasean seguros por las calles mientras cientos de conciudadanos son atropellados por la delincuencia y empobrecidos por una inflación galopante, mientras el gobierno destruye sistemáticamente las empresas productivas o las expropia para luego llevarlas a la quiebra.
Estamos ante un golpe de Estado y no podemos ser indiferentes:
Si alguien pretende hacerme creer que no soy libre
préstame la transparencia del Amor
para que mi sangre se embandere
hasta morir
y resucitar en la batalla. Canto al Amor Divino
Carmen Cristina Wolf, Caracas 10 de agosto de 2008.
