CartasOctober 26, 2009 2:20 am

 

 Manifiesto mi más profunda gratitud a la Sociedad Venezolana de Arte Internacional, por la Mención de Honor como finalista en el Concurso de Poesía Andrés Bello. 

Carmen Cristina Wolf

 


15 de septiembre del 2009

Ciudadana
CARMEN CRISTINA WOLF
Apreciada  Poeta:

 

 

 

 La SOCIEDAD VENEZOLANA DE ARTE INTERNACIONAL SVAI,  filial del MOVIMIENTO POETAS DEL MUNDO, considera un honor sin precedentes, hacer Venezuela de su conocimiento que su Poemario " EL HUÉSPED INSOMNE ", presentado bajo el pseudónimo " ATHENEA ", ha calificado como FINALISTA DE HONOR en  el PREMIO MUNDIAL DE LITERATURA "Andrés Bello", Versión Poesía, 2009, convocado por nuestras organizaciones

 

Es muy significativo informarle que el Jurado designado para dicho evento, ha concluido que su obra ganadora posee una extraordinaria calidad literaria y un excelente mensaje configurándose como un valor ejemplar dentro de la Poesía Hispanoamericana Contemporánea.

 

Reciba en nombre de nuestras organizaciones, asentadas en todo el mundo, nuestro abrazo fraterno y nuestro reconocimiento por tal distinción, que en verdad honra a nuestros pueblos.

 

 

Atentamente:

 

Milagros Hernández Chiliberti
Presidente de la SVAI

Cartas 2:15 am

 

 Manifiesto mi profunda gratitud a la Sociedad Venezolana de Arte Internacional por la Mención de Honor otorgada a mi poemario El huésped insomne.

Carmen Cristina Wolf

 

Venezuela 15 de septiembre del 2009

Ciudadana
CARMEN CRISTINA WOLF
Apreciada  Poeta:

 

 

 

 La SOCIEDAD VENEZOLANA DE ARTE INTERNACIONAL SVAI,  filial del MOVIMIENTO POETAS DEL MUNDO, considera un honor sin precedentes, hacer de su conocimiento que su Poemario " EL HUÉSPED INSOMNE ", presentado bajo el pseudónimo " ATHENEA ", ha calificado como FINALISTA DE HONOR en  el PREMIO MUNDIAL DE LITERATURA "Andrés Bello", Versión Poesía, 2009, convocado por nuestras organizaciones

 

Es muy significativo informarle que el Jurado designado para dicho evento, ha concluido que su obra ganadora posee una extraordinaria calidad literaria y un excelente mensaje configurándose como un valor ejemplar dentro de la Poesía Hispanoamericana Contemporánea.

 

Reciba en nombre de nuestras organizaciones, asentadas en todo el mundo, nuestro abrazo fraterno y nuestro reconocimiento por tal distinción, que en verdad honra a nuestros pueblos.

 

 

Atentamente:

 

Milagros Hernández Chiliberti
Presidente de la SVAI


 

CartasSeptember 27, 2008 2:38 pm

De la Colección Cartas al poeta
Caracas, febrero de 2000
Al poeta Rafael Cadenas
Querido Amigo:
…”Y lo devolvió a los brazos del origen”
                                      Rafael Cadenas
          
          En su obra  más reciente percibo una rigurosa disciplina del espíritu,  encuentro una síntesis de la existencia y su valoración, una visión del hombre acerca de sí mismo, de sus vivencias, una certera y conmovedora comprensión de sus propias marchas y contramarchas, y una prontitud esencial en el uso del lenguaje.       
Visión de Rafael Cadenas que siempre será una visión parcial, pues ni él mismo puede aquilatar la verdadera dimensión de su ser, que es infinita.  Doy fe de ello, al acudir a estos versos:
         Cuánto no te costó
         ver
         que eres
         al mismo tiempo
menos y más
de lo que creías,
pues perteneces.          (Del libro Amante)
Casi siempre sabemos que no sabemos quienes somos. Aun llegamos a dudar si somos alguien, pues vivimos así, un poco confundidos en el encuentro con los otros, en su vitalidad que no nos deja quietos. Vivimos también sumergidos en nuestros  propios claroscuros, y nos volvemos de pronto un gran enredo.
Creemos que somos menos de lo que somos porque es imposible mirarnos de un todo. El espejo refleja siempre un solo lado, casi plano, y si nos damos vuelta, el espejo, con esa terquedad tan lógica de su sino, continuará  reflejando tan solo el otro lado del ser. Una visión lunar, de sombra.
Así también, los otros reflejan nuestro rostro empañado por sus ideas predeterminadas sobre cómo se imaginan que somos, o cómo quisieran que fuéramos.
Nadie logra conocernos absolutamente. Nosotros tampoco a nosotros. Sólo existe un ser que, en un instante, es capaz de ver, sentir, saborear y saber cómo somos. Debiera decir, más bien, qué somos, quienes somos:
“Eludías
el encuentro
con el tú
magnífico,
el que te toma
y te anula como tempestad
y de ti arranca al que busca”                  (Amante)
El amante es el ser que posee por entero nuestra imagen rota  y nos la devuelve intacta, íntegra, plena de toda plenitud. Nos entrega también algo  más que antes no éramos, porque habíamos sido fragmentados, porque cuando llegábamos a ser, no había espejo que nos contemplara, ni había cáliz que contuviera nuestra sangre toda.
/…
El conocimiento del amante impele a reconocer que “ni un solo átomo mío es mío”.
El encuentro con el amante  se produce, “no a modo de visitación / no a modo de promesa / ni a modo de fábula / sino / como firme corporeidad, como ardimiento, como inmediatez”. 
La confrontación con “el otro”, que viene a ser el  “ sí mismo “, no es otra cosa que reconocerse en el amante que llevamos dentro, lacrado en el tatuaje de la soledad:
                                                                          
Cómo unirse a ella
sin juntarse
consigo?
Ambos
iban errantes
en el encantamiento
de la soledad …
En Notaciones (1973), el poeta dice:  “Crece / el deseo de ver tu rostro”…..   Luego añade:  “Soy esta vigilancia. / Soy esta vacilante disponibilidad /…  Ya no sé quién soy. /Si oigo mi nombre /ignoro qué designa”…
Se presiente lo que se es, lo que en realidad y ante todo se es:  “Amante / amante / en mí / sin tallar /como ignorado ícono”.  Bien lo señala William Carlos Williams: “Por qué tratas / con tanta fuerza / de ser un hombre. Eres un amante”.
Así es como vivimos con el propósito de amar, vivimos con la esperanza de alcanzar el amor. Sin amor, nadie quiere vivir. Día y noche, por el amor nos movemos, escribimos dramas y comedias, somos actores y actrices, ¡hacemos tantas cosas!
…/


¿Será que no somos un yo, un tú,   sino más bien somos Amor?. Resulta más que evidente:
¿Quién es esta sangre, estos tendones, estos ojos, esta extrañeza, esta antigüedad? / Una fuerza / me tiene / Entonces es ella/ la que puede decir soy, / la que puede llevar un nombre / la que puede usar la palabra yo.
Solo después de haber vivido  la experiencia de la otredad salvada y vencida por lo inexorable, el amor, que se revela por encima de cualquier pensamiento, de cualquier medida, el poeta se encuentra íntegro ante sí mismo y adquiere la “conciencia cósmica que nace de una compenetración del fondo más profundo del individuo con la vida de todos los seres y con el universo”,  esa conciencia a la cual se refiere Rafael Cadenas en el prefacio a su traducción de las Conversaciones con Whitman. En el fondo, cuando Cadenas se refiere a esa “conciencia cósmica”, se describe también a sí mismo.   
Y el poeta  deja de verse separado, fragmentado, solo, porque su totalidad posee la experiencia única, irrepetible, imborrable de ser uno con la vida, de ser vida en la Vida. No es el éxtasis de los amantes la única vía del encuentro con la totalidad. Recordemos a San Juan de la Cruz: Sin arrimo y con arrimo / sin luz y a oscuras viviendo / todo me voy consumiendo. / Mi alma está desasida / de toda cosa criada / y sobre sí, levantada / y en una sabrosa vida / sólo a su Dios arrimada. La agonía y el éxtasis del fraile Juan florece también de la cercanía con el Amado.
/…
Y usted nos  hace una confesión:
Sólo he conocido la libertad por instantes, cuando me volvía de repente cuerpo. Manera de decir, con prontitud de lenguaje, haber encontrado un espejo que lo refleja íntegro y le permite expresarse con absoluta libertad,  porque decir cuerpo es decir un  todo, es no estar escindido en esas incómodas, a veces penosas categorías del cuerpo y el alma.
Me detengo aquí, conmovida por  esta primera aproximación a una obra que sólo alcanzo a atisbar desde la ventana de mi casa del ser.
Versos que ya son míos y de todo aquél que sea tocado por ellos.  Versos que conducen al resplandor, magnífico y terrible, de entregarnos al abrazo del origen:
Y ella lo obligó a la más honda encuesta,
A preguntarse qué era en realidad suyo.
Después lo tomó en sus manos
Y fue formando su rostro

y lo devolvió a los brazos del origen.    
Será que no somos un yo, un tú, este o aquél, mas bien somos amor?
Con toco afecto y amistad.
 Carmen Cristina Wolf
 

CartasAugust 10, 2008 2:32 pm

LA SOCIEDAD CIVIL VENEZOLANA BURLADA

Un régimen militar totalitario con apariencia democrática.

Por Carmen Cristina Wolf

Como mujer venezolana, escritora y Abogado de la República, a título estrictamente personal, en esta hora tan grave que vive nuestro país me sumo a las valientes voces del Movimiento 2D, Democracia y Libertad. Mediante una treta seudo legal, se trata de imponer a través de 26 decretos “con rango y fuerza de ley”, el mismo proyecto de reforma constitucional que fue rechazado por la mayoría de los venezolanos el 2 de diciembre del 2007. No en vano el Presidente de la República amenazó, rodeado del Alto Mando Militar: “Prepárense, porque vendrá una segunda ofensiva rumbo a la reforma constitucional”, y anunció que crearía las “milicias bolivarianas” como un nuevo componente de la Fuerza Armada.

Con algunas reivindicaciones sociales que ya existían en la Constitución vigente, y tomando como bandera la seguridad social y el otorgamiento de mejores oportunidades de desarrollo, los 26 decretos del Presidente de la República, amparados en la Ley Habilitante,  vulneran la esencia de los derechos civiles, se retrocede a “los tiempos del trueque” y, copiando los principales fundamentos del régimen cubano, se condena a la sociedad venezolana a un empobrecimiento general y paulatino, sin posibilidades ni estímulos para mejorar la economía de bienestar de las familias, bajo un supuesto “igualitarismo” que ha fracasado rotundamente en el sistema soviético y en el cubano, arrastrando a los países a la miseria. Solo el grupo que detenta el poder mantiene sus privilegios y dispone de los dineros del estado petrolero a su antojo, sin que medie instancia alguna para controlar los desmanes, la dilapidación y la incompetencia que reina desde hace 10 años en Venezuela.

No hay mejor medio para perpetuarse en el poder, a la mejor manera de Fidel Castro, que arruinar a la clase media y a la empresa privada y convertir a los ciudadanos en mendigos de las migajas que reparte “generosamente” el Jefe de Estado y sus complacientes colaboradores, que se dejan ofender e insultar por un ser humano que no guarda el menor respeto por sus ministros, por los diputados, gobernadores, mucho menos por sus adversarios políticos, porque cuándo se ha visto una tiranía con oposición o disidencia.

Deben saber los países que no son objeto de las “ayudas” y chantajes económicos del actual gobierno, que la supuesta democracia venezolana es un parapeto, y que estamos a merced de la voluntad y el capricho de un Jefe de Estado y de unos cuantos que rodeados por sus escoltas se pasean seguros por las calles mientras cientos de conciudadanos son atropellados por la delincuencia y empobrecidos por una inflación galopante, mientras el gobierno destruye sistemáticamente las empresas productivas o las expropia para luego llevarlas a la quiebra.

Estamos ante un golpe de Estado y no podemos ser indiferentes:

Si alguien pretende hacerme creer que no soy libre
préstame la transparencia del Amor
para que mi sangre se embandere
hasta morir
y resucitar en la batalla.  Canto al Amor Divino

Carmen Cristina Wolf, Caracas 10 de agosto de 2008.

Notas sobre libros, CartasMay 21, 2008 5:17 pm

En estos días pensaba en lo que sería la vida si no existieran los libros. Desde que tengo memoria veía a mi abuelo leyendo en su sillón, y cada vez que hacíamos la tarea y le preguntábamos algo, nos mandaba a buscar el diccionario de la Academia, que antes era enorme y pesaba tanto que lo traíamos a cuatro manos. Siempre leyendo la Ilíada y la Odisea, El Quijote y Lope de Vega. Era muy interesante hablar con mi abuelo, porque siempre contaba cosas prodigiosas. Cuando leo Los libros de estos días de Roberto Echeto, en la Revista ¡Claro! dirigida por Gisela Kozac y Alberto Soria, lo leo con interés porque no sé qué extraña fascinación ejercen los libros en mí. Aunque escribo prefiero mil veces leer. A cada lugar que voy entro en alguna tienda y compro, no, no iba a decir libros porque ya están casi inaccesibles para mí, aunque a veces me obsequio uno y compro, casi siempre, libros de poemas. En realidad decía que compro bolsos de lona, los tengo de la Colonia Tovar, El Hatillo, Barnes and Nobles, Sevilla, Margarita… ¿Sabe usted  por qué? Porque donde quiera que voy, incluso de la planta alta a la baja de mi casa, llevo un fardo de libros que leo a ratos uno, a ratos otro, y me esperan hileras de ellos en las mesas, el piso, la terraza y el automóvil. Arreo con cuatro o cinco al Banco y leo mientras espero, los llevo al parque, a la cafetería, a todas partes.

Me pregunto qué sería de mí sin la lectura. Como soy bastante miope tengo toda clase de anteojos, lentes de contacto y espejuelos. A ratos leo el Libro de horas de Rilke, El vino del estío de Ray Bradbury, que se parece a mi infancia, Una habitación propia de Virginia Wolf, los poemas de Emily Dickinson o Los bienaventurados de María Zambrano, los versos de Lorca y de San Juan de la Cruz. Esos son los mejores ratos, llegar de nuevo a las páginas preferidas y sentir que estoy fuera del tiempo, en otro lugar, con el autor o la autora, en una conversación privada.

A veces me regalan una novela, No siempre el olvido de Helena Sassone, El desván de lo oculto de Álvaro Pérez Capiello, La búsqueda de Blanca Miosi, y me enciende otra clase de emoción, es el mundo de los acontecimientos, una historia en la que me veo involucrada y no puedo dejarla. Pero me faltan horas, tengo que ir a hacer mercado, hablar un rato con mamá, el quehacer cotidiano está allí, hay que salir del ático para ir al paso de los otros que nos necesitan.

Pero usted, Roberto,  me habla de otros libros que está leyendo, Las abuelas de Doris Lessing, ganadora del Nobel de Literatura 2007. Al menos alguien tiene la gentileza de hablarme de un libro que es una ilusión para mí, porque todo libro que espera por ser leído es un tesoro que espero encontrar. Muchas gracias amigo de los mejores amigos que tengo.

Carmen Cristina Wolf

Caracas, 21 de mayo de 2008