EntrevistasOctober 9, 2008 3:20 pm

Entrevista por Carmen Cristina Wolf
Iniciamos una conversación con esta mujer madrileña, vivaz, inteligente y de gran sentido del humos, residenciada desde muy joven en Caracas. Es una de las fundadoras del Círculo de Críticos de Teatro de Venezuela y de la Asociación Internacional de Críticos de Teatro de Venezuela. Forma parte del Consejo Consultivo del Círculo de Escritores de Venezuela. Tiene una extensa obra publicada, tanto en poesía como en teatro y novela, y ha colaborado durante muchos años con el diario Panorama de Maracaibo. Parte de su obra ha sido traducida al francés.

- Me gustaría que hablaras de tu segunda novela, No siempre el olvido
- Se trata de mi obra número 21. En narrativa primero fue un libro de cuentos, Entre cuatro paredes, del cual Benito Milla, entonces director de Monte Avila, tuvo que retirar los ejemplares enviados a España, vetados a causa de la censura franquista. Años después aparecería mi primera novela Toquemos Bach. Ésta se agotó rápidamente, y a pesar de que fue muy leída y comentada, nadie advirtió su estructura musical: claro que estas innovaciones suelen sorprender.
- ¿Y el resto de tu obra?
- Estuve muy enfrascada en la crítica literaria, en el ensayo. Para mí junto a la poesía era lo más esencial en el campo de las letras. Por el análisis crítico entraba en el mundo de los otros; por la poesía entregaba mi mundo a los demás. Ha sido mi manera de vivir. En poesía mi primer título fue Entre nubes, entre piedras, editado por Lírica Hispana en Caracas; el primero de mis ensayos,  también publicado por Monte Avila, fue Buho de papel.

- De los géneros que cultivas, la narrativa, el ensayo, el teatro, la poesía ¿cuál prefieres?
- Todos los géneros literarios me interesan, pues al representar diversas formas de expresión se relacional con los diferentes que han de buscar la forma del mensaje: el tema que suscita el género. Diríamos que el asunto determina la estructura. La vieja antinomia entre fondo y forma que Croce creyó resolver.
 
- Si nos circunscribimos al campo del relato, de la novela, Ortega y Gasset dio inicio en la España de su tiempo a una polémica acerca de esto en sus ideas sobre la novela; creo que alguna vez lo has referido.
- Sí, el filósofo sostenía, primero, que la novela era un género muy exigente: “Siempre ha sido muy difícil producir una buena novela … es un error representarse la novela  – y me refiero sobre todo a la moderna- como un orbe infinito del cual pueden extraerse siempre nuevas formas … Es prácticamente imposible hallar nuevos temas.” Segundo, “la falta de nuevos temas produce en el lector embotamiento de la facultad de impresionarse.” Tercero, “al padecer el escritor la penuria de temas posibles, necesita compensarla con la exquisita calidad de los demás ingredientes”.
Evidentemente, Ortega pensó que la decadencia de la novela podía salvarse por               
la forma. Yo estoy absolutamente convencida de que las técnicas del lenguaje , la        estructura formal, ha acudido en ayuda de su supervivencia. La sobrevaloración de los elementos formales es consecuencia del desarrollo del género narrativo: una dialéctica estructural que empieza por contar, imitar, sigue por interpretar el mundo, continúa por crearlo. De la epopeya, género épico-heroico que se refería a grandes hechos, a la novela documento, el realismo, la novela mimética, el naturalismo, la novela psicológica, se ha llegado a la novela formal, el noveau roman francés de Robbe-Grillet o a la novela Mobil de Butor.
Los estructuralistas por su lado, influyeron definitivamente con su crítica formalista en el cuerpo del relato. Gerard Genette expresó que si nos circunscribimos al campo de la creación literaria, definiremos sin discusión el relato como la representación de un sucedido o de una serie de acontecimientos, reales o fantásticos, por medio del lenguaje escrito. Combinar un conjunto de acciones en un mito, un cuento, una epopeya, una novela.

- En esa vastedad del relato, como narradora y como crítico, ¿qué destino crees asumen los diferentes modos del relato en la narrativa contemporánea?
- La epopeya como género épico heroico juega un papel preponderante en el estudio histórico de las diversas literatura. No leeríamos El cantar de Roldan, la más perfecta epopeya del ciclo carolingio, traducido al español por Benjamín Jarnés, o la famosa epopeya renacentista La Araucana, de Alonso de Ercilla, son joyas de la narrativa. Actualmente “lo heroico”  se asume de otro modo, basta recordar La Guerra y la paz de León Tolstoi, y contemporáneamente, el Don apacible de Mijail Scholojov. Sabemos que tanto la epopeya como la novela se caracterizan por su considerable extensión, no obstante, la epopeya propiamente dicha decayó por su infantilidad emotiva normativa.
En cuanto al mito para mí es algo muy serio: un valor cultural universal, cuya  denominación griega deslumbra. En Homero, mito quería decir discurso, palabra. Más adelante, mito es fábula o narración maravillosa. Se trata también de una ficción alegórica por medio de la cual se ofrece una enseñanza moral. Recordemos los fablieaux de la literatura francesa o la fábula milesia, cuento o novela inmoral, que actualemte conforman un seudo-género narrativo.
Mas sería incompleta mi respuesta si dejara de referirme a la novela-mito, muy estudiada por Albéres, quien ve en Joice “el último novelista de la Edad Media”, o como escribe Michel Butor, de la novela-mito, que no sería otra cosa que la expresión narrativa oponible a la novela popular.
No obstante, hay una vigencia en la clasificación no tan reciente, de Edwin Muir sobre la novela, que cataloga en tres tipos: la Dramatic Novel, la Novel of Charácter y la Chronicle Novel. Raro es la novela que no pertenece a uno de estros tres tipos.

- Dentro de este polifacetismo de la novela ¿dónde te situarías? ¿Qué ha sucedido en un silencio narrativo de aproximadamente veinte años?
- El perfeccionamiento del oficio en cuanto al género novela, la creación en otras áreas, como la crítica y el ejercicio de la autocrítica, que en aras de la exigencia a veces te paraliza. La poesía era mi afirmación; sin embargo, mis cuentos de Entre cuatro paredes conformaron un Ser que no quise repetir. El cuento es tema único, expuesto en tiempo breve. No me ha tentado sino como un aporte al sentido general de una novela.
- De tu exposición acerca de las diversas estructuras de la novela, y tu identificación con algunas de las ideas orteguianas, podría deducirse tu preferencia por la técnica, es decir la forma el lenguaje, perdiendo relieve el tema o asunto. Si esto es cierto, háblanos de la estructura de No siempre el olvido.
- Comenzaré por observar que, en principio, sin tema no hay forma –aunque puede no haber argumento en el sentido antiguo corriente- porque el tema o “fondo” determina la forma. Pero ésta es el arte del artista, el estilo del escritor, el modo como expone el novelista. A mí me tienta siempre prescindir de lo cronológico, usar el tiempo sin fechas del recuerdo como evocación significante. El tiempo sería la medida de los hechos en el instante de revivirlos, como las notas de una partitura musical que cobran vida al interpretarlas. No siempre el olvido está pensada como estructura musical. Esto es de vieja data: las investigaciones que precedieron. Al estudio semiológico de la crítica de teatro, sobe la que tengo obra publicada, me llevaron a buscar nuevas formas de la novela, cuya lectura siempre terminaba aburriéndome. Pero he aquí que un día, leyendo un análisis narrativo de Frederick Kart, hallo que éste califica de gran sinfonía el Cuarteto de Alejandría, a la vez que exalta otras composiciones  como estructuras musicales de la actual novelística, entre çestas la suite, el tema con variaciones, la fuga y el contrapunto.
En impromptu, cuatro partes y un finale se divide el material narrativo de la obra No siempre el olvido, que tiene un fin crítico-social, no moralizante, entiéndase. Su estructura sería el tema con variaciones.
Estas estructuras musicales no son fácilmente detectables, por otro lado se sabe que el lector de novelas va a la búsqueda del tema o del argumento, es lo que vende, y sólo la crítica avanzada descubre la arquitectura invisible. De la fiebre estructuralista me quedaron algunos hallazgos. De la música, el pensamiento del antropólogo belga Claude Lévi-Strauss toma la dialéctica de los temas y de las variaciones, cuyos análisis aparecen en obras como El arte de la fuga, de Juan Sebastián Bach; en el estudio dedicado a la tetralogía de Wagner, El anillo de los Nibelungos y en las obras sobre Schoenberg, Webern y Alban Serg. A la vista de todo esto y tras las palabras de Lévi-Strauss, de que “estamos a punto de presenciar la desaparición de la novela, cuando la denominada música serial sustituye a la novela como género”. Te diré: desde hace muchos años el cine y, ahora, las series televisivas argumentales, son causa de la decadencia de la novela. Las novelas premiadas se comienzan a leer y se abandonan. ¡Es urgente la transformación literaria de la novela!

- Hablemos de diferencias entre tus dos novelas. Técnicas, elementos autobiográficos en Toquemos Bach y No siempre el olvido.
- Creo necesario registrar el tiempo que media entre una y otra; veinte años suponen cambios en el mundo, en la sociedad inmediata al escritor y cambios en quien escribe. Toquemos Bach es una obra más lírica. El encanto inédito de pasar una breve temporada en la ciudad de Telemannn, Magdeburgo, en una Alemania organizada y llena de eventos culturales, como las excelentes orquestas de cámara, el teatro de Brecht y los certámenes literarios, detrás de “la cortina de hierro”, como decía la sinopsis de la contraportada, exaltaron mi inventiva. La historia no es autobiográfica. Los personajes tal vez fueron reales, pero desde mi perspectiva. Su estructura también es musical: un trío de cámara cuyos tres instrumentos son los personajes.
Esta estructura pasó inadvertida para ls críticos, entonces como ahora. Aunque en el caso de No siempre el olvido, la clasificación del material podría presumirla. Creo que la narración es fugada, con reiteraciones y temas repetidos, para alimentar cualquier soledad. Como en mi novela anterior, lo autobiográfico es la descripción de las ciudades, la narración de sucesos y circunstancias desde el mirar afectivo del autor. En los relatos, lo argumental no suele ser personal. El punto de vista y la sensibilidad con que se asume y se expone, sí.
En estas dos novelas yo me propuse la crítica social de sistemas que ahogan al ciudadano de nuestra contemporaneidad. La libertad es un duelo entre sendas.
Octubre de 2008
http://literaturayvida.blogsome.com

 

 

EntrevistasJuly 30, 2008 9:28 pm

Entrevista al escritor Heberto Gamero
Por Carmen Cristina Wolf.
El narrador venezolano Heberto Gamero se ha hecho acreedor del LXIII Concurso de Cuentos de El Nacional con el relato Los zapatos de mi hermano. Ha publicado dos libros: Cuéntame qué haces y Cuentos de pareja. Gamero Contín le rinde homenaje a su hermano y el galardón le fuu otorgado “por su construcción impecable, la alta calidad de su escritura y su metaforización del acto de correr como expresión universal de la vida.”
Gamero confiesa en la entrevista que le hace Alexis Correa: “Trotando, tratamos de ganarle a la vida el bienestar que el tiempo nos arrebata sin tregua” (El Nacional 29.07-08)
Es un ferviente lector y un viejro incansable, regresó recientemente de un largo periplo por América del Sur. Ama el Parque del Este y lo defiende con pasión, por la importancia que reviste para los caraqueños.

- He sido una de tus  fervientes lectoras y observo en tus relatos un aguzado conocimiento de la psicología, ¿siempre fuiste un observador de la conducta humana?


-  Nunca estudié psicología como tal, pero siempre sentí una inclinación natural hacia ella. Observar el comportamiento de la gente a mi alrededor, la que habla por televisión, la que actúa en el cine o en el teatro más allá de la ficción que puedan representar, es algo que me distrae de forma espontánea, lo disfruto como parte del público que asiste a una buena película. Acostumbro a sacar conclusiones imaginarias que trato, en la medida de lo posible, contrastar con la probable verdad a fin de verificar hasta qué punto acerté. Por supuesto que me equivoco con frecuencia, lo que me ayuda a no creerme infalible ni nada de eso, a prejuzgar lo menos posible. Generalmente centro mi atención en las cosas cotidianas que hace la gente. La forma en que mira, cómo habla, cómo ríe, cómo gesticula y, claro está, cómo enfrenta sus problemas.  

- ¿Tu amor por los viajes ha influenciado tu afición por la escritura?


- Claro que sí. Creo que los viajes brindan las experiencias que luego pasan a formar parte de un gran inventario que nutre los escritos de cualquier autor. He tenido la suerte de viajar por buena parte del mundo en autobús, en carro, en avión, a veces hasta en mula, y eso sin duda me ha llenado significativamente.

- Háblanos de tu primer libro de cuentos


- Mi primer libro de cuentos se titula Cuéntame qué haces. Se trata de una serie de relatos breves que tiene que ver con profesiones diversas como El taxista, El empresario, La secretaria, El abogado, etc. Son cuentos sin pretensiones, de fácil lectura y, según me han dicho algunos lectores, todos dejan un mensaje que les hace reflexionar.

 

¿Los zapatos de mi hermano es un homenaje a su memoria?
- Sí que es un homenaje (pero en vida). Con este premio la extraordinaria vida que se labró mi hermano no quedará en el olvido, eso me llena de ilusión.
 
 - ¿Cómo te sentiste cuando supiste la noticia del Premio?
- Me sentí realmente pleno. Un sueño hecho realidad. Aunque tenía mucha fe en este cuento porque lo escribí desde lo más profundo de mi corazón, tenía dudas. Dudaba por la gran cantidad de buenos escritores que participarían, por los pocos años que llevo escribiendo; en fin, cuando me llamaron de El nacional un cosquilleo vino al fondo de mi nariz y una saliva seca se atoró en mi garganta. Le di las gracias al interlocutor y abracé a mi mujer.
-  ¿Tienes fe en la trascendencia del alma después de la muerte?
- Trato de creerlo, de verdad lo intento. A veces pido perdón a Dios por mis dudas, pero creo que el dudar forma parte del proceso de evolución hacia Él, lo cual me tranquiliza.
- Tus compañeros  del Círculo de Escritores de Venezuela hemos compartido tus interesantes crónicas de viaje a través del correo electrónico. ¿Tienes pensado publicarlas algún día?
- Sí, escribí un diario sobre el viaje que realicé con mi señora a lo largo y ancho de Sudamérica, y espero que en cualquier momento alguien se interese por él y se pueda publicar. Por más de cuatro meses recorrimos, en nuestra camioneta del 2002, Brasil, Uruguay, Argentina hasta la Ushuaia, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y de nuevo en casa. Fue una experiencia inolvidable que espero pronto compartir con el público.  
¿Tu esposa Iris es tu primera admiradora, ¿ella te anima a escribir?
- Mi señora no me dice que escriba directamente, pero hace todo lo posible para facilitarme el trabajo. Se encarga de todo lo referente a la casa, lee mis escritos, corrige, opina, atiende las llamadas y siempre tiene la maleta lista para irnos a Margarita, Punto Fijo o cualquier otro destino que se presente. Tengo mucho que agradecerle.
-  ¿Tienes algún proyecto literario en puertas?

-         La Casa Nacional de las Letras Andrés Bello está a punto de publicar el libro: “Cuentos de pareja y otros relatos” con el que gané una mención el año pasado en el concurso Salvador Garmendia. Por otro lado, ya estoy recabando información sobre José Heriberto García de Quevedo, un pariente lejano nacido en Coro en 1819,  poeta y narrador, al que quiero preguntarle algunas cosas.

Caracas, 29    de julio de 2008.  

  

*

 

Heberto Gamero Contín. Venezuela (1952). Egresado de la Universidad Central de Venezuela, ha dedicado gran parte de su vida a actividades comerciales y empresariales. Hace poco más de cinco años decidió dedicarse de lleno a la literatura. Desde ese momento ha trabajado incansablemente en varias novelas y decenas de cuentos.
En mayo de 2006 escribió una serie de relatos breves publicados bajo el título Cuéntame qué haces. Publicó también en España en el libro Tusitala (autores varios, 2005), editado por Adamar. Igualmente en la revista literaria Qué leo de Caracas.
Fue premiado con la mención Publicación y Promoción en el Concurso Nacional de Narrativa Salvador Garmendia 2007 con el libro Cuentos de parejas y otros relatos, el cual será publicado durante el segundo semestre de 2008 por Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, en Caracas. También en el 2007 se hizo acreedor de una mención que incluye la publicación del relato Oportunidad no negociada en el Concurso anual de cuentos SACVEN (Sociedad de autores y compositores de Venezuela).
Actualmente acaba de concluir la obra Caracas-Ushuaia (Un viaje en cuatro ruedas), que narra las experiencias del autor y su copiloto en un recorrido por tierra a lo largo y ancho de Sudamérica.   

 


 

EntrevistasAugust 17, 2007 5:48 pm

En el Índice por Temas encontrarán una entrevista inédita con el Maestro Oswaldo Vigas, en su estudio de Caracas. Es realmente fascinante su visión del arte y del mundo.

Carmen Cristina Wolf   

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