Presentación

Antes de escribir estas líneas me pregunté cuáles eran mis ocupaciones predilectas. Y me dije: amar, pensar y escribir. ¿Es el amor una ocupación? Creo que sí lo es. Cuando se ama a una persona, se le escriben cartas, se le dedica tiempo, se inventan cosas que sean de su agrado. Incluso, si se ama a alguien en silencio, nos ocupamos de pensar en ella. También me gusta mucho jugar con los niños. A veces me parece que mi infancia no se ha ido todavía.
 Aun cuando estudié Leyes, descubrí que mi oficio predilecto era la escritura. Para algunas personas esto no es un trabajo, sino una afición. No voy a discutir el asunto, lo que sí señalo es que me apasiona escribir. Nací en Caracas, una ciudad interesantísima por sus contrastes y, sobre todo, por sus árboles, esos ángeles de la guarda que la acompañan. Me dedico al quehacer poético, a contar relatos y a hacer anotaciones sobre los libros que me gustan.  Me encanta la poesía mística española, los poetas franceses e italianos, y siento una especial predilección por la poesía venezolana.
Prefiero una existencia sencilla e insondable. Cuando persigo un sueño me encuentro con la trama de la existencia, el esplendor. Y pienso que vale la pena vivir, aunque sea sólo por indagar si vale la pena. He tenido la fortuna de estar rodeada de seres estupendos. No siento a mi familia como algo impuesto, si me hubieran dado a escoger, los hubiera elegido a todos. ¿Y mis amigos? Qué grandes y maravillosos son mis amigos. Los que conozco de presencia y figura y los que se van dibujando a través de las páginas de Internet.
Pienso que la creación más notable del universo son los niños. La imaginación de los niños es llama incesante. De las cosas que hace el ser humano, lo que me parece más noble es construir una casa. Y el misterio absoluto es el poema. Aun cuando la palabra no dice la cosa, tan sólo adivina su sombra, el poema es la caída de la máscara, la confesión del alma.
No he logrado atrapar a Dios en una forma, ni en una palabra, ni en un credo, gracias a Dios. No obstante, Él es ¡tan importante en mi vida! Debo haberlo conocido antes de llegar a esta tierra, me siento como si hubiera salido de El e iré  hacia Él algún día, cuando la muerte me convenza con sus argumentos más vehementes.
Aguardo con una sonrisa a los visitantes de mi Blog, será maravillosa su compañía. Mientras tanto, éste será un gran aliado para poner un cierto orden, no demasiado, en mis cuadernos, papeles y libretas.